Hace apenas unos días, Mallorca vivió una de sus jornadas con más brío. En la primera edición de los premios Terra d'Honor se dieron cita numerosos rostros conocidos, desde Michael Douglas (81 años) acompañado de su hija Carys, a Norma Duval (70), el diseñador Pablo Erroz (37) o un recuperado Jaume Anglada, amigo del rey Felipe VI, un año después de su aparatoso accidente de tráfico.
La gala, celebrada el pasado lunes 3 de agosto en el centro cultural Costa Nord, en Valldemossa, en plena Serra de Tramuntana, acogía por todo lo alto esta nueva distinción.
Una iniciativa impulsada por el Consell de Mallorca para reconocer a las personalidades que han contribuido a llevar la identidad, la cultura y la esencia de la isla más allá de sus fronteras.
Entre los galardonados se encontraba también un rostro bien conocido entre la alta aristocracia. Alguien que, décadas atrás, formó uno de los matrimonios más mediáticos de la prensa rosa con el segundo hijo del rey Simeón II de Bulgaria (89). No era otra que Rosario Nadal (57).
En dicho evento, la presencia de la que fuera mujer Kyril de Bulgaria (62) pasó, casi, sin pena ni gloria. Tímida y tradicionalmente esquiva ante los medios de comunicación, su participación fue una de las más discretas de la jornada.
Rosario Nada, con Michael Douglas, Norma Duval y el diseñador Pablo Erroz, en Mallorca, el pasado 3 de agosto.
La atención de la prensa recayó, de manera íntegra, en el actor estadounidense. Y en la exvedette, recién llegada de unas largas vacaciones de 25 días en yate junto a su marido, Matthias Kühn.
La exprincesa de Preslav, en un prudente segundo plano pese a ser una de las premiadas, supone una de las escasas apariciones públicas de la mallorquina. Pero no la única.
En lo que va de año, la socialité se ha dejado ver en dos grandes acontecimientos. Además del citado reconocimiento en las Islas Baleares, el pasado enero se trasladó a Roma para asistir al último adiós a Valentino Garavani, del que fue una de sus musas, amiga y acompañante habitual en eventos internacionales.
Como se sabe, en los años 90, su elegancia y estilo la situaron en las portadas de publicaciones como Vanity Fair y la edición española de Vogue. Un periodo dulce en el que prestó su imagen a la firma y se tornó en referente de la alta sociedad.
Rosario Nadal, el pasado 3 de agosto en Mallorca.
Al funeral, por cierto, la acompañó uno de sus tres hijos, Tassilo. Para sorpresa de todos, el joven príncipe llegó a portar el féretro del célebre diseñador en las inmediaciones de la Basílica Santa María de los Ángeles y de los Mártires, en la Piazza della Repubblica.
La representación familiar de Nadal y su hijo en el velatorio del genio de la alta costura confirmó una realidad. Rosario no se prodiga en alfombras rojas. Tampoco en grandes fiestas. Pero sigue siendo una persona muy presente, y muy activa, entre la jet set internacional.
Prueba de ello es que su trabajo como curadora de arte contemporáneo la mantiene en contacto con la flor y nata de la alta sociedad global.
Carrera en el arte contemporáneo
A pesar de su escasa presencia en el papel couché, Nadal mantiene un ritmo profesional dinámico y plenamente consolidado.
Actualmente forma parte del equipo de Alttra, una entidad sin ánimo de lucro fundada en 2022 en las Islas Baleares cuyo propósito es promover el arte contemporáneo internacional y local, y de la que es fundadora.
En dicha entidad, tal y como reza su página web, "es consultora y asesora de adquisiciones y gestión de colecciones para museos y colecciones de arte contemporáneo".
Lo cierto es que la exnuera del rey Simeón, el último zar de Bulgaria, siempre ha sentido vocación por el arte. Licenciada en Bellas Artes en el Richmond College, se especializó en arte contemporáneo en Christie’s Londres, donde trabajó de 1991 a 1996.
Ese recorrido le permitió afianzarse en el sector. En 1997, después de su paso por la capital británica y tras colaborar con varias galerías de arte en Italia, creó su propia firma, la empresa de asesoría independiente RSC Contemporary Ltd.
Asimismo, ha sido asesora de colección de la Fundación Jumex Arte Contemporáneo (de 2005 a 2019) y Directora Adjunta del Museo Jumex en Ciudad de México (entre 2012 y 2019).
