Publicada

Las últimas 72 horas han sido un verdadero viacrucis para Leo Messi (39 años). Este fin de semana, el jugador de fútbol se ha desplazado de urgencia desde Florida hasta la ciudad argentina de Rosario para acompañar a sus seres queridos tras la muerte de su padre, Jorge Horacio Messi, a los 68 años después de una larga enfermedad.

El último adiós a Jorge Messi se ha celebrado este domingo por la mañana en el Cementerio Parque El Prado, en Pérez, una localidad situada en las proximidades de la ciudad natal del deportista.

Hasta allí han acudido familiares y amigos del círculo más cercano del empresario. Siguiendo el expreso deseo de los cuatro hermanos Messi, solo un reducido número de personas han arropado a la familia en una ceremonia estrictamente privada que se ha desarrollado de manera casi blindada.

El futbolista ha estado acompañado de Antonela Roccuzzo, los tres hijos del matrimonio y el resto de sus allegados.

Leo Messi baja del avión para acudir al funeral de su padre. REUTERS

Máximas medidas de seguridad

Desde el primer momento, los allegados quisieron preservar al máximo la intimidad del acto y mantener alejados los focos de una jornada especialmente dolorosa.

En los alrededores del camposanto se desplegó un amplio dispositivo de seguridad y se restringió el acceso a todo el recinto. Incluso se prohibió el vuelo de drones en la zona.

Para reforzar todavía más la privacidad, algunos de los asistentes accedieron al cementerio por una entrada alternativa, evitando así a los medios de comunicación que aguardaban en el exterior.

La intención de los allegados fue, en todo momento, preservar la mayor reserva en una jornada especialmente dolorosa y permitir que la despedida transcurriera únicamente en compañía de las personas más cercanas.

Finalmente, la familia logró garantizar que la despedida transcurriera con el máximo recogimiento, lejos de la atención pública y únicamente junto a quienes consideraban relevantes y necesarios en el sepelio.

Leo Messi fue conducido en furgoneta tras aterrizar en Rosario. REUTERS

Muestras de cariño

Mientras el futbolista viajaba a Argentina, las muestras de cariño comenzaron a multiplicarse en los alrededores del cementerio. Allí se depositaron flores, cartas y mensajes en recuerdo del empresario.

La muerte de Jorge Messi supone para el futbolista una de las pérdidas más duras de su vida.

Aunque la familia llevaba tiempo afrontando su delicada situación de salud, la llegada del desenlace no ha hecho menos difícil la situación.

Apenas unas horas después de conocerse la noticia de su muerte, Leo tuvo que afrontar el adiós definitivo a quien fue mucho más que su padre.

Jorge fue también su representante, su principal consejero y una de las personas decisivas en su trayectoria profesional. Lo acompañó desde sus primeros pasos en el fútbol hasta su consolidación como una de las grandes figuras de este deporte.

En los días previos, el entorno de Leo Messi ya había pedido máxima cautela ante las informaciones sobre el estado de Jorge. "Pedimos responsabilidad, prudencia y humanidad", trasladaron entonces, insistiendo en que se trataba de una cuestión estrictamente privada y solicitando respeto ante la situación médica que atravesaba el exrepresentante.