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Shakira (49 años) ha convertido Madrid en el epicentro de su universo musical. Después de 13 noches sobre el escenario de Macondo Park, la ciudad temática que ha creado para su residencia europea, la artista colombiana se ha despedido de la capital por todo lo alto.

Más de 650.000 personas han pasado por esta experiencia, que ha transformado sus conciertos en una celebración de la música, el baile y el empoderamiento femenino.

"Me han hecho disfrutar como si estuviese empezando mi carrera", ha confesado durante su último espectáculo, visiblemente agradecida por la acogida del público.

El concierto número 13 se convirtió en una auténtica fiesta en la que la música de la artista fue la gran protagonista. Shakira estuvo acompañada por algunos invitados de excepción: Laura Pausini (52), Beéle (24), Maluma (32), Bizarrap (29) y Dani Martín (49). Con cada uno de ellos vivió momentos diferentes, aunque no todas las actuaciones transcurrieron con la misma naturalidad.

También estuvieron entre sus invitados infinidad de rostros conocidos, entre ellos, las personas que caminaron con ella al comienzo del show: Laura Escanes (30), Nuria Roca (54), Esther Cañadas (49 o la modelo Blanca Padilla (31), entre otros.

Por otro lado, disfrutando del concierto estuvieron Miguel Ángel Silvestre (44), María G. de Jaime (30), Tomás Páramo (30) y Violeta Mangriñán (32), entre otros.

Uno de los instantes más comentados llegó con Dani Martín, con quien interpretó Ahí te dejo, Madrid. Mientras la colombiana parecía disfrutar de un momento especialmente simbólico, el cantante madrileño se mostró algo incómodo sobre el escenario, una actitud que llamó la atención de los asistentes.

Sin embargo, un fallo de sonido en su micrófono pudo estar detrás de esa sensación de incomodidad.

Con el resto de sus invitados, Shakira desplegó toda su energía. Se emocionó junto a Laura Pausini, sacó sus mejores pasos de baile con Maluma, saltó con Beéle y puso el broche a la celebración junto a Bizarrap. Una sucesión de encuentros que convirtió la despedida en una noche para el recuerdo.

Pero, más allá de la música, hubo otro momento que marcó el espectáculo: el discurso de aproximadamente cinco minutos en el que la cantante quiso compartir cómo se sentía después de estas semanas en Madrid.

Shakira agradeció el cariño recibido y también hizo referencia a una última semana complicada, en la que ha tenido que afrontar cuestiones personales relacionadas con la salud de su padre y otros asuntos que no llegó a concretar.

"Ya sabéis", deslizó, en una alusión que pareció conectar con las recientes cuestiones judiciales y familiares que comparte con Gerard Piqué (39), relacionadas con sus hijos.

Shakira. Gtres

Antonio de la Rúa, una figura imprescindible

Entre los agradecimientos hubo uno especialmente significativo: el dedicado a Antonio de la Rúa (53), su expareja y una de las personas que se ha convertido en un apoyo fundamental en esta etapa.

El argentino ha participado en la dirección creativa de Macondo Park, contribuyendo a dar forma al universo que la artista ha trasladado a Madrid.

"Y hoy precisamente quiero dar las gracias a alguien que me ha acompañado durante toda la gira. Me ha ayudado muchísimo durante toda la gira y que ha estado trabajando detrás de la creación y en todos los detalles de Macondo Park.", ha comenzado diciendo.

Y añade: "Porque en la vida, como dijo Drexler, todo se transforma. Quiero dar las gracias al que fue un día mi compañero y hoy es un amigo, amigo del alma: Antonio de la Rúa. Antonio, gracias", expresó desde el escenario.

Shakira en uno de sus conciertos. Gtres

Con estas palabras, Shakira dejó claro que su relación con el argentino ha evolucionado hasta convertirse en un vínculo de confianza y complicidad. Un reconocimiento público que añadió una dimensión personal a una noche ya cargada de emociones.

La despedida de Madrid supone mucho más que el final de una residencia. Con Macondo Park, la colombiana ha convertido la capital en un destino de referencia para sus seguidores y ha demostrado el potencial de la música como motor de turismo cultural.

También ha reforzado el mensaje que acompaña a esta etapa de su carrera: "Las mujeres ya no lloran, las mujeres facturan". Una frase que ha trascendido los escenarios para convertirse en un símbolo de superación para quienes han tenido que reconstruirse después de una ruptura.

Shakira se marcha de Madrid, pero deja tras de sí una huella que va mucho más allá de sus canciones.