Miércoles 28 de abril. Nueva entrega de Rocío: contar la verdad para seguir viva. Episodio número ocho, titulado Miedo. Sin duda, uno de los más agrios y duros para Rocío Carrasco Mohedano (43 años). Trágico, por todo lo que conlleva: hablar de ese día marcado en rojo, 27 de julio de 2012, en el que su hija, Rocío Flores (24), le dio una paliza -según ella misma narró-, se fue de casa y nunca más la volvió a ver. También terrible pasaje el que cuenta porque rememora cómo se fraguó la herencia de su madre y, por ende, las disputas y la separación de la familia. El principio del fin de la unidad por la que tanto luchó La más grande.

Noticias relacionadas

A continuación, los titulares más sorprendentes de la noche: 

-25 de junio de 2006. Apertura del testamento de Rocío Jurado. 

1. "Esa apertura se produce en la casa de mi madre, de La Moraleja. Ana, que era la albacea, es amiga de mi madre y vecina. Nos llama a todos y nos dice que estemos en casa a una hora determinada, que se va a proceder a la apertura del testamento. Acuden mi tía Gloria (66) con su marido, mi tío Amador (67) con su mujer, José Ortega Cano (67), la albacea y yo. Los que teníamos que estar. Bueno, tampoco éramos los que teníamos que estar porque tendríamos que haber estado su hermano, su hermana, su marido y yo". 

Rocío hablando de la herencia de su madre. Mediaset

2. "A Gloria le deja una finca, a Amador otra y a mí me deja de heredera universal. Hasta ese momento no sabía ni lo que me iba a dejar mi madre. Nunca me interesó. A partir de ese día, con mi familia pasa que termina explotando. Cada uno por un sitio, algunos muchos juntos y otros por nuestro camino. Al final, lo que hacen es unirse a la persona que más daño le ha hecho a su hermana en vida, a su mujer, a su sobrina, y a la hija de tu mujer. El que va fardando de que lo querían mucho, que morían con él". 

3. "La tenían que matar antes para que viera (él) un duro de ella. No les deja nada a mis hijos en el testamento porque es su última voluntad. Es su acto de últimas voluntades. Ella considera que no debe dejárselo. Ella (su hija Rocío) por no tener de su abuela no tiene ni a la que parió su abuela. Y no lo tiene porque lo ha decidido ella". 

4. "Cuando la muerte de mi madre se produce, yo empiezo a ver cambios en Rocío, en el colegio, en su actitud, cambios para conmigo, solo para conmigo, porque con Fidel tenía una relación maravilla. De momento, al principio eran cosas suaves, de una niña de nueve años. Una mala contestación, por ejemplo, que tú no le prestas atención más que 'escúchame, hija, así no se habla'. Aunque me tomo mi tiempo por la muerte de mi madre, cuando pasa me doy cuenta de que yo no estoy bien emocionalmente, y no por la muerte de mi madre".  

"Él aprovecha la muerte de mi madre para seguir cargando"

5. "Su muerte fue ley de vida, pasa, de más joven o de más mayor, pero pasa. Yo me encontraba en situaciones que eran anti natura. Se aprovecha la muerte para seguir cargando y poniéndome de mala madre. Diciendo lo que le daba la gana. En el 2006, teniendo ya todo lo que supuestamente quería, me presenta otra demanda de modificación de medidas. Por eso me hace mucha gracia que diga que lo he tenido acosado a demandas. En este caso, lo que pretende es que se modifique, de ese convenio que él firmó privadamente y que luego hizo que se elevara a público, la pensión de alimentos, que se le quitase y que no tuviera que pasar alimentos". 

Imagen de la nueva modificación de medidas contra Carrasco. Mediaset

6. "Ese procedimiento de modificación de medidas lo pierde en Primera Instancia, lo pierde en Audiencia Provincial, y lo pierde en el Tribunal Supremo. El Supremo cierra y dice que esta persona no puede ir en contra de sus actos propios, porque él reconoce que ese convenio lo ha firmado sin ningún tipo de coacción. En ese momento no cumplía con sus obligaciones económicas. Eran tres ingresos, septiembre, octubre y noviembre de 2004, que además tengo certificados del banco avalándolo". 

