Rafael Amargo (51 años) y su pareja, Luciana Bongianino (38) han recuperado la libertad. La pareja ha quedado en libertad provisional este domingo, 11 de octubre, sin medidas cautelares, después de pasar la noche en dependencias policiales por un violento incidente ocurrido en su domicilio, en el distrito madrileño de Carabanchel.
Ambos han podido regresar a casa, aunque el procedimiento judicial continúa abierto y las circunstancias del enfrentamiento aún deben esclarecerse.
Todo comenzó alrededor de las 6.30 de la mañana del pasado sábado. Un hombre habría accedido a la vivienda del bailarín tras romper uno de los cristales.
Las llamadas de varios vecinos alertaron a la Policía Nacional, cuyos agentes llegaron al inmueble cuando Amargo, Bongianino y el presunto intruso se encontraban enzarzados en un forcejeo. La intervención terminó con los tres detenidos.
La refriega fue lo suficientemente intensa como para que uno de los policías denunciara haber recibido una mordedura en un brazo.
Rafael Amargo, Luciana Bongianino y el abogado Marcos Garcia Montes, en la rueda de prensa que ofreció el bailarín en mayo de 2024.
Este extremo ha abierto una controversia entre las partes: mientras el agente sostiene que el artista le mordió durante el enfrentamiento, Amargo asegura que fue maltratado. Las versiones son contradictorias y deberán contrastarse en el curso de las actuaciones judiciales.
La defensa sostiene que actuó para proteger su casa
La puesta en libertad de Amargo y su mujer se ha producido después de su comparecencia ante la Justicia, tras ser detenidos por su presunta implicación en un delito de atentado contra agente de la autoridad, además de las posibles lesiones derivadas del incidente. La situación procesal de cada uno deberá concretarse conforme avance el procedimiento.
El abogado Marcos García Montes ha articulado la defensa en torno a la legítima defensa y al derecho a proteger el domicilio ante una presunta entrada por la fuerza.
El planteamiento del letrado parte de que el enfrentamiento se desencadenó después de que un tercero accediera a la vivienda tras fracturar un cristal, en lo que la defensa considera un allanamiento de morada con fuerza en las cosas.
La puesta en libertad provisional sin medidas cautelares permite a la pareja abandonar las dependencias policiales y regresar a su domicilio. No equivale, sin embargo, al archivo de la causa ni supone que el juez haya dado por acreditada la versión de Amargo. El hombre señalado como presunto intruso también fue detenido y queda pendiente, al igual que los demás implicados, de la evolución del procedimiento judicial.
Rafael Amargo.
Nerviosismo durante la declaración
Según la información adelantada por La Vanguardia, el bailarín se mostró muy nervioso durante su comparecencia y mantuvo una actitud descortés con la juez y la fiscal.
Su defensa se disculpó por sus palabras y las atribuyó al intenso estrés psicológico que, según su versión, le habría provocado el episodio vivido en su domicilio.
La tensión de las últimas horas se suma así a un asunto judicial cuyo origen está en una entrada presuntamente forzada y en el posterior enfrentamiento con los agentes. La investigación deberá determinar qué ocurrió dentro de la vivienda, cómo se desarrolló la intervención policial y qué responsabilidad corresponde a cada uno de los tres detenidos.
Por ahora, Amargo y Bongianino han abandonado el calabozo sin restricciones cautelares. La libertad les permite volver a casa, pero no pone fin al caso. Las versiones enfrentadas sobre la agresión, la supuesta mordedura al agente y la actuación de la pareja ante la irrupción del hombre siguen pendientes de esclarecimiento judicial.
