Pocos estrenos cinematográficos logran romper la trinchera de las salas para adueñarse por completo de la conversación social. La bola negra lo ha conseguido.
Desde que el nuevo filme de Javier Calvo (35 años) y Javier Ambrossi (42) llegó a las pantallas, la película monopoliza los descansos de café en las oficinas e incendia los chats de WhatsApp. Incluso vertebra los debates en los corrillos del propio gremio. Todo el mundo habla de ella.
De las salas comerciales a las charlas de pasillo entre los cineastas más consagrados del país: nadie escapa al impacto del fenómeno.
Entre esas miradas de respeto de la industria destaca la de Alejandro Amenábar (54 años). El realizador, que recientemente visitó El Hormiguero para conmemorar el 30º aniversario de Tesis, habla con la autoridad de quien conoce bien los engranajes del oficio y el reto de retratar la historia de España tras dirigir Mientras dure la guerra.
Su veredicto tras ver la película no deja lugar a dudas. Le ha encantado. "Es una peli maravillosa", admite.
A lo largo de tres décadas, Amenábar ha forjado un bagaje formal de las tripas de la industria del cine. En su continuo aprendizaje ha adquirido pleno conocimiento directo sobre cómo retratar episodios históricos complejos, como ya hizo en su día al dirigir Mientras dure la guerra, ambientada en la Guerra Civil española.
Durante su charla con Pablo Motos, el presentador quiso abordar la dificultad de incluir figuras internacionales en producciones españolas como reclamo para el mercado global, una maniobra que Amenábar calificó como sumamente compleja.
En su caso, tuvo la suerte de trabajar con dos grandes figuras en Los Otros, estrenada en 2001. "Cuando la enseñé, me convencieron de que el proyecto era más propio del mundo anglosajón y, en cuanto la pasamos al inglés, Tom Cruise entró como productor asociado y Nicole Kidman como protagonista".
Contar con la actriz australiana como estrella de la cinta es "una cosa que a mí jamás se me habría ocurrido, pero que fue el gran hallazgo de la película", recordó en el espacio de Antena 3.
El cineasta no dudó en señalar que "es muy difícil hacer eso, pero Los Javis lo acaban de hacer. Tienen a Glenn Close en un papel muy concreto de La bola negra, que por cierto recomiendo desde aquí... Es una peli maravillosa".
Alejandro Amenábar y Nicole Kidman, en el estreno de 'Los Otros' en Los Ágeles (Estados Unidos), en 2001.
Más allá de la peripecia de producción, el calado de la película conecta de lleno con el compromiso social y la sensibilidad creativa de sus creadores. Aunque La bola negra abarca múltiples capas narrativas y no se limita a ser un reflejo de historias de amor homosexual, Los Javis vuelven a erigirse en sólidos defensores de los derechos LGTBIQ+.
A pesar de ser la primera ocasión en que firman un personaje explícitamente gay, sus proyectos siempre han orbitado en torno a las heridas íntimas de colectivos históricamente marginados y castigados por su orientación sexual.
En una entrevista concedida a la revista Shangay, Amenábar profundizó en las virtudes del estilo de la pareja de directores y en el hilo invisible que los conecta con los grandes maestros de nuestra cinematografía. "Los Javis me encantan. A Javier Ambrossi le conozco desde hace muchos años, y siempre me pareció que tiene un talento increíble", confesó el oscarizado realizador.
"Valoro mucho la frescura de ambos en la dirección de actores y actrices, que es algo muy difícil de encontrar. Creo que han heredado parte de ese universo y ese humor que creó Almodóvar, y eso también está muy bien".
La bendición de Amenábar confirma que el triunfo de La bola negra no es un espejismo coyuntural: es la consagración de una forma de hacer cine que ha conquistado al público de a pie y acumula, cada día más, el respeto unánime de los tótems de la industria.
