Según la RAE, decapitar significa, entre otras definiciones, "dejar a una institución o grupo sin sus principales dirigentes". A nivel televisivo, se puede extrapolar el término dirigente para acuñarlo a esos presentadores que conducen los programas más potentes de la cadena y que, en cuanto a la imagen visible se refiere, son los rostros más reconocibles para el gran público. 

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TVE está llevando a cabo, de un tiempo a esta parte, una importante decapitación en ese sentido. No en vano, desde que a mediados de marzo se hiciese pública la salida del ente de Roberto Leal (40 años) para fichar por Antena 3 y su Pasapalabra, se abrió la veda y se produjo una auténtica revolución interna en el canal. 

Tras quedarse sin uno de sus presentadores más importantes en su Prime Time, el único que parecía que haber estabilizado el concurso Operación Triunfo dándole un sello propio y una identidad renovada, parece que el objetivo de los verdaderos dirigentes de RTVE se puso muy concienzudamente en la franja matinal.

El primer movimiento que se efectuó fue a causa del coronavirus, paralizando de forma momentánea el programa de Máximo Huerta (49), A partir de hoy, y el buque insignia de la cadena, Corazón, de Anne Igartiburu (51). Entonces, con el afán de informar sobre el Covid-19, se alargó la duración de La mañana de María Casado (42) con la promesa de que, tras el virus, todo volvería a recolocarse. 

María Casado en una imagen promocional de 'La mañana'. Gtres

No obstante, no ha hecho falta que acabe la pandemia para que TVE anunciase otro giro de timón en su parrilla televisiva. Otra decapitación, en esta ocasión a modo de despido fulminante, estaba a punto de ejecutarse. Y por partida doble. El pasado viernes 8 de mayo saltaba otro gran misil: María Casado ya no presentará La mañana en la próxima temporada. La cadena la despide para confiar la conducción del espacio en Mónica López (45), hasta la fecha jefa de la Sección de Meteorología del ente público. Un baile de rostros en el ajedrez televisivo que pillaba por sorpresa al público y a los propios interesados. 

Así, tras la salida de Roberto Leal -dejando a TVE sin conductor de OT en su próxima edición-, Casado también cae. Pero no han sido los únicos. Todavía quedaba otro rostro, el tercero. Tan solo hacía falta que transcurriera el fin de semana y llegase el lunes día 11 para que se oficializase otra de las bombas que se tenía guardada TVE en su reestructuración interna: Máximo Huerta también salía del canal tras cancelarse definitivamente su espacio, el cual daba comienzo tras La mañana.

Otro abrupto despido que deja la franja matinal en estos momentos más inestable que nunca; con tan solo dos programas fijos tras las vacaciones de verano, si nada lo impide: Los desayunos de TVE y Corazón. De momento, todo indica que Igartiburu y Xabier Fortes (54) se han salvado de la 'quema' y no serán decapitados, en el sentido de la palabra antes explicado. 

Sea como fuere, estas tres salidas de la cadena pública constituyen, sin duda, un cambio en la estética del ente, ya que tanto María como Roberto y Máximo se habían convertido hasta esta etapa en los fichajes más modernos y actuales, otorgándole al canal un mayor dinamismo en su labor de servicio público. Llegaron como savia nueva para volver a irse. Habrá que ver cuáles son los planes para RTVE en su nueva temporada tras el verano. 

[Más información: TVE aparta también a Máximo Huerta: el ente público cancela 'A partir de hoy']