Un adolescente ruso dentro de una bañera de leche. Un gato con la cara maquillada. Un peruano disfrazado de Super Mario fumando crack. Los Teletubbies mal. Fatal. Una tele incrustada en una vaca de plástico emitiendo el juicio a Sadam Hussein. Las coordenadas de la guasa digital se han dislocado de tal modo desde la irrupción de fenómenos como el de las cursed images (imágenes malditas) que aquello que debería perturbarnos, nos hace gracia; y lo que debería hacernos gracia, ya nos da un poco igual.

Hay algo evidente en todo esto: el humor es una cuestión muy generacional. Y esa es una de las pocas conclusiones que comparto de la muy intelectual merienda genital que protagonizan Edu Galán (editor de Mongolia) y Javier Cansado (cómico) durante una conversación de 45 minutos sobre el humor y en la que, por cierto, no me río ni una sola vez. La cosa viene patrocinada por una conocida marca de ginebra.

Meme.

 

“La gente ya no cuenta chistes, solo se enseña el móvil”, lamenta el editor mongol. “Cierto”, apunta el monologuista Cansado. “Y además ya no echan el humo por la nariz cuando fuman. Pues ya que fumas, ¿no?”. Y se descojonan. Y luego uno dice algo así como que la gente que se ríe con los youtubers y los móviles tiene aspecto de simio. Y se vuelven a descojonar. Y mi cerebro dice "basta". Me explota la cabeza. Es imposible tomárselos en serio, y es imposible tomárselos a broma. Cuñadismo progre, imposible tomárselo de ninguna manera.

En cualquier caso, la comedia de vanguardia en España no se está haciendo en teatros ni en revistas, ni mucho menos en televisión; se está haciendo en smartphones, y viene en formato meme. Una generación de creadores de contenido educada en el posthumor de Venga Monjas, Didac Alcaraz, Miguel Noguera, Muchachada Nui, Larry David, Ricky Gervays o la gente de It´s always Sunny in Philadelfia se ha instalado en algo verdaderamente disruptivo: el meme de autor.

Las afiladas historietas costumbristas del gran @spanishstarterpacks, las delirantes adaptaciones de algunos de los mejores pasajes de la literatura universal protagonizadas por políticos españoles de @sntfe, los geniales vídeo-montajes de @lamafiadeledit y @trapgame.edits (el primero en esto), las surrealistas deformaciones de @cecinews, el vaporwave videoconsolero y súpercastizo de @derribosydeconstrucciones, el poso tragicómico en las piezas de @rompiendo_espana y @politicalmoods, o la finísima ironía anti-VOX de las recientes @vivalaunidadespanola y @arte.por.espana son tan solo algunas muestras de que algo está cambiando en el imaginario de la chanza patria.

Y poniendo en contraste las dos imágenes -la de la charla etílica y la de los memeros que construyen diariamente un nuevo sentido del humor desde los márgenes mediáticos- me viene a la mente esa escena de mi paisano Labordeta (en paz descanse) en la que se dirigía a un vetusto hemiciclo de la siguiente manera: “Ustedes están habituados a hablar siempre porque han controlado el poder toda la vida, y ahora les fastidia que vengamos aquí las gentes que hemos estado torturaos por su dictadura para poder hablar. Eso es lo que les jode”. Pues eso.