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Los García Obregón siguen sin desprenderse de su bien inmueble más preciado, la cúspide de su abultado patrimonio: la casa de Mallorca, situada en la Costa de los Pinos, que construyó el empresario Antonio García Fernández, padre de la actriz Ana García Obregón (71 años).

Fue en 2024 cuando la familia decidió, con dolor por lo vivido intramuros, poner a la venta El Manantial, esa impresionante casa de 6.012 metros cuadrados, 123 metros frente al mar y que alberga una vivienda de 993 metros cuadrados distribuidos en una sola planta.

A la mansión no le falta detalle; tiene hasta helipuerto y acceso privado a la playa. Se construyó a capricho de Antonio, el patriarca, y cuentan los que conocen la zona que es una de las casas más impresionantes -por su ubicación- construidas hasta la fecha.

La entrada de 'El Manantial', la casa de Mallorca de los García Obregón. Gtres

El anuncio de la venta de la casa, como informó EL ESPAÑOL, hace un tiempo no gustó a la familia, sobre todo que trascendiera el montante que pedían: 35 millones de euros. Ante la falta de interesados, tuvieron que aplicarle una importante rebaja de 10 millones.

No obstante, a fecha de la publicación de este artículo, tampoco se ha vendido el inmueble por 25 millones. Ni Sotheby's International Realty, ni JamesEdition ni Engel & Völkers, prestigiosas inmobiliarias, consiguen cerrar la operación. De momento, un imposible.

Ahora, EL ESPAÑOL puede informar, en primicia, de que las tres inmobiliarias han vuelto a rebajar el precio de salida de El Manantial en 4 millones: de 25, ahora solicitan 21 millones de euros.

Además de esta rebaja, también se han realizado sutiles cambios en los anuncios a nivel de fotografías, por aquello de hacer la notificación de venta más atractiva. Quien lo sabe informa a este medio que la venta está siendo más "lenta" de lo esperado.

Ana García Obregón, durante el verano de 2012, en Son Servera. Gtres

Pero los hermanos García Obregón no desesperan: "No es que no tengan prisa por venderla, pero saben que deben tener paciencia. Estas operaciones no son fáciles, requieren de tiempo y discreción, y quieren, sobre todo, que la casa quede en buenas manos".

El Manantial recibe "algunas visitas, pero no terminan de convencer". Los hermanos están muy involucrados en esta operación, sobre todo Amalia y Celia García Obregón, hermanas de Ana. Así se traslada a este medio.

En otro orden de cosas, la postura pública de Ana ante la venta de esta casa ha sido subrayada por este periódico tiempo atrás: ella dejó hacer a sus hermanos, pero al principio no quería desprenderse de esa casa. Allí fue inmensamente feliz con su querido hijo, Álex Lequio.

Al ser interpelada por la prensa sobre esta cuestión, Ana se muestra esquiva y dice que ese tema lo llevan sus hermanos, y que le han pedido que no se pronuncie. En este tiempo, Obregón ha desmentido, incluso, algunas informaciones -siendo ciertas-.

Digamos que Ana García Obregón nunca se ha sentido cómoda con la venta de esta casa. Este pasado verano, como el resto de la familia, Ana ya se ha despedido del inmueble: han entendido todos que el próximo verano ya no será de su propiedad.

El Manantial está situada en una parcela de 6.012 m² en primera línea de mar. Engel @ Völkers.

En eso confían. Sin esa casa de veraneo o de retiro o refugio en días de asueto, ¿qué hará Ana a partir de ahora? Según corrobora este medio, está interesada en adquirir una casa por el norte de España, por "alguna zona de Galicia".

De momento, no ha llevado a cabo ninguna operación de búsqueda ni ha tirado de contactos. "Por allí ella tiene buenos amigos", se confía.

'El Manantial': la condición para venderse

El Manantial se vende como una unidad patrimonial indivisible, una condición que limita las opciones de los potenciales compradores. No es posible adquirir solo una parte del terreno ni segregar parcelas antes de la compra.

La familia ha sido clara: la finca se transmite como un conjunto único, tal y como ha sido desde su adquisición.

La casa de Ana Obregón y sus hermanos en Son Servera tiene acceso directo al mar. Engel @ Völkers.

Incluso aquellos interesados en derribar la construcción existente para levantar varias viviendas unifamiliares -una posibilidad teórica, dado que el terreno está formado por varias parcelas urbanas agrupadas- se encontrarían con numerosos obstáculos urbanísticos.

Además, como explica el citado medio, cualquier proyecto de este tipo exigiría comprar primero la totalidad de la finca, lo que implica una inversión inicial muy elevada y un proceso posterior complejo, sujeto a estrictas regulaciones de protección del litoral.

Este inmueble lo construyó el padre de Ana Obregón, el reconocido empresario Antonio García Fernández, en los años 60.

La familia García Obregón, tomando el sol. Gtres

Fue durante décadas lugar de reencuentro familiar cada período estival. Intramuros, en esos más de 8.000 metros de villa, con vistas al mar, la familia García Obregón protagonizó los momentos más felices de su existencia.

No obstante, el fallecimiento de Álex Lequio y, después, de sus abuelos, Ana María Obregón y Antonio, hizo añicos tanto la felicidad como la unión familiar en la Costa de los Pinos cada verano. En los últimos años, los Obregón han disfrutado de la casa por separado.