Publicada
Actualizada

Hace unos días, la presentadora Tania Llasera, superada por las críticas, se fue de redes sociales después de haber compartido un vídeo en el que abordaba la tragedia de Lindsay Clancy, la enfermera estadounidense acusada de acabar con la vida de sus tres hijos pequeños en 2023.

La comunicadora reflexionó, sobre todo, sobre la importancia de la salud mental y trató de ponerse en la piel de esa madre, con la que aseguró sentir "empatía".

Llasera argumentó que era capaz de comprender el colapso mental al que pueden verse abocadas determinadas mujeres atrapadas en entornos de crianza desfavorables y sin la debida ayuda afectiva.

Sea como fuere, las críticas han sido furibundas y Llasera tuvo que eliminar el vídeo y desaparecer de la red social durante unos días. Hasta ahora, lunes, 24 de agosto: Tania ha reaparecido y lo primero que ha hecho ha sido pedir perdón.

"He necesitado unos días de silencio, de volver a conectar conmigo misma y sobre todo de escucharme antes de volver a enfrentarme y ponerme delante de una cámara", comienza su exposición en forma de vídeo.

"Algo que quiero que quede cristalino es que he vuelto a ver el vídeo que publiqué y, visto con distancia, las palabras que utilicé me parecen terribles, así que pido perdón".

Tania Llasera. Gtres

"Comprendo la ola de rechazo, de indignación e incluso de dolor que he podido causar con mis palabras y no pretendo ni justificarme ni decir 'no, es que yo me expresé pensar...'. No pienso ni entrar ahí".

"Los que me conocen saben cómo soy y creo que, al ser una persona pública, es mi responsabilidad elegir las palabras adecuadas y claramente no escogí las palabras adecuadas; las escogí mal".

"El mensaje que iba detrás de todo esto me parecía importante, y me sigue pareciendo importante, y es la salud mental: que se hable de ella o de la falta de ella, que se diagnostique y que esté en la palestra siempre".

"Pero la importancia del mensaje no justifica lo mal que me expresé. Y por eso pido perdón, y lo he entendido con estos días de recogimiento y silencio", abunda en su explicación.

El resto del mensaje de Tania Llasera, al completo:

La presentadora Tania Llasera, en un acto público. Gtres

Es verdad que he tenido que desaparecer unos días en parte porque lo he pasado mal. No he dormido prácticamente y he pasado miedo. Por primera vez en mi vida he pasado miedo a salir con mis hijos y que me increpen, y no lo estoy pasando bien.

Ha habido amenazas en redes sociales, a llamar a servicios sociales, a quitarme la custodia de mis hijos, a, por supuesto, llamarme mala madre y todos los insultos y vejaciones posibles. Ha sido una ola de odio como jamás había visto.

Y yo admito mi error, por eso estoy aquí, es mío el error, de nadie más. Acepto el enfado de la gente, acepto las críticas, acepto que mucha gente deje de confiar en mí o en las palabras oídas, y admito todas las consecuencias de equivocarme.

Pero también este tiempo en silencio me ha hecho entender o reflexionar sobre cómo se trata a la gente en esta sociedad, a la gente que se ha equivocado.

Detrás de las personas públicas no solo hay una persona humana, sino una familia detrás que no ha escogido estar en el centro de ninguna polémica.

Yo he escuchado, he interiorizado todo lo aprendido estos días y he aprendido muchísimo. Han sido días duros, pero por lo menos he sacado en claro pues eso, muchísimas cosas.

Quiero dar las gracias a la gente que me ha escrito, a la prensa y a los medios, a mis compañeros y compañeras, e incluso a las personas que me han escrito de manera... vamos, diciéndome que no están de acuerdo conmigo pero que lo hacen desde el respeto.

Sin más, quería decir que estas van a ser mis únicas declaraciones al respecto, ya que, como comprenderéis, este asunto nace de una tragedia y jamás debí yo de ser el centro de nada ni estar en... no estaría bien.

Así que estas son mis únicas declaraciones al respecto. Sé que comprenderéis por qué.

Ahora me gustaría volver poco a poco a mi vida, al trabajo, a mi familia de manera plena, porque estos días, como comprenderéis, he estado a medias nada más.

Y eso sí, con todo lo aprendido, con más conciencia, con más corazón y con mucho más cuidado.

Una última vez, lo siento de corazón, y gracias por escucharme.