No sé exactamente cuándo terminará este programa de La isla de las tentaciones, pero lo veo plegar pronto. Muy pronto. Me hablan de la semana que viene. Tiene sentido; Supervivientes está al caer y por muy agonías que sea la cadena no querrá aglutinarlo todo. Tiene sentido. Vamos a La isla de los despropósitos; mejor llamado, La isla de los cuernos libres o El paraíso donde la infidelidad no tributa. Llámenlo como quieran. Con más o menos guasa, e incluso torciendo el morro. Sí, sí, pero cómo arrasa la jodida isla. 

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¡Nadie habla de otra cosa! Nadie ve otra cosa. Bueno, no: miento. Mi madre ni lo ve ni lo verá; de hecho, ni idea tiene de qué es ese percal de carne y perdición. Lo sabe porque me lee a mí, pero poco más. Telecinco en mi casa no se sintoniza. Fijaos, qué contradictorio todo; yo vivo de esa santa casa, santa sede. A lo que voy: menudo programón de antesala al cierre. Engancha desde el minuto uno. Todos se conectan al on echando de menos a Christofer, mi pequeño amor que arrollaría cada domingo; ese que, recuerden, se fue harto de los cuernos y la desvergüenza de Fani. Yo hoy lo extrañé. Qué efímera e ingrata es la tele. (Un minuto para la bomba) 

La escena de piscina de Fani y Rubén. Mediaset

El problema, mira tú, es que lo extrañan machos deleznables como Gonzalo: "Ha sido una salida dura, siento que falta algo en la casa". Y remata, no sin cierto regocijo del malo que sabe que el jaque mate no le dará sorpresas: "Siento que va a perdonar (a Fani)". ¿Perciben esa retranca falseada, ese amigo que, ante su propia mediocridad, solo busca agarrar del brazo a alguien para no sentirse solo? ¡Es que nadie lo ve! Es putrefacto, dañino, como esos seres que te congelan la sonrisa mientras te descuartizan vía WhatsApp. Si ese grupo viera la luz, ¿eh? Claro que... igual que el mío. (Menudo minuto)

Ay, ¡retomamos! En esas condolencias a Christofer no me han gustado nada las palabras de José, siempre tan inmaculado y perfecto. Ese cuerpo (y exCuerpo) que se merece ser esculpido, ¡hablando mal de Christofer! Vaaale, no, no es tanto. "Ha perdido mucho como persona", ha dicho. Algo muy naíf en comparación con otros comentarios lapidarios. (Segundos. Ya, joder, ya: que la tele es oro. BOOOM)

No aguanto más. Sé que puedo pecar de hacer spoiler (o no, no me leas por si las moscas), pero la información está viva y yo pongo mi alma y mi hígado en que lo que me llega es real. No revelo la fuente, pero como si fuera mi familia. "Estos han tenido algo durante y tras la grabación", me escriben vía WhatsApp. Y me los creo, solo a esos que solo temen dejar de sentir. No se equivocan: Rubén está harto de Fani. Corrijo: Rubén se hartó de Fani a los dos días y medio de estar con ella. Esa mochila pesa mucho, puede. Y no solo la mochila; existen otros factores.

Fiama en una imagen del programa de 'La isla de las tentaciones'. Mediaset

Yo no voy a pecar de nada, solo expongo el ring: Fiama vs. Fani. Para que nadie me tache de nada, me pongo yo en el round masculino: Jesús (yo) vs. Maluma (26). ¿Se han respondido ya? Pues eso. Vámonos al programa. Puede que para entender un poco este ultimo (y supuesto) giro amoroso hay que decir que Álex lo ha pasado muy bien. También Fiama, que se ha creído víctima de una obra judeo-masónica. Según ella, mi Alejandro de la Lamentatriz de Jeremías -cómo y cuánto llora este chaval- habría pactado algo turbio con Julián -un pretendiente de ella y al que conocía- para que la tuviera vigilada. 

Imagínense la filípica que montó Fiama cuando se enteró de la orquesta: atacó a diestro y siniestro y dañó gravemente la confianza de Susana para con Gonzalo, ambos metidos en el postre. Despropósitos, según Fiama: "Me siento mal porque he hecho daño y encima me lo han hecho a mí. Era todo un bucle. El comportamiento de Álex ha sido el que dijo Julián que iba a ser". Fíjate, que no creo nada. Me cuesta creer que ambos nos hayan engañado tanto. 

"Jesús, eres muy ingenuo. Hazme caso. (Yo no te dije nada)", me insisten. Esperen, que llega mi momento. Vamos a ver: Fiama es íntima de Estefanía. Hasta ahí, guay. Por eso no me ha cuadrado nada la visita de Rubén a la habitación de Fiama. Enseñando carne y tirando de lamentaciones. Huy, huy. Fani, tienes al enemigo en casa. "No estoy seguro de Fani al cien por cien", "No estoy hecho de tanta tranquilidad... Me asusta que vuelva todo tan deprisa, volver la realidad...". ¿Solo noto yo que el discurso ha cambiado sustancialmente? 

Y casi tocando a su fin, ¿qué me dicen de Andrea? Va la tía y le devuelve el anillo a Ismael frente a un Joy henchido: "No tiene sentido, viendo lo que está haciendo él. Pienso más en ti que en él". Y el menda rubrica: "Prefiero que te lo quites". Metidos de lleno en la hoguera de ellas, Fiama sigue pico, pala, pico pala: "Todo estaba preparado por parte de Álex, que se haría el ofendido y que luego volvería conmigo". Y Álex, mi pobre, solo esgrime a media voz: "Tengo miedo de perderme y de perderla. Lo único que he hecho ha sido amarla, aclamarla. Es una acusación que está solo en su cabeza. No hice ningún pacto con Julián. Solo le dice que la cuidara. Nada más". 

Antes de irme, a modo de resumen: Mónica Naranjo (45) ha estado brillante este jueves (poniendo sobre las íes lo que concernía); Adelina ha desconfiado de José -"Es un hombre inseguro. Todos tenemos cadáveres en el armario. Si mi comportamiento ha sido inapropiado, vamos a tener un problema"- y de Gonzalo no diré nada. Es un tipo que, verdad o papel, no debería existir en la televisión. Ah: han pasado tanto ellas como ellos sus últimas 24 horas con su elegido y, ¡madre mía, madre mía, madre mía!, que diría una que yo me sé. Bueno, a ver, han caído los mismos de siempre... El martes, más y mejor. 

[Más información: Christofer abandona La isla de las tentaciones tras la bochornosa y humillante actitud de Fani]