7. "En el 2005, viendo que no paga y que tengo que seguir tragándome que es muy buen padre y que se preocupa, le pongo una reclamación judicial, por vía penal. Por impago de pensiones y abandono de familia. Se pierde con esa resolución: no hay abandono de familia. Váyase usted a la vía civil y reclame ahí. Cuando esta sentencia sale, Rocío tiene 11 ó 12 años. Vuelve a casa diciéndome 'tú has querido meter a mi padre en la cárcel', 'eres una puta', 'porque tú le has arruinado la vida a mi padre'. Todo esto con 12 años". 

8. "Es por ese motivo, por la actitud de ella, que yo no hago esa reclamación judicial que me indica el juzgado penal. Dejo pasar seis años sin cobrar pensión para ver si aminorando la marcha judicial, aminoraba la intoxicación que esta persona les hace a los niños, pero no se aminora. Aumenta más. En 2012 hago lo que me dijeron en 2005, propongo esa reclamación. A raíz de ahí, el juez decreta desde primera hora que ese dinero se debe y que tiene que ser embargado. Él le dice al juez que carece de dinero y de bienes. Que es insolvente". 

"He sido una madre coartada y aterrorizada"

9. "Siempre ha dicho que no ha trabajado por mi culpa. Solo ha estado meses, muy corto plazo de tiempo sin trabajar, si podemos llamar trabajar al querer acabar con una persona. A mí, aparte de anularme como persona, me anuló en mi papel de madre. Yo no he tenido libertad. Yo no soy la madre que se le ha vendido a la gente. He sido una madre coartada y aterrorizada. Que muchas de las cosas que he podido hacer con mis hijos no las he hecho porque no se me ha permitido. Se me ha tenido bajo el yugo de 'puedo decir de ti lo que me dé la gana y la gente se lo va a tragar'. Como así ha ocurrido". 

(Tras escuchar cómo Antonio David Flores asegura en un programa de televisión que le fue imposible ponerse en contacto con Rocío Carrasco para que diese su consentimiento ante una importante operación de su hijo David)

Rocío Carrasco hablando sobre la operación de su hijo David. Mediaset

10. "Me llega un día una carta de mi abogado. Ahí dice que el niño tenía que ser operado de una cosa, entrecomillas, insignificante. Como no puedo fiarme de nada de lo que me llegue por parte de esta persona, quiero hablar con el médico para que me explique si es necesario que el niño se opere. Yo con respecto a David siempre he tenido mucha reticencia con respecto a anestesias por sus problemas. Este médico me explica que no es nada importante ni urgente, ambulatorio más bien. Digo 'venga, si hay que hacerlo yo no tengo ningún tipo de problema'. Esto es a principios de 2007. Firmo una autorización".

11. "Mi sorpresa es que a finales de 2007 a mí se me pone una demanda por parte del padre, en vía civil, para que el juez se salte mi consentimiento y ese consentimiento se dé por vía judicial. Yo ya había firmado ese documento. Ahí no queda la cosa. Toda acción por parte de este ser tiene un fin lucrativo. Tiene que seguir con la campaña de mala madre porque se le acaba el chollo. A mí me citan para ir al juzgado a declarar. Cuando llego, ese juzgado está repleto de prensa. La puerta del juzgado era horrorosa. Ya tiene lo que él quiere: el revuelo mediático".

12. "El juez le pregunta a él y me pregunta a mí. Me dice 'señora Carrasco, ¿usted tiene algún problema para que a su hijo se lo opere?' Y yo digo que qué problema voy a tener, si yo he firmado. El juez me dice 'entonces, ¿qué hace usted aquí?'. Yo le digo 'mire, su señoría, asómese usted a la ventana y lo ve'. Se asomó y me dijo 'lo acabo de entender. No me tiene usted que decir nada más. Se puede marchar'. La sentencia lo que dice es 'se desestima la petición formulada por Antonio David Flores frente a Rocío Carrasco para sustituir el consentimiento de esta en la intervención quirúrgica que haya de realizar al hijo común menor de edad llamado David'. Se imponen al demandante las costas causadas, con expresa declaración de temeridad'. Esta es la manipulación".