A día de hoy continúa su labor de asesoría y consultoría para colecciones privadas y diversos proyectos artísticos e institucionales.
Mette-Marit, con Rosario Nadal, en Mallorca, en 2003.
Amistad con los príncipes de Noruega
Rosario Nadal se apartó de la esfera mediática tras su ruptura con Kyril de Bulgaria. La pareja anunció su separación en octubre de 2009, tras 20 años de matrimonio y tres hijos en común: Mafalda, Olimpia y Tassilo.
Desde entonces, -y han pasado ya 17 años-, ha seguido siendo parte activa del entorno royal y la alta aristocracia.
A pesar de su escaso interés por los medios de comunicación y las apariciones públicas, la socialité se dejó ver en el cumpleaños del príncipe noruego Sverre Magnus, en diciembre de 2023.
Rosario Nadal, que es madrina del príncipe noruego, viajó hasta la ciudad de Oslo para acompañarlo y estar presente en la celebración, que acogió a multitud de autoridades del país y a algunos miembros de las casas reales.
Rosario Nadal fue una de las invitadas al 18 cumpleaños del príncipe Sverre Magnus, hijo de Kaakon y Mette-Marit, en Oslo.
Aunque para muchos fue una sorpresa encontrarla en la celebración, lo cierto es que la mallorquina siempre está presente en los días importantes de su gran amiga, la princesa Mette-Marit (52) y su marido, el príncipe Haakon (53), con quienes guarda estrechos lazos.
Y es que su amistad con el matrimonio es inquebrantable. Rosario sigue manteniendo estrechas relaciones con los herederos al Trono de Noruega, a los que ha acogido en distintas ocasiones en su casa de Mallorca.
Igual de cercanos son sus vínculos con distintos miembros de las casas reales europeas. Cabe recordar que Rosario Nadal es madrina de bautismo de Irene Urdangarin y Borbón (21), hija de la infanta Cristina (61) e Iñaki Urdangarin (58), así como del príncipe Achilleas de Grecia (22), uno de los cinco hijos de Pablo de Grecia (59) y Marie-Chantal Miller (57).
Rosario Nadal, en Mallorca, el pasado 3 de agosto.
Su refugio secreto en Mallorca
Actualmente, Rosario Nadal tiene su centro de operaciones en su refugio privado en Mallorca. Su residencia en la isla es un remanso de paz situado en la zona de Alcúdia (en el norte de la isla), concretamente en el entorno de la bahía de Pollença.
La residencia, una de las propiedades más exclusivas y resguardadas de la zona, está alejada del bullicio turístico. Y es impenetrable también para los fotógrafos. Esto explica por qué ha sido el escenario de encuentros históricos al más alto nivel.
Por allí han pasado sus íntimos de la manera más privada posible, incluidos los futuros reyes escandinavos, Haakon y Mette-Marit. Rosario ejerció de hábil 'celestina' en los inicios del noviazgo de la pareja noruega a finales de los 90, ofreciéndoles el anonimato y la protección de su casa balear para que consolidaran su amor al resguardo de la prensa internacional.
Rosario Nadal, con su hija Mafalda, en ARCO, en 2023.
La relación con sus tres hijos
Aunque pasa largas temporadas en Mallorca, el lugar de sus raíces, Rosario Nadal mantiene su residencia principal en Londres.
La capital británica sigue siendo su centro de operaciones profesional y personal. Allí desarrolla la mayor parte de sus proyectos como consultora de arte. Y allí están establecidos sus tres hijos, con los que mantiene una relación de absoluta devoción. Es, dicen, una madre entregada y cómplice.
Su hija mayor, Mafalda (32), que en noviembre de 2024 se separó de su marido, el financiero Marc Abousleiman, ha triunfado en la industria musical como cantante y compositora bajo el nombre artístico de Ona Mafalda.
La mediana, Olimpia (30), ha heredado la pasión materna por el diseño y el mundo editorial, desarrollando su carrera profesional en el ámbito de la moda en Londres.
Por su parte, el menor de la saga, Tassilo (23), tras graduarse en la Universidad de Columbia en Nueva York, representa el perfil más discreto de los hermanos, aunque no duda en acompañar a su madre en las citas especiales, como el funeral de Valentino.
Los tres se han criado bajo el sello de bajo perfil de sus padres. En el núcleo familiar prima la sencillez por encima de los títulos nobiliarios. Esto explica por qué ha recibido un reconocimiento de altura sin que haya captado, apenas, la atención de los flashes.
