La autovía A-31 es la arteria de asfalto que cose el dinamismo de Madrid con el aliento mediterráneo de Alicante. En su trazado, exactamente en el término municipal de La Gineta (Albacete), late un punto neurálgico del tránsito nacional.
Es el restaurante Los Chopos. Una escala obligada para miles de viajeros que ha vuelto a vestir sus mejores galas este fin de semana al recibir a un comensal distinguido: el presidente de VOX, Santiago Abascal (50 años).
El dirigente político ha visitado el establecimiento en más de una ocasión. La última vez irrumpió en el establecimiento a primera hora para reponer fuerzas antes de reanudar su ruta.
Aquella visita, que tuvo lugar el pasado 4 de julio, fue una toma de contacto inédita; el propio negocio se encargó de oficializar la visita en sus perfiles oficiales de Instagram.
"Ha vuelto a elegirnos para desayunar y hacer una pausa en el camino", expresaban desde el local, celebrando la fidelidad de una figura de máxima proyección pública.
Dulce local y queso curado para la ruta
El peaje gastronómico de Abascal en tierras manchegas no se limitó al café de rigor. El político abandonó el reciento pertrechado con dos de las insignias artesanales de la despensa albaceteña: los tradicionales rolletes de la casa y una tajada de queso manchego de factura artesanal.
Dos recetas que dan muestra de los encantos que atraen a personas de toda España: la tradición repostera y su potencial como potencia láctea. Y es que la oferta culinaria del establecimiento está pensada para amalgamar la cocina de raíz con la exigencia del itinerario de la clientela.
Más allá del anecdotario político, Los Chopos se erige como una potencia de la restauración de carretera. Su propuesta no admite medias tintas: despliega un buffet libre articulado sobre más de medio centenar de guisos y platos vertebrados por la tradición castellanomanchega.
La infraestructura combina una cafetería ágil, una sala a la carta de alta exigencia y amplios salones capaces de albergar banquetes multitudinarios y expediciones de gran tonelaje.
El oasis favorito del famoseo en la A-31
La presencia de Santiago Abascal apuntala una lista de ilustres que convierte el comedor de La Gineta en un paseo de la fama a pie de pista. La A-31 no entiende de ideologías ni de gremios.
Por sus salones ha pasado recientemente el tenista Carlos Alcaraz (23), apurando pausas entre torneo y entrenamiento. También la estrella del pop Aitana (27) o el diestro peruano Andrés Roca Rey (29).
Los Chopos demuestra que la alta velocidad y la mesa reposada pueden convivir en perfecta armonía. La carretera exige parar; Albacete dicta cómo comer.