Rocío Carrasco con la documentación en las manos. Mediaset

13. "Siempre ha contado con la impunidad. Él va metiéndose en la vida de la gente, va cogiendo sus puntos flacos, empatiza con esa persona y escoge un bando porque se sienten identificados. Es lo que ha pasado con Kiko Matamoros (64) o con Belén Esteban (47). Personas que están manipuladas hasta tal punto que se meten en unos fregados... que por esa mala praxis no corroboran y ni saben si es verdad o mentira. Hay veces que la verdad no interesa. Si mi parte de responsabilidad es no haber contado las cosas, esa la asumo yo. No sé si entenderán mis sentimientos o mi forma de actuar, pero lo que sí sabrán fehacientemente es que lo que se ha dicho es mentira".  

14. "Yo empiezo a tener pánico a los lunes, a esos lunes de regreso de los niños. Yo, tres noches anteriores, no duermo. El lunes, desde que me levanto hasta que vienen los niños, me lo paso en el baño. Me dan ataques de pánico y angustia. Que llegue un lunes a las cinco de la tarde, donde los niños vienen. Fíjate lo fuerte que es lo que te estoy diciendo, para que una madre tenga que sentir eso de sus hijos".

"Me ha dicho Olga que qué mala madre eres"

15. "Rocío ya tendría 13 ó 14 años cuando un día llegó con el cuello lleno de collarcitos de cuero. Llega y le digo 'Ro, los collares nos los vamos a quitar porque me da miedo, jugando en el cole, que si se te enganchan... me da miedo que te pase eso'. Me hace caso a regañadientes. Pasan esos quince días, está con su padre y cuando vuelve, vuelve con los collares. Me dice 'me ha dicho Olga que qué mala madre eres, que no me dejas ponerme collares'. Esto habrá a quien le parezca una chorrada, pero en mi caso no es nada más que la muestra de lo que sucedía". 

16. "Ella quería ropa que no le pertenecía por edad. Cada vez que venía de estar con el padre, traía ese tipo de ropa. Le decía 'Ro, esto no es para una niña'. Y me decía 'pues me lo ha comprado Olga y me ha comprado siete más'. Al final es una situación en la que tú ves que por mucho que tú luches llevas todas las de perder. Con el tema de su hermano, ya le habían dicho a Ro que su hermano estaba enfermo por mi culpa, porque yo bebía y fumaba durante el embarazo". 

Rocío explicando cómo su hija empieza a comportarse mal con ella. Mediaset

17. "Eso me lo dice Rocío. Yo estaba con el niño porque le dolía mucho la cabeza, ella me vio atendiendo al niño y empezó a gritar. El niño no podía ver que ella me faltara el respeto, se ponía en medio. El niño decía 'a mamá no le chilles'. Ella tomaba represalias en contra del niño. Ella me decía 'ahora sí te preocupas, ¿no? Pero el niño está enfermo por tu culpa, que me lo ha dicho mi padre. Porque tú bebías y fumabas durante el embarazo. Tú no querías tener a mi hermano. ¿Cómo se puede vivir ante eso?".

18. "Ante eso se vive partiéndote en dos, partiéndote el alma, el corazón, todo. Yo nunca le he dicho 'Rocío, eso no es así'. Yo siempre le decía 'Rocío, no es verdad lo que estás diciendo. Cuando seas mayor, tú lo entenderás'. Cuando me veía llorando, me decía 'ya me advertía mi padre de que te ibas a hacer la víctima'. Me lo decía mirándote a la cara y a los ojos. Era como Jekyll y el señor Hyde. Era una belleza rubia y guapísima y, de repente, esa cara se transforma en un demonio en cuestión de segundos. El día a día lo vivía aterrorizada porque no tenía otra forma de vivirlo".

"Mi hija me dijo que tenía que llamarla yo, que para eso era la madre"

19. "En las navidades de 2010 los niños me piden que quieren pasar Navidad y Fin de Año con el padre. El día 25 yo, sinceramente, esperaba de mi enano una llamada. Esa llamada no se produce. Durante los días posteriores llamo varias veces por teléfono, no se me coge. Es el día 29 cuando llamo por teléfono, lo coge Rocío y le digo 'mi vida, me quedé el 25 esperando a que me llamaseis'. Y me dice 'yo no te tengo que llamar, la que tiene que llamar eres tú, que eres la madre'. Le dije que había estado llamando. Le digo 'gorda, ¿y el enano?'. Y me dice, 'pues dónde va a estar: en el hospital ingresado'. Me dijo que estaba en la Quirón de Málaga. Me despedí de ella".

