El estreno de La bola negra, la nueva película de Javier Calvo (35 años) y Javier Ambrossi (42), se ha instalado como uno de los grandes acontecimientos cinematográficos de la temporada.
En sus primeros tres días de exhibición, el largometraje reunió 610.000 espectadores y ha recaudado 4,7 millones de euros, cifras que lo sitúan como el segundo mejor estreno español de los últimos 10 años.
A este respaldo en taquilla se suma el Premio del Público obtenido en el Festival de San Sebastián y su elección para representar a España en la categoría de mejor película internacional en los premios Oscar
La película, una adaptación libre inspirada en La piedra oscura, de Alberto Conejero, establece además un vínculo con la literatura de Federico García Lorca, cuya novela inacabada sirve de punto de partida para la obra teatral.
A partir de ahí, los Javis construyen un relato que atraviesa un siglo de homosexualidad en España mediante tres historias situadas en 1932, 1937 y 2017. Tres épocas, tres personajes y tres formas de enfrentarse al deseo, unidas por un mismo hilo emocional que recorre toda la película.
Pedro Almodóvar
Los consejos de Almodóvar
La producción, original de Movistar Plus+, cuenta con la participación de Suma Content, Le Pacte y El Deseo SA, la productora creada por Pedro y Agustín Almodóvar. Una colaboración especialmente significativa para Calvo y Ambrossi, que nunca han ocultado hasta qué punto el cine del realizador manchego ha influido en su propia trayectoria.
La admiración, además, dejó hace tiempo de ser una relación a distancia. Los Javis llegaron a conocer personalmente al cineasta y construyeron con él una estrecha amistad que quedó reflejada en Pedro x Javis, la serie documental estrenada en 2025 en la que ambos directores recorren la filmografía de Almodóvar junto a algunos de sus colaboradores más habituales y con la participación del propio cineasta.
La influencia de Almodóvar también terminó entrando de lleno en el proceso creativo de La bola negra. En una entrevista concedida a Fotogramas, Javier Ambrossi ha recordado una conversación con el director en la que ambos hablaron abiertamente de sus inquietudes y que acabaría teniendo consecuencias en la película.
"Estábamos en su casa comiendo croquetas de sus hermanas y yo le dije que no me llevaba bien con el deseo. Me contestó: 'Pues lo tienes que hacer, ¿eh?'. Y pensé: 'Joder, es verdad. Tengo que desear'. Y ahí se armó esta cosa que se ve en la película de desear a alguien de esa forma en que no puedes ni respirar, que te consume el cuerpo", explica.
Aquella conversación terminó convirtiéndose en una de las claves sobre las que se construyó el largometraje. El deseo está presente en las tres historias, aunque su expresión cambia radicalmente en función de la época y de las circunstancias que rodean a sus protagonistas.
Javier Calvo subraya precisamente esa evolución y la manera en que la película aborda la homosexualidad sin recurrir necesariamente a una representación explícita de la sexualidad.
"A la vez, está contado de una manera muy poco carnal. De hecho, hay dos tramas en las que los personajes no se pueden permitir ser homosexuales ni decirlo. Y en la tercera, ambientada en la actualidad y donde sí podemos tener acceso a todo, el sexo casual es casi violencia", señala.
Pedro Almodóvar y Javier Ambrossi, en una imagen de 2019.
Almodóvar y su advertencia a Guitarricadelafuente
El cineasta manchego no solo conoció las inquietudes de los Javis durante el desarrollo del proyecto. También tuvo acceso al guion antes de que comenzara el rodaje y reparó especialmente en uno de los desafíos que planteaba la película: la interpretación de Guitarricadelafuente, que se enfrentaba a uno de los papeles protagonistas del largometraje.
Javier Calvo recuerda que Almodóvar fue especialmente claro al valorar la dificultad que suponía el personaje para el cantante: "Recuerdo que cuando Pedro Almodóvar leyó el guion, me dijo: 'Es precioso, pero a ver...' Y se lo dijo a Guitarrica: 'Es muy difícil lo que tienes que hacer, yo no sé'».
Lejos de interpretar aquella advertencia como un obstáculo, Calvo la convirtió en un argumento para confiar en el intérprete. El propio Almodóvar ya había recurrido anteriormente a artistas procedentes de la música en sus películas, una experiencia que los Javis tuvieron presente a la hora de afrontar el reto.
"Yo le contesté: 'Bueno, si tú conseguiste hacerlo con Rosario, nosotros también podremos... Joder, es inspiración tuya. Él hacía ese tipo de cosas, con Miguel Bosé también'", recuerda Calvo.
Para el director, además, la experiencia musical de Guitarricadelafuente no tenía por qué jugar en su contra. Al contrario, podía convertirse en una herramienta interpretativa: "Cantar una canción es contar una historia. Cuando decide cantar algo más bajito, cuando decide mirar al frente, cuando decide mirar hacia adentro, todas esas decisiones son decisiones interpretativas".
Así, detrás del éxito de La bola negra hay también una historia de influencias, conversaciones y consejos. La película ha encontrado su propio camino, pero en ese recorrido aparece una figura fundamental para entender a los Javis: Pedro Almodóvar, primero como referente cinematográfico y también como amigo y interlocutor creativo.
