La Justicia tailandesa ha desestimado los recursos de Daniel Sancho (32 años) y ha decidido mantener la pena de cadena perpetua por el asesinato premeditado y descuartizamiento del cirujano plástico Edwin Arrieta.
Así lo ha comunicado este viernes el Tribunal Provincial de Samui mediante un comunicado. "El Tribunal de Apelación de la Región 8 confirma la sentencia del tribunal de primera instancia", indica el texto.
Y aañade que "se mantiene la condena del procesado por asesinato premeditado, así como por los delitos relacionados con la ocultación y descuartizamiento del cadáver y la destrucción del pasaporte de la víctima".
Daniel Sancho, en una imagen de archivo.
"La pena definitiva continúa siendo de cadena perpetua", apunta el comunicado judicial.
Se subraya al punto que ya se había reducido en la sentencia de primera instancia del castigo de pena de muerte "por considerar que la declaración del procesado resultó útil para el procedimiento".
El resultado de las apelaciones también mantiene la indemnización de 4,42 millones de baht a favor de los padres de la víctima.
El documento también destaca "la compra de cuchillos, una sierra, un machete o cuchillo carnicero, bolsas de basura, guantes de goma y productos de limpieza" que había almacenado en una habitación de hotel antes del día de los hechos.
"Por tanto, el tribunal concluye que se trató de un asesinato premeditado".
La defensa de Sancho había solicitado la nulidad del proceso y la celebración de un nuevo juicio con más testigos para defender que la muerte de Arrieta fue accidental durante una pelea.
Daniel Sancho cumple condena en la prisión de Surat Thani, situada al sur del país. El crimen tuvo lugar el 2 de agosto de 2023 en la isla tailandesa de Phangan.
Daniel Sancho, escoltado por agentes de la policía tailandesa en 2023.
La familia de Arrieta y la defensa de Sancho presentaron recursos en diciembre de 2024 y marzo de 2025, respectivamente, al fallo en primera instancia del Tribunal Provincial de Samui.
Los letrados del colombiano solicitaron que se elevara el castigo a la pena capital por la "contundencia" de las pruebas y aumentar la indemnización, fijada en 4,42 millones de bat (unos 117.000 euros, 133.500 dólares).
El fallo ha sido adoptado por el Tribunal de Apelaciones de Phuket.
Sin embargo, los magistrados no se han pronunciado sobre la petición de la acusación de que Sancho sea condenado a muerte, cuestión que se tratará en una nueva vista programada para el 7 de octubre.
En dicha fecha, el tribunal emitirá su fallo respecto a la solicitud de pena de muerte formulada por la acusación de la familia de Edwin Arrieta y a la impugnación para incrementar la indemnización, fijada originalmente en 119.000 euros.
Cada parte cuenta con hasta dos apelaciones -esta primera y otra posible ante el Supremo- hasta que haya sentencia firme.
La familia de Edwin: "Hasta aquí hemos llegado"
El equipo legal en Tailandia de la familia del colombiano Edwin Arrieta ha descartado este viernes volver a apelar la sentencia de cadena perpetua impuesta al acusado.
"Hasta aquí hemos llegado, por nuestra parte se acabó", ha dicho a EFE Metapon Suwancharen, abogado en Tailandia que representa a la familia de Arrieta, al salir de la lectura del fallo de las apelaciones en Samui.
El fallo ha mantenido "íntegramente" la sentencia de primera instancia, según un comunicado judicial al que ha tenido acceso EFE.
El abogado de los Arrieta ha señalado que ellos "estaban satisfechos desde el principio", al considerar la cadena perpetua impuesta en primera instancia "adecuada" a los hechos cometidos.
La detención de Daniel Sancho.
"En cuanto a la sentencia del Tribunal de Apelaciones, también estamos satisfechos", ha añadido.
Al ser preguntado por su opinión ante una eventual apelación por parte de los abogados de Sancho, que por ahora no han aclarado cómo procederán, Mettapon expresa que "no habría problema".
La vida de Daniel en la cárcel
Conviene recordar que Sancho cumple condena de cadena perpetua en la prisión de Surat Thani, en un régimen de aislamiento relativo y con comunicaciones muy restringidas.
Solo dispone de una videollamada semanal, que reparte entre su padre, un amigo cercano y su equipo legal, y las visitas presenciales son breves (unos 20 minutos) y poco frecuentes.
En el día a día, su vida se reduce a horarios estrictos, recuentos, normas penitenciarias y largas horas entre muros, con el deporte y la lectura como principales distracciones mientras espera resoluciones judiciales sobre sus recursos.
En cuanto a su relación familiar, mantiene contacto regular por videollamada con su padre, el actor Rodolfo Sancho (51), quien no ha vuelto a visitarle en persona desde la sentencia de agosto de 2024.
En cambio, su madre, Silvia Bronchalo, fue la última progenitora en verle en prisión -en julio de 2025-, pero en 2026 ha anunciado que lleva meses sin hablar con él y que se ha desvinculado de su caso.
Respecto a las visitas de amigos, en agosto de 2026 recibió las primeras visitas de amigos íntimos tras mucho tiempo.
Entre ellos, Jaime Onieva -hermano de Íñigo Onieva (37)-, aunque los encuentros fueron muy cortos y con limitaciones para conversar.