El hospital de Málaga donde ingresó David. Mediaset

20. "Colgué el teléfono y llamé a la Quirón. Resulta que el 25 empieza con fiebre, sale con un tratamiento, con un principio de neumonía. Le dice el médico que si va a más, que vuelvan. El niño no vuelve al médico hasta el 27 y el 29 es cuando me entero. Me pasan con el médico de Urgencias. Le explico quién soy, que estoy en Madrid, que quiero saber la gravedad del niño, para cogerme un coche e irme corriendo. Me dice que al día siguiente le van a hacer una prueba donde se determina si se queda ingresado o se marcha para casa. Quedamos en que me llama ella, me llama y me dice que el niño tiene una neumonía importante y que se tiene que quedar ingresado". 

21. "Cogemos el coche y llegamos ese mismo día 30 de madrugada. Esto se ha contado de manera distorsionada. Esta persona dice que yo estoy pasando Fin de Año con unos amigos en el Rocío y que no acudo al hospital hasta cinco días después porque yo estaba de fiesta. No es verdad. Llegamos a ese hospital, llegamos a esa habitación, abrimos la puerta y la escena que veo es dantesca, a mi parecer. Veo a un niño más largo que un trinquete, tumbado en la cama, lleno de sueros y de cosas, y a una mujer igual que yo metida en la cama con el niño. Era Olga. Cuando entro, ella dio un brinco de esa cama y lo primero que hizo fue tirarse a Fidel a darle besos. Luego a mí. Muchos besos, muchos besos". 

22. "Y yo veo a mi enano. Le empiezo a dar besos, me mira y me dice 'yo sabía que tú sí venías'. Y le dice a Olga, '¿ves, Olga, cómo mi madre sí venía? Que decíais que no iba a venir'. 'Yo sabía que tú venías, mami. Que mi madre venía con el Fidelito'. En ese momento se me saltaron las lágrimas y me dieron ganas de estrujarle la cabeza a alguien. Decirle eso a un niño que está en una cama de hospital me parece tan cruel, tan asqueroso y tan deleznable... Eso no se le hace a nadie, aunque la madre sea la tía más perra y más hija de puta del universo. Porque yo no lo he hecho con su padre. A los tres minutos se abre esa puerta, el padre se asoma, ve que estamos nosotros, no dice ni pío, se mete en el baño y se tira vomitando en el baño veinte minutos de reloj. Yo no sé lo que le entraría por el cuerpo". 

"Él vomita durante 20 minutos cuando nos ve a Fidel y a mí"

Carrasco hablando del ingreso de su hijo en Málaga. Mediaset

23. "Sale y lo primero que hace es venirse para mí para darme dos besos. Yo me quité y le dije '¿qué pasa? Buenas noches'. Y a Fidel, se fue a por él, lo abrazó, le dio en el hombro... Se ha contado que cuando él llega, Fidel se quita de en medio. ¡Eso es mentira suya! Vomita durante veinte minutos porque no tiene cojones y no los ha tenido nunca. No tiene huevos delante, ninguno". 

24. "Después de llegar a ese hospital, digo que me quedo con el niño. Se me dice que mejor mañana porque hoy ya es tarde. Voy al hotel, me ducho, me acuesto y al día siguiente voy al hospital. Hasta el día 7 de enero lo pasamos en el hospital, con el niño. La actitud de todos es maravillosa. Su mujer esperaba dos segundos para salirse a fumar un cigarro con nosotros. Esa que ahora va de madre coraje y dice que yo no los atiendo y que no los quiero, eso es mentira. Esa es la actitud en el Deluxe, en Semana y en Lecturas".

El informe que demuestra que Rocío y Fidel estuvieron en Málaga hasta el día 7. Mediaset

25. (Sobre si Olga ha cuidado bien a sus hijos) "Si me hablas de cuidados en cuanto a ser amable con ellos, a llevarlos a sitios, a tratarlos bien, sí. Si me hablas de cuidados físicos y atención, no. Yo me he pasado seis años de mi vida dedicándome a cazar piojos. Porque eso no era quitar, era cazar. De mi casa se iban los niños como dos pinceles, con sus cosas dadas y tratamientos hechos. Yo pedí en la farmacia el producto de los piojos con vergüenza, porque eso nunca había pasado en mi casa". 

