Albert Rivera (46 años) ha encontrado en Ibiza un destino al que vuelve cuando baja el ritmo de su agenda. El exlíder de Ciudadanos ha compartido en Instagram varias imágenes de una nueva escapada a la isla, a la que ha definido como "la isla de las mil caras". Su veredicto, más breve, también deja clara su querencia por el lugar: "Siempre es bien".
Junto a Carla Cotterli (35), su pareja desde 2023, el abogado ha convertido este rincón del Mediterráneo en una de sus elecciones habituales para descansar.
No es una visita aislada. Ibiza ya apareció en sus planes el verano pasado, cuando se alojó en el hotel Aguas de Ibiza, un establecimiento de lujo con spa, piscinas, restaurantes y una terraza panorámica.
Entonces aprovechó para reivindicar el atractivo de los destinos nacionales: no hace falta recorrer medio mundo, venía a decir, para encontrar un lugar que merezca la pena. La nueva publicación insiste en esa idea: Rivera vuelve a una isla que conoce y que, a juzgar por sus palabras, sigue ofreciéndole motivos para regresar.
Albert Rivera y Carla Cotterli, en Ibiza.
Una vida lejos de la política
En noviembre de 2019, después de trece años al frente de Ciudadanos, Rivera dimitió como presidente de la formación, renunció a su escaño y abandonó la primera línea política. La decisión llegó tras el desplome electoral del partido en las elecciones generales de aquel otoño.
Desde entonces, ha desarrollado una carrera profesional vinculada a la abogacía, la consultoría y la formación, con una presencia pública distinta de la que tuvo durante sus años en el Congreso.
Su vida personal también ha quedado bajo una mirada más contenida. Tras su ruptura con la cantante Malú, con quien tiene una hija, Rivera comenzó una relación con Carla Cotterli. La pareja ha mantenido un perfil discreto, aunque sus escapadas y algunas publicaciones en redes sociales permiten seguir el rastro de sus planes compartidos.
Este verano, ambos volvieron a elegir Ibiza para pasar unos días de descanso. A su regreso a Madrid, evitaron hacer declaraciones a la prensa.
En redes, sin embargo, Cotterli compartió varias escenas de las vacaciones, algunas junto a amigos y otras relacionadas con el abogado. Son pequeños gestos, lejos de una exposición constante, que confirman la presencia de la isla en su calendario personal.
210 kilómetros de costa
Ibiza ofrece mucho más que playas y vida nocturna. Sus cerca de 210 kilómetros de costa alternan calas protegidas, acantilados, arenales y puertos, mientras que el interior conserva caminos rurales, casas tradicionales y un paisaje agrícola que convive con el desarrollo turístico.
Esa mezcla explica la descripción elegida por Rivera: una isla capaz de mostrar una cara distinta según el momento, la estación o el lugar desde el que se recorra.
Su historia también tiene muchas capas. Los fenicios llegaron hace más de 2.500 años y fundaron Ibosim, el asentamiento del que procede la actual ciudad de Ibiza.
Después llegaron otras culturas mediterráneas, entre ellas los púnicos, los romanos, los musulmanes y los cristianos. Cada una dejó huellas en el territorio, desde los restos arqueológicos hasta las murallas y la arquitectura rural.
"Tenemos el paraíso muy cerca"
El legado más conocido se concentra en Dalt Vila, el recinto histórico amurallado de la capital, y en otros enclaves incluidos en la declaración de Patrimonio Mundial de la Unesco. Entre ellos figuran el asentamiento fenicio de Sa Caleta, la necrópolis púnica de Puig des Molins y las praderas de posidonia oceánica. La isla reúne así un patrimonio natural y arqueológico que convive con su imagen internacional de destino de ocio.
Para Rivera, Ibiza parece funcionar como una suma de esos contrastes: el mar, la oferta hotelera, las escapadas con amigos y la posibilidad de pasar unos días sin entrar en el circuito político que marcó su vida durante más de una década.
Albert Rivera.
"Es bonito viajar y conocer mundo, ver otros lugares, otros paisajes, otras culturas, otras formas de vivir", ha recordado en sus redes. "Pero en realidad, los españoles somos muy afortunados, porque tenemos el paraíso muy cerca".
No ha detallado qué lugares ha visitado en esta última estancia ni cuánto tiempo ha permanecido allí. Sí ha dejado claro que sigue considerando la isla un destino al que merece la pena regresar: "Sin ninguna duda, Baleares, Ibiza, Formentera… es uno de esos lugares mágicos al que uno trata siempre de volver".
Su frase en Instagram no pretende ser una guía turística. Pero sí es una breve declaración de su fidelidad a un lugar que, según su criterio, no se agota en una sola visita.
