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Hace unos días, EL ESPAÑOL informaba de la mudanza temporal de Iñaki Urdangarin (58 años) y su pareja sentimental, Ainhoa Armentia, a la ciudad de Barcelona. Un traslado que obedece a cuestiones profesionales, pues el trabajo de Iñaki se desarrolla, principalmente, en la Ciudad Condal.

Ainhoa, que sigue teniendo su ocupación laboral en Vitoria, estará yendo y viniendo, tal y como se explicó a este medio. Se hablaba entonces de la gran alegría que sentía la dupla por este cambio de aires en sus vidas; convencidos, como están, de que será propicio para su historia de amor.

Conviene explicar que Urdangarin está inmerso en su empresa de coaching, Bevolutive. Esta mudanza a Barcelona, además, le va a venir bien a Iñaki en lo que respecta a su faceta como padre, pues estará cerca de su hijo Pablo Urdangarin (25), al que está especialmente unido.

Iñaki y Ainhoa, de la mano dando un paseo. Europa Press

La relación entre los cuatro hijos del exduque de Palma -Juan (26), Pablo (25), Miguel (24) e Irene (21)- con Ainhoa Armentia ha pasado por diferentes estadios desde que se hizo público su romance a golpe de portada de revista del corazón. Fueron aquellos tiempos muy convulsos.

Los hijos, a comienzos del escándalo mediático que aquel amor supuso, se posicionaron con su madre, la infanta Cristina (61). Dicho de otro modo, y según lo expuesto en este tiempo, tomaron partido los cuatro y apoyaron sin fisuras a su progenitora. No obstante, el tiempo pasó.

Y todo, poco a poco, se atemperó y calmó. En este tiempo apenas si ha habido imágenes públicas de Ainhoa con los cuatro vástagos de su pareja. De hecho, la única fotografía que existe de la dupla y los cuatro jóvenes data de enero de 2025, durante un paseo por el monte.

Sí existe más material gráfico de Ainhoa acudiendo a ver a Pablo a algunos partidos de balonmano. Este miércoles, 16 de septiembre, la relación de los jóvenes Urdangarin con la razón de amor de su padre vuelve a copar titulares a raíz de una información que ha publicado Vanitatis.

En concreto, la periodista Silvia Taulés ha asegurado que la sintonía entre los hijos de Iñaki y Ainhoa es "misión imposible". Es "prácticamente inexistente". Informa este medio que los jóvenes evitan coincidir con la pareja de su padre. El que más se "esfuerza", dice este medio, es Pablo.

La imagen de los hijos de Iñaki dando un paseo con Ainhoa, en enero de 2025. Europa Press

El joven siempre se ha mostrado como el más conciliador y no hay que olvidar que dio un importante paso al frente a nivel mediático cuando las fotos de su progenitor y Ainhoa vieron la luz. Su exquisita educación y saber estar fueron destacados entonces por todos los medios.

"La más reacia, o al menos a quien más le está costando, es Irene", sigue contando Taulés. Este verano se ha intentado hacer una escapada familiar por aquello de tender puentes y procurar la armonía, pero no ha terminado produciéndose. La idea no prosperó.

Tras la publicación de este artículo, EL ESPAÑOL ha corroborado la información a través de una persona próxima al exduque de Palma. Se explica que la relación, en efecto, es "complicada".

Esta historia "ha pasado por distintos momentos", se apostilla. Por más que los cuatro jóvenes adoren y admiren a su padre -hecho que nunca se ha visto modificado-, y que intenten que él esté feliz, "saben lo mal que lo ha pasado su madre, y eso es difícil de borrar".