Manu Sánchez (40 años) recibió la peor de las noticias en 2023. Entonces, fue diagnosticado de un cáncer germinal testicular. Un duro revés de salud que le obligó a apartarse de los escenarios.
El andaluz siempre ha encontrado refugio en el trabajo. Y es que, desde pequeño, Manu tenía claro que quería dedicarse al mundo de la actuación, pese a lo que su familia opinara al respecto.
"Se me daba muy bien estudiar. Hice el bachillerato de ciencias puras y saqué muy buenas notas", comenzó diciendo en una entrevista concedida a ABC.
Manu Sánchez, el pasado febrero en los Premios Medalla de Andalucía 2025..
Tal y como él mismo confesó en aquella charla, empezó a formarse en Ingeniería de Telecomunicación. Sin embargo, no le apasionaba en absoluto lo que se trataba.
"Todo lo artístico es extraescolar y los que nos queremos dedicar a eso, tenemos que salir del armario y decir: 'Papá, mamá, no quiero ser ingeniero, quiero ser artista'", añadió el reconocido cómico.
Sánchez, así, hizo hincapié en la importancia de luchar por cada sueño. Eso sí, para él no fue tan sencillo en un primer momento.
"El hombre se pegó sin cenar con nosotros dos o tres meses. Llegaba del trabajo y se acostaba. Y en la cena decía mi madre para romper el silencio: '¡Estás matando a tu padre a disgustos!'", verbalizó.
Y añadió: "Me costó convencer a mi padre y hacerle entender que yo iba en serio y que no iba a dedicarme a vivir la vida, sino a montar una empresa de desarrollo de guiones, escribir y producir".
Manu Sánchez, el 31 de diciembre de 2023.
Por suerte, el resultado llegó pronto. "Lo de las salas duró un año y medio y pronto llegó la tele, la productora y cosas más grandes", remachó en su entrevista Manu Sánchez.
La vida de Manu Sánchez
Manu Sánchez nació en Dos Hermanas, en Sevilla, el 5 de septiembre de 1985, creció en un entorno profundamente andaluz marcado por sus raíces obreras. Su padre era tornero fresador y su madre administrativa, mientras que sus cuatro abuelos provenían de un mundo humilde.
Algunos trabajaban en el campo y otros en la fábrica de Uralita, viviendo en condiciones precarias como calles sin asfaltar y con analfabetismo generalizado. Él mismo ha reivindicado públicamente este origen en entrevistas, destacando el contraste con su carrera actual como un ejemplo de progreso social en Andalucía.
De niño, Manu jugaba al baloncesto en Dos Hermanas, una afición que le abrió puertas inesperadas hacia el humor. Un entrenador amigo suyo, que también organizaba fiestas de la Feria local, le incluyó sin avisarle en los carteles de una caseta, lo que impulsó sus primeras actuaciones en bares de Dos Hermanas y Sevilla.
Esta gracia innata, según ha contado él mismo, no era herencia familiar, sino un talento natural que se manifestó tempranamente en el ambiente festivo y vecinal de su pueblo.
