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Tras años -desde 2017- intentando deshacerse de una de sus joyas inmobiliarias, la baronesa Thyssen (82 años) ha decidido retirar del mercado su impresionante casa en Mallorca. Al menos por el momento.

Tita Cervera ha quitado el cartel de 'se vende' y en su lugar ha puesto el de 'se alquila' en un cambio de estrategia total para ver si así logra sacar algún rendimiento económico a la mansión.

El Terreno Inmo es la agencia, especializada en el sector inmobiliario de Mallorca, a quien se le ha confiado esta ardua tarea, según ha podido averiguar EL ESPAÑOL.

Ellos gestionan las villas más lujosas que se encuentran en la estrecha colina situada bajo el imponente Castillo de Bellver. Es en este mágico enclave, entre verdes pinares e impresionantes vistas al mar, donde se encuentra la mansión de Carmen Cervera.

Construida en 1867, fue una de las primeras villas magníficas en la soleada colina de Palma. La propiedad fue completamente renovada en los años 90 y se ha mantenido constantemente desde entonces, según reza en su descripción.

La casa de la baronesa Thyssen en Mallorca. Idealista

La propiedad reúne todos los ingredientes para seducir a un inquilino internacional de alto poder adquisitivo. Se extiende sobre una parcela de 2.400 metros cuadrados que incluye un gran jardín con cueva de estalactitas, piscina, una casa de huéspedes separada y un apartamento separado para el personal.

El conjunto está protegido. No se permite crear nuevas edificaciones y se obliga a conservar estructura, fachadas, cubiertas y otros elementos.

La casa principal, de 730 metros cuadrados construidos, cuenta con cinco habitaciones y cinco baños distribuidos en tres plantas. En la azotea, una bonita terraza con una impresionante vista panorámica al puerto, la catedral y al mar.

En su interior predomina el estilo mediterráneo. El color base es el blanco, que ayuda a reflejar la luz y mantener frescos los interiores. Se combina con tonos cálidos como beige, arena y terracota, y con pinceladas de azul que evocan el mar.

Los espacios son abiertos y muy luminosos, con grandes ventanales y puertas que se abren al exterior. El interiorismo apuesta por muebles sencillos, líneas depuradas y una estética relajada que mezcla tradición y modernidad.

El resultado es una casa fresca, serena y elegante, pensada para relajarse y disfrutar de unos días de vacaciones.

Imágenes del interior de la casa de la baronesa Thyssen y de la piscina. Terreno Inmo e Idealista

Para gozar de todos los lujos que ofrece, el inquilino debe desembolsar 16.000 euros al mes, según el anuncio donde se especifica, además, que la estancia mínima es de 30 días.

La mansión de la baronesa se dirige, por tanto, a un perfil de cliente muy concreto: familias extranjeras que buscan una residencia de lujo en la isla, ejecutivos que se instalan por temporadas o grandes fortunas que desean un retiro discreto pero cerca del centro de la ciudad.

Su historia

Carmen Cervera y su difunto esposo, Heini Thyssen, adquirieron esta propiedad en los años noventa como refugio en la isla, si bien nunca llegaron a utilizarla como vivienda permanente.

Disfrutaron de ella durante los periodos estivales hasta que en 1991 empezaron a disminuir los viajes a la isla. Una de las principales razones fue la muerte de Luis Gómez Acebo, marido de la infanta Pilar.

El matrimonio era muy amigo de Tita y su esposo y ambas parejas pasaban juntas temporadas en Mallorca. Tras su fallecimiento, nada volvió a ser igual y dejaron de frecuentar Palma.

Un año más tarde, también murió la madre de la baronesa, María del Carmen Fernández de la Guerra, y la casa se cerró para siempre para la familia Thyssen.

La villa cuenta con espacios que se abren al exterior. idealista

En 2017, esta joya arquitectónica de finales del XIX salió al mercado y, pese a las continuas rebajas de precio, no ha conseguido encontrar comprador. Llegó a anunciarse por unos 6,5 millones de euros en el momento álgido del mercado inmobiliario de lujo.

Con el paso de los años, la baronesa se ha visto obligada a ajustar sus expectativas y el precio se ha ido reduciendo hasta situarse en torno a los 4,9 millones de euros, más de un millón y medio por debajo de la cifra inicial.

La mansión se ha convertido así en uno de los activos inmobiliarios más persistentes del mercado de lujo en la isla, encadenando años de anuncios, visitas y negociaciones fallidas.