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Antes de consolidarse como uno de los grandes referentes de la interpretación en España, José Coronado (69 años) tuvo que buscarse la vida en terrenos que poco o nada tenían que ver con la actuación.

Tras acabar sus estudios en el Instituto comenzó a estudiar Medicina, pero tras cuatro años de estudio se pasó a Derecho. Finalmente, el destino le tenía deparada otra suerte: terminó trabajando como modelo para firmas internacionales de la talla de Giorgio Armani en Milán y París.

Todo cambió cuando recibió una propuesta para participar en el rodaje de un anuncio de whisky en Menorca, un trabajo que le reportaría una cantidad considerable de dinero. Fue entonces cuando decidió dar el salto y adentrarse en ese mundo.

Así, cofundó una agencia de modelos y ejerció como director de escena en las primeras ediciones de la pasarela Cibeles.

El actor madrileño ha echado la vista atrás durante su reciente paso por El Hormiguero para recordar sus peculiares inicios profesionales en el mundo de la pasarela y la alta costura.

"Muchísimo esfuerzo y muchísimo morro"

Acompañado por Martiño Rivas, Coronado visitó el pasado martes 15 de septiembre el programa presentado por Pablo Motos para promocionar El problema final, una miniserie de intriga producida para Netflix basada en la popular novela homónima de Arturo Pérez-Reverte.

Sin embargo, antes de adentrarse en los detalles de la ficción, la charla derivó hacia la polifacética juventud del intérprete.

Lejos de la imagen sofisticada que suele proyectar en pantalla, Coronado confesó sin tapujos la vergüenza que sentía en sus primeros trabajos delante y detrás de las cámaras del mundo textil.

"Fui coreógrafo de moda. Y no tengo ni idea de moda. No me importa nada. Pero había que ganarse la vida", reconoció entre risas el actor. "Fui modelo un tiempo, pero me daba vergüenza. Cuando volví a España dije: 'Me abro una agencia de modelos y me hago coreógrafo'", relató en el espacio de Antena 3.

El protagonista de No habrá paz para los malvados detalló además el importante papel que desempeñó en los orígenes de la gran pasarela madrileña, echando mano de altas dosis de desparpajo e intuición.

"Ser coreógrafo de modelos es mucho más que caminar por un pasillo. Elegías la música, ayudabas al diseñador a combinar, decidías qué modelo llevaba cada cosa… Lo hacía con un socio que sí sabía. Inauguramos lo que hoy es Cibeles. Con muchísimo esfuerzo y muchísimo morro: 'Esto combina perfecto', 'Esta música latina va ideal'… sin tener ni idea", relató entre aplausos del público.

El actor José Coronado. Pedro J. Pacheco.

De las 'hierbas de teatro' a un 'Diez negritos' a la española

En el plató de Antena 3 también hubo espacio para analizar el despliegue técnico de El problema final.

Pablo Motos reparó en un detalle de la ambientación de época: la frecuencia con la que los personajes aparecen fumando en escena. Una observación que llevó a Coronado a recordar su victoria personal contra el tabaco.

"Yo soy exfumador. En la serie fumaba unas hierbas no ofensivas que se usan en teatro. Al principio se veían mal, pero después de tres meses ya estaba deseando que llegase alguna escena. Antes fumaba un paquete y pico cada día. Lo dejé radicalmente y estoy feliz: es lo mejor que he hecho en mi vida".

Respecto a la propuesta narrativa de la nueva producción de Netflix, Coronado encarna a un veterano intérprete en horas bajas cuyo papel más recordado fue encarnar al célebre detective de Baker Street en adaptaciones de bajo presupuesto.

"Mi personaje es un actor que ya casi no trabaja, pero que ha pasado la vida haciendo una serie B de Sherlock Holmes. Le invitan a investigar y el tío se viene arriba", explicó.

"Es un 'Diez negritos', pero a la española, con un look más mediterráneo, más colorido. Es de una belleza visual increíble. Y lo mejor es que a los 20 minutos el espectador ya está jugando: 'Pues es este, es aquel'. Lo maravilloso es que es una serie para verla en familia, con tu pareja, y para jugar. Ese es el espíritu".

Duelos a espada con María Valverde

Por último, la conversación abordó la exigencia física de ciertas secuencias de la serie, destacando un trabajado duelo a espada en el que Coronado comparte escena con María Valverde. Una destreza que, según desveló, perfeccionó hace tres décadas.

"Llevo muchos años en esto. Hace 30 años hice Don Juan Tenorio y luchábamos a espada. Me pusieron a Campomanes, campeón de España. Me dijo: '¿Quieres aprender una coreografía o quieres pelear?'. Me tiré un mes yendo a esgrima. No sabes lo duro que es. Pero aprendí un poquitín y luego ya, con profesor y coreografías, salió".

Con la firma literaria de Pérez-Reverte y un reparto encabezado por Coronado y Rivas, El problema final se estrena en el catálogo global de Netflix el próximo 25 de septiembre.