Para la familia de Carlos Marín, la voz española de Il Divo, cada 13 de octubre sigue siendo una cita con su memoria. El cantante cumpliría 58 años el próximo martes y, como sucede desde su muerte, sus seres queridos y sus seguidores han querido anticiparse a la fecha con un homenaje en el cementerio de La Almudena, en Madrid.
El encuentro llega, además, cuando solo quedan dos meses del quinto aniversario de su fallecimiento, ocurrido el 19 de diciembre de 2021.
La convocatoria ha partido de su madre, Magdalena Menchero, que ha recurrido a las redes sociales para invitar a los admiradores del artista a acompañarla en una jornada especialmente significativa.
Magdalena Menchero, madre de Carlos Marín, en el cementerio de La Almudena, en 2023.
"El 10 de octubre a las 5 de la tarde nos reunimos con las fans para celebrar la vida de Carlos Marín, mi hijo. Su cumpleaños es el 13, pero cae en martes, por eso lo hacemos el 10", explicó.
Su mensaje incluía también una petición sencilla: "Me haría ilusión si nos podéis acompañar en este día tan señalado".
La cita ha vuelto a demostrar que el vínculo entre el cantante y sus seguidores no terminó con su muerte. Desde que falleció, estos encuentros se han convertido en una forma de mantener viva su memoria y, al mismo tiempo, de acompañar a una madre que sigue encontrando en el afecto de los admiradores de su hijo una manera de sobrellevar su ausencia.
Carlos Marín.
Un cumpleaños entre flores, fotografías y canciones
Uno de los momentos más emotivos se ha producido junto a la tumba del artista. Los seguidores se han congregado alrededor de ella para cantarle el cumpleaños feliz. Algunos sostenían globos mientras acompañaban la canción, con la emoción visible en sus rostros. Al terminar, los han soltado al cielo en un gesto simbólico dedicado al cantante.
La sepultura estaba cubierta de flores y fotografías, recuerdos que hablan de una admiración que no se limita a sus grandes actuaciones ni a los discos que grabó con Il Divo. Cada imagen y cada ramo han aportado su propio testimonio de una relación construida a través de la música y prolongada más allá de los escenarios.
Tampoco ha faltado una tarta decorada con figuras vinculadas al mundo musical. El detalle ha dado al encuentro un toque festivo, pese al duelo.
El homenaje ha reunido a quienes compartieron su vida y a quienes aprendieron a reconocerlo a través de su voz.
Magdalena ha compartido la convocatoria y los admiradores del artista han respondido con detalles personales, canciones y pequeños gestos cargados de significado. El homenaje ha vuelto a convertir el cumpleaños del cantante en una emotiva cita colectiva.
Il divo
Una voz truncada por la Covid
Carlos Marín nació el 13 de octubre de 1968 en Rüsselsheim, Alemania, en el seno de una familia española. Desde niño mostró unas condiciones vocales extraordinarias.
Sus primeros pasos profesionales llegaron muy pronto: publicó grabaciones en solitario durante la infancia y recibió el sobrenombre de El pequeño Caruso.
A los 12 años se trasladó a Madrid, donde continuó su formación musical. Con el tiempo, amplió su repertorio con óperas, zarzuelas y musicales, entre ellos Los miserables y El hombre de La Mancha.
Su salto definitivo a la fama internacional llegó en 2003, cuando se incorporó a Il Divo, el cuarteto impulsado por Simon Cowell que combinó repertorio clásico y pop. La formación se convirtió en un fenómeno mundial, con millones de discos vendidos y giras internacionales que consolidaron a Marín como uno de sus integrantes más reconocibles.
Su trayectoria quedó truncada en diciembre de 2021. Durante una gira en el Reino Unido, el cantante contrajo la COVID-19 y tuvo que ser ingresado en el hospital Manchester Royal Infirmary.
Magdalena Menchero, madre de Carlos Marín.
Su estado empeoró y permaneció en la unidad de cuidados intensivos, intubado y en coma inducido. Murió el 19 de diciembre, a los 53 años. Su fallecimiento dejó sumidos en el duelo a sus padres, Magdalena y Carlos, a su hermana Rosa María, a sus allegados y a sus seguidores de todo el mundo.
Marín no tuvo hijos. Había estado casado con la cantante y actriz Geraldine Larrosa, conocida artísticamente como Innocence; ambos se divorciaron en 2009 y conservaron una relación cordial. Tan estrecho era su vínculo que el artista lírico legó a su expareja una vivienda, valorada en unos 700.000 euros y gravada con una hipoteca superior a los 300.000.
Según publicó en su momento ABC, el artista dejó como heredera principal a su madre, Magdalena Menchero, pero el detalle de la propiedad en manos de quien fue su compañera sentimental abrió fisuras. Así, la herencia abrió una profunda brecha entre Geraldine Larrosa y la familia del cantante.
Carlos Marín y Geraldine Larrosa, en Madrid, en junio de 2021.
La disputa por la herencia
La interpretación de ese legado enfrentó a ambas partes: Larrosa pretendía recibir el inmueble libre de cargas, mientras que la familia defendía que no correspondía a Magdalena asumir la deuda. La disputa llegó a manos de abogados. Y ambas partes se cruzaron duras acusaciones públicas.
Rosa, hermana del barítono, arremetió contra su excuñada. Por su parte, la familia denunció un presunto acoso telefónico a la madre del artista, un asunto que, según sus declaraciones, llegó a derivar en la solicitud de medidas de protección.
Las diferencias también alcanzaron el terreno profesional y los derechos vinculados a la obra de Marín.
Geraldine Larrosa sostuvo que algunos vídeos y trabajos realizados durante su relación habían quedado registrados a nombre del cantante y aseguró que ambos tenían pendiente resolver los derechos de sus proyectos compartidos. La familia, en cambio, defendió que Carlos era el único responsable creativo y artístico de su carrera, por lo que los derechos correspondientes debían recaer en su heredera.
Cada octubre, su cumpleaños ofrece a su familia y a sus seguidores una ocasión para reunirse junto a su tumba y recordar al artista más allá de su ausencia. Las flores, las fotografías y las canciones vuelven a ocupar el mismo lugar. Su carrera terminó en diciembre de 2021; el vínculo que construyó con su público permanece.
