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Han pasado 15 años desde que El Bulli bajó el telón de manera definitiva el 30 de julio de 2011. Sin embargo, la huella que dejó en la historia de la gastronomía mundial sigue siendo imborrable.

Durante su paso por el reconocido podcast The Wild Project, presentado por Jordi Wild, el legendario chef catalán Ferran Adrià echó la vista atrás para recordar la época dorada de un espacio que revolucionó la cocina de vanguardia a nivel global.

En sus años de mayor éxito, la brecha entre la oferta y la enorme demanda global provocó una lista de espera inimaginable para un restaurante de alta cocina: "Nosotros teníamos 2 millones de personas de demanda... para 7.000 plazas", recordó Adrià.

De chiringuito de playa a templo gastronómico

Para entender la magnitud del fenómeno, es necesario remontarse a los orígenes del establecimiento.

Ubicado en la recóndita Cala Montjoi, en Roses (Girona), lo que más tarde se convertiría en el restaurante más influyente del planeta nació en la década de 1960 como un modesto bar-chiringuito de playa y minigolf impulsado por el matrimonio alemán Hans y Market Schilling, quienes bautizaron el lugar en honor a sus perros bulldog (bulli).

La historia cambió drásticamente con la llegada de Ferran Adrià a la cocina en la década de 1980.

Con una visión audaz basada en la creatividad, la deconstrucción y el cuestionamiento constante de los límites de la gastronomía tradicional, Adrià y su equipo transformaron aquel rincón de la Costa Brava en un centro de investigación gastronómica único.

Bajo su liderazgo, El Bulli rompió moldes y redefinió el concepto del menú degustación.

Una locura de 2 millones de peticiones

Durante su distendida charla en The Wild Project, el chef compartió datos impresionantes sobre lo que significó gestionar un restaurante convertido en objeto de culto mundial durante los primeros años de los 2000.

Adrià recordó un estudio encargado en la época para medir la repercusión mediática del proyecto.

"El 2004, una de las empresas con que trabajábamos hizo un estudio de cuánto había generado en publicity —la publicity es la publicidad que no se paga— El Bulli del 2003-2004: 250 millones de euros", reveló el chef ante el asombro de su entrevistador.

"Ese fue un fenómeno fenomenal. Vino a la vez... vino cinco veces 'Mejor Restaurante del Mundo'. Fue una locura absoluta. El Bulli era el sitio de moda", continuó explicando Adrià sobre una época en la que el restaurante no solo marcaba tendencia, sino que desbordaba cualquier capacidad de atención al público.

Ni Adrià ni su equipo imaginaron jamás que la lista de espera del restaurante iba a ser tan apoteósica: "Dos millones de personas querían mesa en el restaurante... para 7.000 plazas", recordó Adrià.

Ante la perplejidad del entrevistador por la imposibilidad de gestionar semejante volumen de clientes, el cocinero remató con humor: "Dos millones de personas en lista de espera... sálvese quien pueda".

A pesar de haber cerrado sus puertas como restaurante hace más de una década, el espíritu de El Bulli sigue vivo hoy a través de elBulliFoundation y elBulli1846, un museo ubicado en la misma Cala Montjoi dedicado a preservar el legado y divulgar la investigación sobre innovación y creatividad gastronómica.