Cara y cruz para el cine español en los Premios del Cine Europeo. La cara, por empezar por lo positivo, fue el premio al Mejor actor a Antonio Banderas por Dolor y Gloria, su última colaboración con Almodóvar y la mejor interpretación de su vida.

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Banderas entró desde Málaga -la terrible y tediosa ceremonia fue en Berlín-, ya maquillado para entrar a escena en el Teatro del Soho con su A chorus line, y demostró su profesionalidad al escuchar todo el proceso de lectura de nominados en directo por vídeo y hablar pocos minutos antes de que comenzara su función.

Es el primer premio del cine europeo para Antonio Banderas y el segundo actor en lograrlo tras Javier Bardem, que se lo llevó en 2004 por Mar adentro. Este reconocimiento es importantísimo para la carrera por la nominación al Oscar del malagueño, que está entre los favoritos en un año muy complicado y que el lunes tendrá su primera prueba de fuego con los Globos de Oro.

Pedro Almodóvar en el rodaje de Dolor y Gloria. El Deseo

La cruz fue el olvido total de Pedro Almodóvar, que con Dolor y Gloria parecía tener todo a favor para ganar, sobre todo porque su gran rival, La favorita de Yorgos Lanthimos, quedaba demasiado atrás en el tiempo. Pero desde los primeros pasos de la ceremonia se notó que la cosa no pintaba bien, y los dos premios a los que optaba Almodóvar fueron para Lanthimos, Mejor director por La favorita -que ya había arrasado en los apartados técnicos con otro cuatro galardones-; y para Celine Sciamma, guion por Retrato de una mujer en llamas. Fue también el griego el que finalmente le quitó el premio a la Mejor película por su retrato de la reina Ana por el que también fue nominado al Oscar.

El resto de categorías sí fueron según lo esperado, con Olivia Colman ganando el de Mejor actriz casi un año después de su Oscar por La favorita, que también se llevó el de Mejor comedia. Otra de las más nominadas, Los miserables, se tuvo que conformar con el galardón al Descubrimiento del año.

Ramón Acín y Buñuel en un fotograma de la película de animación.

El premio a Banderas no fue el único galardón de la noche para el cine español. Buñuel en el laberinto de las tortugas fue coronada como Mejor película de animación europea del año, un empujón muy importante para la película de Salvador Simó de cara a los Oscar, donde espera dar la campanada y colarse entre Pixar, Dreamworks y otros titanes de Hollywood.

Además, Antxón Gómez ya había sido anunciado ganador del premio a la Mejor dirección artística por Dolor y Gloria. La otra opción española, el cortometraje Suc de sindria, no pudo llevarse el premio en su categoría. En el apartado de Mejor documental tampoco hubo sorpresa, For Sama ganó tras arrasar en los premios del cine británico independiente.

La ceremonia fue la demostración del gran año para el cine en general, y el europeo en concreto, con películas maravillosas como El traidor, de Marco Bellocchio y El oficial y el espía, de Roman Polanski, yéndose de vacío.