26. "Esa noche del hospital con Olga, sobre los piojos le digo: mira, no sé si te has dado cuenta de que...' Y me dice, 'venga, mujer, qué estás diciendo' Y diciéndome eso, en la almohada tres corriendo... Efectivamente, tuvimos que hacer otra operación caza. Al niño le dan el alta el día 7, entra el padre por la puerta de la habitación y dice, '¿podéis salir un momento, que quiero hablar con vosotros?'. Cual psicópata, con lágrimas en los ojos, me dice 'mira, de verdad, yo creo que el niño se debería de ir con vosotros porque el niño va a estar mejor'. Según escuchaba eso, a mí se me pasaban por la cabeza las imágenes de él en los platós tachándome de mala madre". 

27. "Rocío en el hospital se muestra conmigo como le habían indicado. Faltando el respeto. 'Tú a mí no me mandas'. Ella es víctima, porque ellos le reprenden aquello que le habían fomentado, diciéndole 'a tu madre no le hables así, la respetas'. Yo no sé cómo en ese momento no se le salió todo, el hígado, el páncreas, todo...". 

"Rocío me dijo que era una hija de puta"

Rocío viendo cómo la vende Antonio David Flores. Mediaset

28. "Un día se llevan al niño para una prueba. Nos quedamos en esa habitación el padre, su mujer y yo. Les explico que Rocío me falta el respeto, que me llama puta, que me desafía... Yo les pido auxilio. Imbécil de mí, pensando que podía quedar el mínimo sentido común. Él decía 'Rocío, no puedo creérmelo', con una sonrisa de aquí a aquí. Cuando terminó la conversación, les pido esa colaboración, les digo: 'lo único que os pido es que no me vendáis delante de mi hija'. Que le contasen lo que les había dicho. Le dije a Olga que me llamara, tragándome todo y con ganas de pisar la cabeza. Pero yo tenía dos hijos. Y me lo tragué". 

29. "La niña se viene conmigo, a regañadientes. El padre le grita a la niña, hace un papel de Oscar, él le dice 'te vas y te vas'. Me la llevo. Se van los niños con el padre la primera quincena de que ocurra la neumonía. Vuelven de la quincena, suena el timbre de la casa. Lunes, 5 de la tarde. Abro. Lo primero que hace esa niña cuando me ve, en vez de darme dos besos, es decirme 'eres una hija de puta', '¿qué te creías, que Olga era tu amiguita?', '¿Que no me iba a contar?', 'No sabes la que os tienen preparada'. Esa es la primera vez que me llama hija de puta". 

30. "Yo le digo a ella 'yo no te puedo obligar a que me quieras, pero sí a que me respetes'. En mi casa se me respeta. Cuando tú recibes eso de un hijo, esa sensación a ti te bloquea. Yo no era capaz de decirle o explicarle de dónde venía esa conversación con Olga y su padre. Esa frase de 'la que os tienen preparado' es terror, tú no sabes con lo que te vas a levantar al día siguiente".

Rocío Flores junto a su madre. Mediaset

31. "Mi hija me decía de todo, 'hija de puta', 'puta', 'zorra', que nunca la he querido, que nunca la he atendido, que nunca la he llevado al médico, que no me preocupaba de sus estudios, 'no me toques', 'me dan asco tus besos'. Me decía 'al cuarto se va a ir tu puta madre, que está enterrada'. Los padres que hayan tenido hijos con estos problemas, me entenderán. No son las 24 horas del día así, tienen momentos buenos. Intentaba aprovechar esos momentos buenos. De mí nacía el acariciarla, el quitarle una pelusa del ojo. Cuando ella veía que iba a ser capaz de mostrarse cariñosa... No podía permitirse sentir nada bueno para conmigo. Tenía que ir siempre a casa del padre con información, con algo...". 

