La gran rueda de prensa convocada por Sergio Ramos para explicar cómo descarrilaron las negociaciones para comprar el Sevilla ha acabado con un desmentido en pocas horas, pero no precisamente por la contraparte, sino desde LaLiga.
Entra LaLiga en la novela en que se ha convertido la frustrada operación para negar, como ha sostenido Ramos este lunes, que si el camero y sus socios cambiaron las condiciones a los accionistas la semana pasada fue, en gran medida, porque les habían recomendado desde LaLiga que elevase la ampliación de capital prometida: de 80 millones acordados a 120 millones.
Eso hacía replantear las cuentas, ha defendido el camero. Pero desde LaLiga niegan haber hecho semejante declaración.
“Nosotros no recomendamos nada. Además, sería muy osado por nuestra parte hacer algo así”, dicen desde el organismo a EL ESPAÑOL.
En LaLiga están algo sorprendidos con las declaraciones de Ramos, que ha dado este lunes en una masiva rueda de prensa su versión del fiasco.
Sobre todo, ha sostenido que esa nueva oferta presentada la semana pasada y que dejó perpleja a la contraparte hasta el punto de dinamitar la transacción –plantear primero una ampliación de capital y además por importe bastante superior al acordado una semana antes– trataba de paliar la compleja situación financiera del club.
Debían ser 120 millones, ha apuntado Ramos, porque además así se lo recomendó LaLiga, que ahora lo niega todo.
“Nosotros nos reunimos la primera semana de marzo con gente de Five Eleven que tenía los números estudiados”, explican.
El encuentro se produjo, como es habitual, con autorización del club. Y en esa cita se habló del ‘Fair Play’, o sea, de la penalización que hay para con equipos que el año anterior han acabado con pérdidas antes de impuestos en sus balances.
El Sevilla acumula cuatro temporadas en rojo en este apartado, por importe, casualmente, de unos 120 millones de euros. Pero esta cifra, insisten desde LaLiga, jamás se pronunció en el encuentro de marzo.
“Nos preguntaron qué efectos podía tener en el ‘Fair Play’ una ampliación de unos 80 millones de euros”, insisten. O sea, siempre la cantidad que algo más de dos meses después se plantea como oferta en firme por Ramos y sus socios.
Además, desde LaLiga remarcan que el camero no estaba en aquella única reunión mantenida con los socios que aún pretenden negociar para comprar el Sevilla.
La sospecha es que la confusión ha sido máxima sobre el contenido de la misma.
