El mar siempre ha sido el refugio definitivo de Rafa Nadal (40 años). Tras dejar atrás la máxima exigencia en las pistas de tenis después de anunciar su retirada, en noviembre de 2024, el deportista balear encuentra en las aguas del Mediterráneo el espacio idóneo para desconectar y reconectar con la calma.
Su gran aliado en el agua es el Great White, una impresionante embarcación convertida en su auténtico santuario flotante. En él, siempre que puede, sale a surcar las aguas de la costa balear con su mujer, Xisca Perelló, los dos hijos que tienen en común y el resto de su familia.
Adquirido en 2020 por un precio aproximado de 5,5 millones de euros, este lujoso catamarán modelo 80 Sunreef Power es uno de los palacios flotantes más codiciados del sector náutico internacional.
La prestigiosa revista estadounidense de estilo de vida y lujo, Robb Report, lo galardonó en la categoría Best Cat durante la 33ª edición de sus premios Best of the Best, por lo que no cabe duda alguna de que es una verdadera joya del diseño y la navegación.
Rafa Nadal es propietario de un catamarán valorado en 5,5 millones de euros.
Diseño de vanguardia
Con una eslora de 23,95 metros y una espectacular manga de 12 metros, el Great White destaca por su amplitud y la optimización de sus espacios interiores y exteriores. La embarcación está preparada para albergar cómodamente a ocho invitados distribuidos en cuatro camarotes.
De su diseño, cabe resaltar su estructura por cascos. El casco de estribor alberga una suite completa, uno de los camarotes destinados a invitados y las estancias reservadas para la tripulación.
Rafa Nadal.
Equipación de lujo
Una de las características del yate que más destaca es la suite principal, que incorpora una cama doble que da a la terraza de proa –un refugio con una increíble cantidad de espacio para tomar el sol y descansar–.
También cuenta con un baño con ducha a ras de suelo, vestidor independiente, zona de escritorio, zona de sofá, televisión desplegable desde el techo sobre la cama doble y un balcón privado que se despliega directamente hacia el mar.
Asimismo, dispone de un amplio garaje con capacidad para una lancha auxiliar y motos de agua.
El flybridge o cubierta superior, está orientado al ocio y el descanso. Además, está equipado con un salón exterior, bar, amplias solanas para tomar el sol y un televisor emergente.
Rafa Nadal, durante unas vacaciones en Ibiza, en 2021.
Potencia para una navegación suave
Más allá de la sofisticación de su diseño, la ingeniería del catamarán asegura una experiencia de navegación óptima. Impulsado por dos motores de 1.200 CV, el Great White alcanza una velocidad máxima de 23 nudos y mantiene una velocidad de crucero de 16 nudos, ideal para travesías ágiles y estables.
Para el tenista de Manacor, esta embarcación representa mucho más que un bien de lujo: es la herramienta clave para alejarse de la rutina, disfrutar de la privacidad junto a los suyos y recargar fuerzas antes de afrontar nuevos retos.
En agosto de 2019, la empresa pública del Govern, Ports de les Illes Balears, autorizó al Club Náutico de Porto Cristo a remodelar los amarres del puerto para que el tenista pudiera amarrar su espectacular y futurista catamarán.
Rafa Nadal es dueño de un catamarán Sunreef 80 Power.
Un yate para navegar por las Baleares
Nadal, ganador de 22 títulos de Grand Slam, se convirtió en el propietario de un yate Sunreef 80, diseñado especialmente para él, en el verano de 2019.
El tenista ha expresado en numerosas ocasiones su afición por navegar y de cómo pasar tiempo en el mar le permite desconectar y descansar cuando se encuentra en casa.
En una entrevista con la revista Forbes, explicó las razones que lo llevaron a adquirir su propia embarcación. Durante la conversación, destacó las ventajas de disponer de un barco propio y explicó cómo pasar tiempo en el mar le ayuda a reducir el estrés y a recuperar energías.
Una de las ventajas que le ofrece la embarcación es la posibilidad de utilizarlo como nave de recreo siempre que le apetezca: "Voy a usar el barco la mayor parte del tiempo en las Islas Baleares. Principalmente porque no tengo mucho tiempo en estos días para ir muy lejos", decía entonces, cuando aún se mantenía en activo sobre las canchas.
Rafa Nadal posee el catamarán 80 Sunreef Power desde hace siete años.
"Me siento afortunado de tener el bote"
"Vivo en una isla, es parte del estilo de vida local. Cuando tienes tu propio bote personal, decides cuándo sales. Cuando alquilas, no puedes elegir ir de inmediato. Cuando tu bote está al lado de tu casa, te levantas, desayunas y dices: '¿Sabes qué?, quiero pasar el día en el bote'. Puedo alejarme del estrés de esa manera. Para mí es importante, me ayuda a restaurar la energía positiva", subrayaba.
"Es algo que me ayuda a seguir adelante con mi carrera en el tenis, es una de las cosas que realmente aprecio en la navegación", añadía en aquel momento, en plena vorágine de torneos internacionales. "Por supuesto, tomar posesión es una decisión difícil, porque es costosa, pero es buena para mi vida personal".
Nadal también explicó las razones por las que se decantó por este modelo. "En primer lugar, puedo personalizar el barco y hacer que se adapte realmente a tus necesidades. Lo segundo es que cuando estás anclado, la estabilidad es increíble. Siempre puedes relajarte, dormir, es perfecto... Es un yate que puedes usar como un hogar".
"Me siento muy afortunado de tener el barco y poder compartirlo con mis amigos y familiares. Al final del día, no tiene ningún sentido mantener el barco solo para ti. Si tengo un yate, es para compartirlo".
