Tras más de cinco años viviendo en México, Miguel Bosé (70 años) ha tomado la decisión de trasladar su residencia habitual al Principado de Andorra.
En busca de discreción y un entorno familiar tranquilo en el que poder mantenerse al margen del foco mediático, el cantante ha optado por mudarse al viejo continente.
Su nueva vivienda se encuentra en Escaldes-Engordany, una de las siete parroquias que vertebran el Principado de Andorra y que está considerada el verdadero corazón natural del país.
Les Escaldes es una de las principales localidades de la parroquia de Escaldes-Engordany, en el Principado de Andorra.
Escaldes-Engordany
La parroquia andorrana de Escaldes-Engordany se ha consolidado como una zona residencial de alto nivel, muy demandada por deportistas de élite y creadores de contenido internacionales que buscan privacidad, seguridad y un entorno natural privilegiado con espectaculares vistas al valle.
El traslado coincide con la preparación del próximo curso escolar. El próximo mes de septiembre, con el arranque de las clases, sus hijos Diego y Tadeo comenzarán una nueva etapa académica en un exclusivo centro internacional situado en La Massana.
Se trata del mismo colegio al que acudieron las hijas de Carmen Cervera (83), ubicado a una cómoda distancia de entre 6 y 7 kilómetros de la nueva casa familiar, lo que supone un trayecto en coche de apenas 10 a 15 minutos.
Con una población que supera los 15.000 habitantes, Escaldes-Engordany es la segunda parroquia más poblada del país y destaca por combinar a la perfección la modernidad urbana con parajes naturales de valor incalculable.
Panorama del valle de Madriu-Perafita-Claror.
Un valle Patrimonio de la Humanidad
El gran tesoro de la parroquia es el Valle del Madriu-Perafita-Claror, un espacio natural protegido que ocupa casi el 10% de la superficie total de Andorra y que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en la categoría de paisaje cultural.
Es un auténtico paraíso de biodiversidad, bordas tradicionales y senderos históricos que reflejan la convivencia armónica del ser humano con la alta montaña a lo largo de los siglos.
El lago Engolasters, en invierno.
El Lago de Engolasters
Ubicado a más de 1.600 metros de altitud, el Lago de Engolasters es uno de los rincones más icónicos y visitados de la zona. Rodeado de frondosos bosques de pino silvestre, ofrece rutas llanas ideales para pasear, zonas de recreo y una panorámica privilegiada de las cumbres circundantes.
Escaldes-Engordany es mundialmente conocida también por sus fuentes de aguas termales, que brotan a más de 70 °C, y por albergar el célebre centro termolúdico Caldea, un hito arquitectónico con su vanguardista torre de cristal.
Además, la parroquia ofrece una vibrante vida cultural e histórica gracias a joyas como la iglesia de Sant Romà dels Vilars o el puente románico de Engordany, que conviven con espacios de arte contemporáneo y el eje comercial de la avenida Carlemany (Vivand).
La elección de Escaldes-Engordany responde al deseo de encontrar un entorno residencial exclusivo y tranquilo sin renunciar a la proximidad de los principales servicios del Principado.
A solo unos minutos del corazón comercial y con una conexión rápida hacia La Massana para la rutina escolar de sus hijos, Miguel Bosé inicia aquí un capítulo rodeado de naturaleza pirenaica, patrimonio histórico y, lo que es más importante para él: la máxima privacidad.
