Publicada

La vida de Jaime Anglada (53 años) dio un giro de 180 grados en la madrugada del 8 de agosto de 2025. Aquel día sufrió un atropello que le ha costado seis meses de recuperación.

El cantante, amigo del rey Felipe VI (58), conducía su motocicleta en Palma de Mallorca. Su Vespa colisionó contra un vehículo conducido por un joven de unos 20 años que triplicaba la tasa de alcoholemia y que huyó del lugar del siniestro. Tras ser arrollado fue ingresado en la UCI del hospital Son Espases en coma inducido y en estado muy grave.

Después de un largo periodo de recuperación, el artista ha reaparecido en público y ha explicado cómo se encuentra. Poco a poco empieza a recobrar la movilidad.

"Lo único que puedo hacer es dar gracias tanto a los médicos como a los amigos que tanto han hecho por mí para que realmente hoy ya pueda empezar a ver la luz y a casi caminar como lo hacía antes", ha deslizado en el Diario de Mallorca.

Mazazo para Jaime Anglada y su familia: el joven que lo atropelló, en libertad provisional bajo fianza de 5.000 euros

"Tardé en ponerme al día"

Su regreso a la esfera pública ha tenido lugar con motivo del concierto que el cantante Miguel Ríos (81), con el que mantiene una gran amistad, ofreció en la isla.

El recital, enmarcado en la gira El último vals, ha sido la excusa perfecta para que Anglada se haya dejado ver delante de las cámaras.

No ha sido un proceso fácil. Jaime Anglada ha tenido que afrontar un largo y complejo proceso de recuperación tras las gravísimas consecuencias de su atropello: desde un traumatismo craneoencefálico, hasta la extirpación del bazo y múltiples fracturas.

"Yo tardé en recuperar mi teléfono, y de ponerme al día", ha reconocido. En su primera entrevista ha admitido que nada le haría más ilusión que poder ponerse delante del micrófono. Pero aún es pronto.

"Claro que me hubiera gustado cantar con él, hoy y siempre. Pero todavía a día de hoy estoy recuperándome a nivel físico, mi voz todavía no está al 100 por 100, como yo la quisiera", ha subrayado en el citado diario.

De su accidente de tráfico no guarda ningún tipo de remembranza: "La verdad, no recuerdo nada, absolutamente nada". Su memoria ha borrado aquella fatídica noche que ha convertido estos seis últimos meses en un intenso periodo de convalecencia.

Jaime Anglada, en una imagen de sus redes sociales. Instagram

"A nivel emocional no es fácil"

Aún no ha recibido el alta médica y está centrado al máximo en lograr una total mejoría: "Sigo de baja, y a nivel emocional tampoco es tan fácil salir de un golpe como del que yo he salido".

Jaime Anglada ha acompañado al veterano rockero en los ensayos previos a su recital. De hecho, la última vez que Miguel Ríos actuó en Palma de Mallorca, ambos cantaron a dúo la canción El bus del autobús. Han compartido escenario en varias ocasiones.

Desde que se conocieron, la música ha sido su nexo de unión. Ahora, su profesión, y la ilusión de volver al trabajo, es una de las principales motivaciones de Anglada para salir adelante.

"La música me está ayudando, es mi pasión, y como tal me ayuda a querer continuar. El rock es la mejor de las medicinas, y para muestra, Miguel Ríos, al que voy a ver hoy, y que a sus 81 años es un ejemplo a seguir, al menos para mí", añadía.

A día de hoy, se siente muy agradecido tanto a los profesionales de la medicina que han atendido su caso como a familiares, amigos y admiradores que han estado pendientes de su evolución.

"Cuando he empezado a ser más consciente de todo lo que me ha pasado me he dado cuenta de que, por supuesto que me han salvado los médicos, pero también el amor de la gente. Yo lo he sentido así", ha recalcado.