En 2017, MAD Lions inauguraba su gaming house en Algete, a 34 kilómetros de Madrid. El proyecto, aquellos días, se inauguró entre visitas de periodistas especializados y la sorpresa de los más ajenos al mundillo. ¿Una casa para jugar a videojuegos? ¿Un Centro de Alto Rendimiento (CAR) para gamers? ¿Era posible? Sí. Aquello era una realidad. Todo estaba preparado: zonas para hacer deporte –con piscina, gimnasio y pista de pádel incluidas–, salas con ordenadores y videoconsolas, frases motivadoras (de Michael Jordan a los All Blacks pasando por Pelé) y todas las comodidades posibles. Arrancaba, definitivamente, la aventura de un nuevo equipo de eSports para competir en League of Legends, Clash Royale, Counter Strike: GO, Fifa 2018 y Call of Duty.



Desde entonces, la gaming house, como si se tratase de la casa del Gran Hermano, ha ido incorporando a nuevos miembros y de diferentes disciplinas. Entre ellos, Alejo García-Naveira, psicólogo del Atlético de Madrid durante 17 años y ahora programador de mentes de gamers. Él ha pasado del mundo del fútbol, de un club centenario, a una realidad completamente diferente. Ahora, su trabajo ha cambiado. No de forma radical –al fin y al cabo, todos son deportistas de élite–, pero sí en cuanto a todo lo que rodea a los eSports y a su explosión en los últimos años.



El cambio y la dificultad que entraña el reto de Alejo se ejemplifica con un dato: este deporte no existía en España cuando él vino al mundo. Entonces, él jamás se imaginó que trabajaría entrenando psicológicamente a gamers. Nacido en Argentina, siempre quiso ser deportista. “Competí en tenis, en pádel, en fútbol… y también soy entrenador de estos deportes. Llegué a jugar en las categorías inferiores de Ferrocarril Oeste hasta que me vine a España”. Aquí llegó con 14 años y, poco a poco, fue aunando sus dos pasiones: deporte y psicología.

Casa de Mad Lions. Mad Lions



De abuelos gallegos, Alejo entró en el Atlético de Madrid por casualidad. Había estudiado psicología y un día acudió a los Ángeles de San Rafael para visitar a un compañero suyo que estaba en la producción de la ‘Al salir de clase’. Entonces, contactó con el doctor Villalón para hacer su trabajo de fin de Máster de Psicología del Deporte junto a los colchoneros. Le pusieron en contacto con el cuerpo técnico del tercer equipo e hizo las pruebas con ellos. Cuajó en el cuerpo técnico y se quedó trabajando en la entidad: sentó las bases de lo que estaba por venir.



En el Atlético de Madrid estuvo durante 17 años y pasó por diferentes categorías: inferiores, primer equipo… buscando la formación integral de los jugadores. “Tienes que conseguir que los jugadores estudien, que las familias lideren esa formación, que se le transmitan unos ciertos valores, que tenga unos hábitos de vida saludables… Lo que se llama un entrenamiento invisible”. Al fin y al cabo, como reconoce Alejo: “Los entrenadores pueden trabajar lo táctico y lo técnico, pero necesitan otra tercera persona que se encargue de lo psicológico”, sentencia.



Ahora, tras mucho tiempo tratando con jugadores, ha dado el salto a un mundo nuevo: los eSports. Ha pasado de un deporte tradicional y centenario a uno que apenas cuenta con dos décadas. “Hay muchas diferencias. La primera es que en el fútbol el alto rendimiento está muy instaurado. Se puede innovar en cuanto a la metodología de trabajo, pero hay una línea muy arraigada. Aquí están en crecimiento y se aspira a que se llegue a eso, pero tenemos que mirar a otros lados: al ajedrez, al atletismo…”, explica Alejo.



Un nuevo mundo que tiene presente y futuro. Porque los eSports, ya en 2016, fueron seguidos por 214 millones de personas y facturaron un total de 750 kilos. Y, para 2020, la previsión del sector es que se muevan 1.200 millones de euros. Esa realidad económica choca con la deportiva, donde las estructuras no están del todo fijadas. “Cuando hay un proyecto detrás, en los malos momentos, con las bases arraigadas, el fracaso forma parte del camino; el problema es cuando no lo están”.



Y eso es lo que está tratando de desarrollar Alejo en MAD Lions. “Nosotros tenemos un eslogan que nos guía: ‘Crecer como persona y evolucionar como gamers’. En una primera etapa, uscamos el desarrollo personal (profesionalidad, responsabilidad, disciplina...) y, a partir de ahí, el de la gaming house. Lo que intentamos es separar la actividad deportiva de la vida personal de ocio y descanso. Son jóvenes y tienen que pasárselo bien. Además de entrenar, seguimos un modelo de Centro de Alto Rendimiento”.

Después, en una segunda etapa, integrarán el entrenamiento psicológico (motivación, concentración, confianza, control de estrés y cohesión). "Además, es importante que desarrollen carreras duales. Es decir, que los gamers compaginen el deporte de alto rendimiento con los estudios". Y, hasta el momento, les está funcionando. De hecho, este mismo marzo se hicieron por primera vez con la victoria en la Superliga Orange de League of Legends y también se han alzado con varios triunfos en el FIFA, entre otros títulos. Mejor, imposible. ¡A jugar!

Casa de Mad Lions en Algete. Mad Lions

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