Las series de culto tienen siempre una misión imposible: contentar a un fenómeno fan tan fuerte como intransigente cuando se toca una historia y unos personajes que ya consideran suyos. Ha pasado durante toda la historia de la televisión. En su momento, la polémica sobre el fundido a negro de Los soprano tuvo a los primeros seriéfilos durante varias jornadas de debate, y quién no recuerda el madrugón para debatir si el final de Perdidos era una tomadura de pelo o una genialidad.

Si aquellos momentos dejaron patente el fervor de los fans, nada se puede comparar con lo que se está viviendo con la última temporada de Juego de Tronos. Los episodios de despedida de la adaptación de las novelas de George R.R. Martin han dividido al público. Que si los primeros fueron muy lentos, que si la batalla de Invernalia fue muy oscura… nunca llueve al gusto de todos, pero en esta ocasión hay chaparrón cada lunes.

Las redes sociales, además, han avivado estas respuestas virulentas de odio contra una serie de moda, y eso ha explotado definitivamente con Las campanas, el penúltimo episodio de la serie y en el que vimos la destrucción de Desembarco del Rey y la decisión de Daenerys, que prefirió imponer el miedo a ser una reina compasiva. El debate ha estado desde el primer minuto, ¿se ha vuelto loca?, ¿el giro ha sido demasiado precipitado?, ¿o por el contrario ha sido el final más lógico para el arco narrativo de la madre de dragones?

La flota de las Islas del Hierro Helen Sloan HBO

Las discusiones a la hora de la comida se han convertido en una guerra contra HBO por un sector que se ha visto directamente agredido por toda la temporada y que con este capítulo han considerado que esto es inaguantable. Por ello se han agrupado y creado una propuesta en change.org para que la empresa rehaga toda la temporada. Desde el primer episodio. Hacer como que nada ha pasado y que tomen nuevas decisiones.

La iniciativa ya ha sido firmada por más de 700.000 personas, y en su presentación piden cambiar a los guionistas y showrunners de Juego de Tronos, David Benioff y D.B. Weiss, por “haber demostrado ser unos escritores lamentablemente incompetentes cuando no tienen materiales de origen”. “La serie debe tener un final que tenga sentido”, concluyen en una propuesta que se ha convertido en viral y que no para de ganar adeptos.

Su propuesta no tiene ningún sentido, ya que es imposible que una cadena rehaga una serie que, además, tiene el presupuesto más caro de la televisión. HBO nunca pondrá 90 millones de dólares en la mesa para contentar a 700.000 fans enloquecidos. Además, este episodio de Juego de Tronos puede haber sido el más polémico, pero también ha sido el más visto de la historia de la serie con más de 18,4 millones de espectadores. Los que sí que pasan ahora a estar en el foco de atención son David Benioff y D.B. Weiss, porque cuando acaben con Juego de Tronos se cambiarán a la saga de Star Wars, donde crearán una nueva trilogía y se enfrentarán a fans mucho más locos que llevan más de 40 años y pertenecen a algo que ya parece más una religión en vez de una saga cinematográfica.

De hecho, lo ocurrido con Juego de Tronos recuerda mucho a lo que pasó con el Episodio VIII de Star Wars, Los últimos Jedi, que provocó que muchos fans consideraran que habían vilipendiado a sus mitos y pidieron que se grabara de nuevo para olvidar lo que había rodado Rian Johnson. Por supuesto, nadie les hizo caso, igual que HBO ni siquiera se ha molestado en contestar a sus ‘haters’.