32. "Él le da un móvil a escondidas a mi hija. Lo sé no porque lo buscase. Lo encuentro porque un día está mi hija haciendo ruido en el despacho de mi casa a las dos de la mañana. Me levanté de la cama, estaba mi hija echándole fotos a documentos y le digo 'Rocío, ¿qué haces?'. Y ella, 'nada, nada'. Ese móvil era para lo que era. Le dije 'Rocío, dame el móvil y vete a la cama'. Hay un hecho esclarecedor. Al morir mi madre, tuve unas maletas tres semanas en la puerta de casa con documentación suya. La niña está con nosotros y las ve. Ella se va y a los cuatro días me veo un programa, A tres bandas, a uno sentado diciendo 'tengo un notición: Rocío y Fidel se separan. Ella le ha puesto las maletas en la puerta'. En ese momento no caigo. No sabes por dónde te viene". 

33. "Viene de ahí, de que ella tenía que tener contento al padre. Y ese día vio las maletas en la puerta y se lo comentó. A raíz de que muere mi madre, ella ya no llama a Gloria y Amador como 'mis titos'. Pasan a ser 'tus tíos'. A Rosa cada vez que la ve en televisión la insulta, le dice 'hija de puta, habla de tu vida, no de la vida de mi madre'. En ella va cambiando el carácter". 

"Mi hija nunca me faltó el respeto delante de Fidel"

34. "A mí la niña nunca me faltó el respeto delante de Fidel. Jamás, pese a todo lo que quieran decir ahora. Mi hija tenía una relación maravillosa con Fidel. Solo una vez, estábamos en la cocina, ella me increpa, me insulta. Le digo 'vete a tu cuarto'. A regañadientes, se va a ir y dice 'a ver si te mueres pronto, hija de puta'. Fidel entraba y dice '¿cómo, Rocío?'. Y ella, 'nada, nada', y se fue. Ahí sí lo comentamos él y yo, pero su relación era buena. Yo no quería que eso se estropeara. Cuando eran cosas gordas, sí lo contaba, a lo mejor quitando un poco de importancia. Procuraba que Fidel no me viese llorar". 

35. "En el verano de 2012, a Rocío le tocaba estar conmigo el mes de agosto, pero en ese verano le quedan varias asignaturas. El padre le dice a la niña que él no la va a llevar al cursillo. Que si quiero que la lleve yo. Claro, eso lo hace el padre porque sabe que nunca iba a dejar a mi hija con asignaturas pendientes. En esos días se entrelazan emails los abogados, diciéndole el mío al suyo 'como bien sabes, la niña ha tenido esta serie de notas y sería bueno que fuese al cursillo' y que estábamos a la espera de saber si él daba su autorización a que fuese a Estados Unidos. Lo fui madurando con ella, para que la niña viese mundo y tomase distancia. Ella estaba loca por irse. Vuelve de estar con el padre y me dice que es mentira, que él le ha dicho que yo la estoy engañando". 

Rocío Carrasco hablando de la modificación de medidas sobre la custodia. Mediaset

36. "Ese día, que tenía 15 años, sí la cojo y le digo 'no te lo voy a decir yo, lo que estás diciendo no es verdad'. La senté y le dije que leyera. Cuando ve eso, le entran más ganas de irse. 'Ahora sí que me voy, porque me ha mentido'. Se va con su padre, y vuelve. Me dice que no es muy buena idea lo de Estados Unidos. Empieza a recular. Primeros de julio de 2012, recibo una llamada de mi abogado. Este ser ha presentado una demanda de modificación de medidas para quedarse con la custodia de la niña. Él ha llevado a la niña a una psicóloga y con ese informe presenta la modificación". 

37. "Él, no contento, presenta unas medidas urgentes para que de un día para otro me quiten a la niña. En ese informe la niña relata que yo la maltrato. Antes de que mi abogado me diga esto, ella tiene conmigo una en la cocina muy gorda. Ella termina diciéndome 'Rociíto, el día que yo vaya a hablar delante de un juez te vas a cagar'. Ella ya sabía lo del informe y la psicóloga. La vista fue el 11 de julio. La niña no me dijo ni pío. Pasó esos días, hasta el 11, con salidas de tono, faltas de respeto... Sin decirme nada del psicólogo. Nada. El 11 me levanto para despertarla porque íbamos al cursillo. Me levanto y cuando llego a su habitación ella se está maquillando un ojo y planchándose el pelo con la plancha. Como la que iba a vivir su momento". 

