El Barcelona ha decidido invertir una cantidad millonaria en reforzar otras posiciones mientras sigue sin cerrar la llegada de un delantero centro, una situación que ha provocado un debate en El Chiringuito.
Edu Aguirre ha puesto el foco en Julián Álvarez y considera que el argentino puede sentirse menospreciado por la estrategia azulgrana: "Si yo soy Julián, siento que el Barça se ha reído de mí".
Aguirre sostiene que el Barcelona ha realizado grandes desembolsos en otras posiciones pese a tenerlas, a su juicio, cubiertas. "Se han gastado 80 millones en Gordon y 70 en Rodri, 150 millones en dos posiciones que tiene cubiertas y no en Julián", ha señalado.
Su crítica se centra en que el club haya priorizado esas operaciones mientras mantiene pendiente la incorporación de un delantero que pueda ocupar la posición de nueve.
Fran Garrido, sin embargo, cuestiona que Julián Álvarez tenga un precio acorde con esas cifras. "Es que Julián no vale ese dinero", ha defendido.
El tertuliano y entrenador incluso ha puesto en duda que el delantero pueda justificar una inversión de 150 millones: "¿Por qué vale 150 millones, porque está tres meses sin marcar un gol en Liga?".
Garrido también ha rebajado el rendimiento goleador del argentino en el campeonato español: "Es un delantero que hace ocho goles en una temporada en Liga".
Desde su punto de vista, el Barça tendría alternativas más económicas para reforzar esa posición: "El Barça podría gastarse la mitad y traerse a Oyarzabal".
El debate se centra también en el perfil de delantero que necesita el Barcelona. Garrido considera que Julián no responde exactamente al modelo de nueve de referencia que necesita el equipo: "Julián Álvarez es un delantero complementario, no es un nueve referencia".
En ese sentido, apunta a otro nombre como una opción más adecuada: "Lautaro Martínez es mejor delantero para ser un 9".
Así, el debate queda abierto entre quienes consideran que el Barça debería haber priorizado la llegada de un delantero como Julián Álvarez y quienes creen que el argentino no justifica el desembolso que exigiría su fichaje.
