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Elena Furiase (37 años) es noticia estos días por un feliz motivo: su promoción de La boda, la película que protagoniza y que se estrena en cines el próximo 20 de febrero.

La hija de Lolita Flores (67 años), que también participó en el documental de su prima, Alba Flores (39), Flores para Antonio, -donde aborda la figura de su padre, Antonio Flores- está teniendo una agenda intensa de trabajo.

El lugar en el que descansa de sus largas jornadas es el hogar que comparte con su familia. Un piso que resume a la perfección su personalidad: luminoso, muy acogedor, de estilo nórdico y salpicado de detalles naïf y recuerdos familiares.

Elena Furiase, en su domicilio en la capital. @elenafuriase

Lejos del bullicio del centro de la ciudad, la actriz tiene su residencia en una zona residencial con abundantes zonas verdes para instalarse con su marido, Gonzalo Sierra, y sus dos hijos, Noah y Nala.

El piso, ubicado dentro de una urbanización, está rodeado de parques y espacios al aire libre, pensado para la conciliación: trabajo, vida social y cierta tranquilidad.

El interior responde al manual del estilo nórdico más cálido. Predominan los muebles en colores claros, el color blanco en todas las paredes y numerosas piezas de madera natural, ratán y fibras vegetales.

Esa base neutra multiplica la luz natural que entra por los grandes ventanales y genera una sensación de amplitud y calma, algo fundamental para la actriz, que ha confesado en varias ocasiones que necesita "espacios que respiren" después de jornadas largas de rodaje o promoción.

Elena Furiase, en su piso de Madrid. @elenafuriase

Un salón funcional y alegre

El salón es uno de los espacios más llamativos. Amplio y conectado con el comedor, funciona como núcleo de la vida familiar. Allí conviven el blanco y la madera con un sofá modular en color turquesa, una pieza protagonista.

Frente a él se encuentra la mesa de comedor de madera natural, que refuerza la estética natural, con sillas de aire industrial, confeccionadas con metal y fibras naturales.

En esta estancia abundan los detalles que más le gustan a Elena Furiase: cojines con estampados étnicos o en tonos vibrantes, -azules, naranjas-, jarrones de cristal de colores, adornos con plantas naturales y cuadros realizados a mano.

En las paredes, óleos y láminas conviven con fotografías y recuerdos personales. Parte de estas piezas están firmadas por miembros de su propia familia: dibujos, cuadros pintados por su madre o por otros seres queridos, instantáneas de sus pequeños... o una imagen de su boda.

Es aquí donde aparecen esos toques naif que tanto caracterizan a su casa, en la que abundan las obras de arte de trazo sencillo, motivos coloristas, y objetos que parecen elegidos más por su carga emocional que por su diseño.

Elena Furiase, en el dormitorio principal de su casa. @elenafuriase

Dormitorio de estilo nórdico

En las habitaciones se mantiene la misma línea estética. En el dormitorio principal, la madera y el blanco vuelven a ser los protagonistas.

El cabecero está realizado con paneles de madera que forman un dibujo geométrico, y las mesitas blancas se combinan con lámparas de ratán, reforzando esa mezcla de nórdico y natural tan característica.

Sobre una de las mesillas, un objeto cargado de simbolismo: una foto de su abuela Lola Flores, recordatorio permanente del legado artístico y familiar del que procede.

Elena Furiase, en una imagen de sus redes sociales. @elenafuriase

Estética serena

Las habitaciones de los pequeños replican la estética general de la casa, pero con un punto más lúdico. Tonos claros, muebles sencillos y combinaciones de blanco con madera clara crean una base serena sobre la que se añaden colores suaves, como los mentas y blancos elegidos para la habitación de Noah.

Cómodas y estantes accesibles, vinilos, pequeños muñecos y libros ilustrados componen un entorno amable, pensado para crecer y jugar sin saturar visualmente el espacio.

Elena Furiase, en la cocina de su casa. @elenafuriase

La cocina

Otro de los rincones con más 'alma' de la casa de Elena Furiase es la cocina. Con muebles en blanco y acabados en madera natural, en este espacio reina un estilo minimalista y funcional.

Elena, gran aficionada a la cocina, atesora en su cocina algunos ejemplares de libros de recetas. Sobre las paredes se pueden ver ilustraciones y obras de arte de estilo colorista.

Dentro de la cocina también ha creado un pequeño espacio para poder desayunar o almorzar, situado en un lateral. En ella ha dispuesto sillas plegables tradicionales que permiten ahorrar espacio cuando no se necesiten.

Elena Furiase, en la terraza de su casa. @elenafuriase

La terraza

Otro de los grandes tesoros de la vivienda es su terraza exterior, muy aprovechada durante el buen tiempo. Se trata de una zona amueblada con un sofá cómodo y textiles en tonos neutros, que la actriz utiliza como extensión del salón cuando el clima lo permite.

Allí la familia se reúne para desayunar, merendar o simplemente descansar, convirtiendo ese rincón al aire libre en un espacio clave para desconectar sin salir de casa.

El uso de plantas naturales, fibras y una iluminación cálida refuerza la idea de pequeño oasis urbano.

Elena Furiase, en su domicilio de Madrid. @elenafuriase

Detalles con historia

Más allá de etiquetas decorativas, la casa de Elena Furiase es, sobre todo, un reflejo de quien la habita. La actriz ha explicado que le gusta rodearse de objetos con historia: cuadros pintados por su madre, piezas hechas por la familia, detalles regalados por unos amigos, y fotografías significativas.

"Para decorar tu casa con fotos, lo primero es elegir un momento importante. A mí me gustan las de mi boda", ha comentado Furiase en un vídeo de sus redes sociales.

"Nos gusta que la casa hable de nosotros. Lo hacen los cuadros, por ejemplo en los que se ve el mar y los barcos, porque mi pareja hace surf. Pero también las plantas naturales y los libros", confesó en la revista Nuevo Estilo.

"Los (libros) de cine son, sobre todo, de consulta. Me encanta la novela histórica y la narrativa. Y están los libros de yoga y meditación… Creo que es bonito conocer a una persona a través de su casa", añadía.