El final de temporada de los New Orleans Pelicans está siendo un auténtico desastre y no sólo por la colección de derrotas o por la insostenible situación con Anthony Davis, el cual tiene un pie y medio fuera de su actual equipo. El final de partido que el conjunto de Lousiana protagonizó contra los Phoenix Suns, el peor equipo de la Conferencia Oeste, así lo demuestra, dejando en la retina de los asistentes uno de los fallos más garrafales.

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A falta de unos siete segundos para el final, los Pelicans marchaban tres arriba en el marcador y tenían posesión de balón y el partido en la mano. Pero ante sorpresa de sus propios jugadores, cometieron una violación de cinco segundos sin sacar. En la siguiente jugada, Josh Jackson empataba el partido, pero todavía quedaba algo más de un segundo de prórroga. 

En ese momento llegó la imagen de la semana. Alvin Gentry, entrenador de Nueva Orleans, intentó pedir un tiempo muerto de manera insistente, ignorando que no le quedaban pausas a su equipo, con lo que fue sancionado con técnica. Los Suns aprovecharon su siguiente carrusel de tiros libres para poner el definitivo 136-138 en el marcador enmudeciendo el Smothie King Center

Una temporada para olvidar

Seguramente los Pelicans están deseando que finalice la temporada cuanto antes, y no es para menos. Las derrotas y la situación con Davis se ha vuelto insostenible y el equipo ya está pensando en su nuevo proyecto para la próxima temporada. El último error deja al equipo en una profunda crisis deportiva. 

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