"Como me llama mi hija, no te salvan ni los geos"

38. "Cuando llegamos al juzgado, subimos, todavía el padre no había llegado. Ella está en el pasillo, entra el padre con Olga, con una hermana del padre, con una maleta enorme y ella se va directamente con el padre. Ella ya me mira desafiante. Ella narra que la castigo, que la llamo gorda, que no le doy de comer. Situaciones falsas, siguiendo el patrón paternal: darle la vuelta a algo que hace ella".

39. "Nos hacen entrar al padre y a mí. Ya el juez había escuchado a la menor. Él dijo que yo quería quitarme a la niña de en medio y llevarla a Estados Unidos. El juez dijo que no tenía argumentos de peso para quitármela de forma urgente. Se reclamaron informes psicosociales. Cuando salimos del juzgado, si hubiesen podido me matan. Él me increpa y me dice 'como mi hija me llame y me diga que ha tenido un problema contigo, no te salvan ni los geos'. Me entra pavor. Salí llorando de temor. Le dije a mi abogado 'yo no me puedo llevar a la niña'. Ya había sufrido con anterioridad el que ella se hiciera daño a sí misma'.

40. "Me vuelvo a casa con ella. Cuando llegamos, la oigo que está dentro del dormitorio del niño y que está pegándole voces. Entro en ese dormitorio, me meto en medio y le digo que se vaya a su cuarto. Empieza a increparme, empieza a decirme 'que sepas que en septiembre a esta casa no me trae ni un juez, ni tu padre ni tu madre, que están bajo tierra. Maltratadora'. El niño se mete por medio. La saqué del dormitorio. En mitad del pasillo me dijo, 'venga, Rociíto, pégame'. Y se me echa encima". 

Rocío Carrasco durante la narración de ese 27 de julio. Mediaset

41. "Hay una de las veces que ella está fumando dentro de la habitación. Yo entro y le recrimino que esté fumando. Pegó una calada al cigarro, me miró y lo apagó en el colchón. Y me dijo 'la próxima vez lo hago contigo y quemo la casa contigo dentro'".

42. "Llega el día 27 de julio. Era el último día de cursillo. Porque luego venía el fin de semana y ya era agosto, por lo que se iba con el padre. Ese 27 yo me levanto para levantarla, para el cursillo. Ella me había dicho días anteriores que estaba mal del estómago, que no iba bien al baño. Ese día ella quiere desayunar una nectarina. Lo único que hago es decirle que como está mal del estómago que tenía ciruelas en casa. Que se comiera unas. Ahí me desafía, se guarda la nectarina. Al ir a coger la nectarina que se había guardado, me cruza la cara de lado a lado". 

43. "Yo no me creía lo que estaba pasando y empieza a pegarme, pero mientras ella me pega ella va gritando 'no me pegues, no me pegues'. La miraba y era ella la que me estaba pegando a mí. Cuando la veía, a mí se me pasó como una película por la cabeza, sabía que eso obedecía a algo que no era normal. Me sigue agrediendo. Lo siguiente que recuerdo es a Fidel reanimándome, poniéndome un aparato de pulsaciones... Yo le decía 'Fidel, la niña, la niña'. Tenía las pulsaciones en 140. Me metió un lorazepam debajo de la lengua. La niña se fue". 

"Papá, ya lo he hecho"

44. "La niña se va. Se monta en el coche de Paco. Paco ya sabía lo que había, porque lo había vivido. Entra en el coche diciéndole a Paco, tras asustarse al verme caer al suelo, 'Paco, mi madre, mi madre. Paco, una nectarina, una nectarina...' Y Paco lo que oye en ese momento es naftarina. Él piensa que me la he tomado, un bote. Y le pregunta a la niña si Fidel está en casa". 

45. "Paco pone en marcha el coche, la niña entra con un ataque de ansiedad y él cuenta que, de repente, que él no sabe de dónde, con un pantalón corto y una camiseta de tirantes... esa niña que había entrado en mi coche con un ataque, se transforma, saca un móvil y dice 'papá, ya está hecho'". 

[Más información: "Tras pegarme, llamó a su padre y le dijo 'ya lo he hecho'": los 35 titulares de Rocío y la sorpresa de Fidel]