Nuria Roca (54 años) y Juan del Val (55) han encontrado en plena naturaleza el refugio perfecto para escapar del ritmo frenético de Madrid.
La pareja ha abierto las puertas de su nueva casa en Candeleda a la revista ¡HOLA!, mostrando una espectacular vivienda valorada en más de un millón de euros que combina lujo, arquitectura y una estética cálida pensada para el descanso absoluto.
La propiedad no es una compra cualquiera. Tal y como ha trascendido, el matrimonio ha invertido el millón de euros obtenido gracias al Premio Planeta 2025 -galardón que ganó Juan del Val con su novela Vera- en adquirir y reformar integralmente esta finca ubicada en plena Sierra de Gredos.
Un proyecto muy personal que coincide además con un momento especialmente simbólico para ellos: sus 25 años de matrimonio.
La vivienda, rodeada de robles y vegetación autóctona, se integra completamente en el paisaje natural y presume de unas vistas privilegiadas al Pico Almanzor, la cumbre más alta del Sistema Central.
No es casualidad que Candeleda sea conocida como "la Andalucía de Ávila", gracias a su microclima y su carácter especialmente templado. Precisamente esa conexión con el entorno ha sido una de las prioridades de la reforma.
Lejos del estilo más urbano, colorido y ecléctico de su residencia habitual en Pozuelo de Alarcón, Nuria y Juan han apostado aquí por una estética mucho más serena y acogedora.
La casa mezcla inspiración "cottage" inglesa con ciertos toques industriales, utilizando materiales nobles como piedra vista, madera y mimbre para reforzar esa sensación de refugio de montaña sofisticado.
Uno de los grandes aciertos del proyecto es que toda la vivienda se desarrolla en una sola planta, facilitando la conexión entre el interior y el jardín. Grandes ventanales permiten que la naturaleza entre literalmente en cada estancia, convirtiendo el paisaje en parte de la decoración.
El corazón de la casa es un enorme salón dividido en dos ambientes diferenciados y presidido por dos chimeneas interiores.
Mientras una mantiene un aire más rústico, integrada en piedra natural, la otra apuesta por líneas mucho más minimalistas. Ambas refuerzan esa atmósfera cálida e invernal que domina toda la vivienda.
La suite principal es otro de los rincones más llamativos del reportaje publicado por ¡HOLA!. Concebida prácticamente como un spa privado, incorpora un jacuzzi situado junto a enormes ventanales desde los que contemplar el paisaje de Gredos mientras uno se baña.
Un lujo silencioso que resume perfectamente la filosofía de esta nueva etapa.
La cocina también ocupa un papel protagonista. De estilo "cottage", llena de flores, estanterías abiertas y luz natural, se ha convertido en uno de los espacios favoritos de Nuria Roca, que en las imágenes aparece descalza y vestida con tejidos de lino, proyectando una imagen de absoluta calma y desconexión.
La decoración ha corrido a cargo de un amigo íntimo de la pareja, alguien en quien la presentadora deposita plena confianza.
Y quizá ahí reside parte de la magia de esta casa: no busca impresionar desde la ostentación, sino transmitir la sensación de hogar. Un lugar donde bajar el ritmo y reconectar con lo esencial.
