Qué duda cabe de que Ferrán Torres (26 años) se ha convertido en uno de los protagonistas del Mundial. Si Iniesta dio la primera Copa del Mundo a España en 2010, marcando el tanto decisivo en la final, este 2026 el delantero del FC Barcelona se ha convertido en el autor del gol de la victoria ante Argentina en la prórroga.
Pero el futbolista no solo ha vuelto a acaparar titulares por su rendimiento deportivo, sino también por el interés que despierta su vida privada, marcada por una infancia compleja y una imagen pública cada vez más expuesta.
El delantero valenciano, nacido en Foios en el año 2000, se formó en la cantera del Valencia CF y pronto destacó como una de las grandes promesas del fútbol español.
Ferran Torres con Richard Gere.
Sin embargo, detrás de su evolución profesional hay una historia personal complicada que habría influido en su carácter y en su manera de afrontar la presión mediática.
Uno de los momentos especialmente duros para el jugador fue cuando sus padres se separaron. Él sólo tenía 13 años y aquello fue un shock, como ha contado a posteriori. "Eres bastante pequeño y no sabes cómo afrontarlo", confesó en el podcast de Jordi Wild.
Su familia y su representante decidieron entonces que lo mejor para Ferran era que ingresara en la residencia del Valencia CF para vivir y formarse con los otros niños que venían de fuera de la capital.
"Los domingos por la noche, cuando mis padres me dejaban en la residencia, era llorar, llorar y llorar, porque hasta el viernes o sábado siguiente no los iba a ver".
"Era un caso raro que un chaval de Valencia estuviese en la residencia. Me daba vergüenza decir por qué estaba allí y me inventaba que vivía a 40 minutos de aquí".
De esa etapa también se mostró agradecido ya que eso le hizo madurar antes de hora, "y gracias a eso soy la persona que soy".
Siempre se ha mantenido muy unido a su familia, especialmente a su hermana Arantxa, seis años mayor que él. Ella es, sin duda, su gran pilar emocional y una de las personas que más le ha hecho mantener los pies en la tierra.
Su complicidad es tal que ambos llevan el mismo tatuaje. Se trata de un ancla acompañada de la frase en inglés I refuse to sink (Me niego a hundirme), grabada en uno de sus tobillos.
Además de este símbolo compartido, el futbolista tiene otro tatuaje dedicado a su hermana: la fecha de nacimiento de Arantxa (23 de mayo de 1994) acompañada de la figura de Peter Pan y la frase No Mat Aware (No importa dónde).
Salud mental
Aunque su familia no se haya separado jamás de su lado, Ferran ha reconocido públicamente que eso no ha impedido que a veces se haya visto envuelto en una espiral de tristeza y ansiedad, que ha aprendido a superar con ayuda de psicólogos.
Después del Mundial de Qatar cayó en una depresión como él mismo explicó ante los medios de comunicación: "Entré en un pozo sin fondo, no sabía cómo salir. Jamás me había derrumbado tanto".
Tras recibir terapia pudo recomponerse y aprendió a salir al terreno de juego a disfrutar aunque no marcara gol.
Ahora gestiona mucho mejor la presión mediática y las críticas. Así hablaba en una entrevista en el periódico deportivo As: "Es saber que estás en el punto de mira, que vas a ser juzgado y que, tanto en los días buenos como en los malos, la gente va a estar pendiente de ti. Pero si al final tengo algo claro es que eso es bueno, porque significa que estás haciendo algo grande. Insisto, hay que saber convivir con ello y saber que forma parte de tu vida".
Parejas
En el terreno sentimental, Ferrán Torres es una persona totalmente discreta. Aunque eso no ha impedido que a comienzos del verano fuera fotografiado en actitud muy cariñosa en las playas de Ibiza junto a la influencer y creadora de contenido Martina Alguero (conocida en redes como Martina Hunter).
Ferran Torres con Sira Martínez.
Sin embargo, la historia entre ambos ha llegado a su fin. Aunque el internacional jamás llegó a oficializar la relación con un posado formal, las alarmas sobre su distancia saltaron al comprobarse que ambos se habían dejado de seguir mutuamente en sus redes sociales. Martina puso rumbo a Bali en solitario mientras el atacante se enfocaba de lleno en sus compromisos con el Barça.
Lucía Doménech fue otra de sus conquistas. A finales de 2025, el valenciano acudió acompañado de esta joven a eventos de gran calado mediático como la final de la Premier Pádel Tour en el Palau Sant Jordi de Barcelona, dejándose ver cogidos de la mano.
Unos años antes mantuvo una relación sentimental con Sira Martínez. En realidad esta es la única pareja confirmada públicamente por el jugador. La amazona e hija del técnico Luis Enrique y el atacante mantuvieron un noviazgo de casi dos años que se cerró de mutuo acuerdo en mayo de 2023.
