"Producto agotado". Estas dos palabras son las que desde hace un mes acompañan a Paz Padilla (51 años) en todo lo que se propone. Presentadora, humorista, actriz y empresaria, la gaditana ni siquiera frenó su actividad en el confinamiento domiciliario más duro de la pandemia. Durante ese periodo siguió creando nuevas vías para diversificar sus negocios y aumentar su cuenta corriente con inteligencia. Y lo ha logrado.

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Tras los meses más duros de la propagación del virus y después de perder a su madre, a su marido y a su suegra, Paz se refugió en su hija, Anna Ferrer (24), y en la empresa que fundó junto a ella, No Ni Na. Debido a los grandes cambios vitales que sufrieron, decidieron que era el momento de dar un vuelco también a su tienda. Así que en diciembre borraron todas las publicaciones previas que tenían en las redes sociales de la marca y anunciaron una gran noticia: la nueva era de No Ni Na como firma oficial.

Paz Padilla, presumiendo de sus bolsos y carteras a las puertas de No Ni Na, en Zahara de los Atunes. RRSS

Bajo esta premisa se adentraron en la creación exhaustiva de sus productos. Hasta el momento se valían de terceros, de proveedores y distribuidores ya fundados que les hacían llegar las prendas y accesorios, pero para 2021 se propusieron ser ellas misma las gestoras de todo ello en primera persona. Y el 3 de marzo lanzaron su ansiada colección de bolsos

Se trata de un accesorio de diseño saco confeccionado a mano con piel de Ubrique. Este factor artesanal hace que el precio sea elevado -119,95 euros-, algo por lo que cientos de sus seguidores se han mostrado indignados y se lo han hecho saber en sus redes. "Poned los bolsos más baratos, que así no son para todos los bolsillos", "Me encantaría poder tener alguno pero no puedo permitírmelo, así que me conformo con verlos", "Son muy caros", "Hasta que no los pongáis más baratos, a mí no me veréis con uno, pues la verdad no puedo permitírmelo y mira que me gustan"... son solo algunas de las críticas que los fans de Paz Padilla han dejado escritos en su cuenta de Instagram.

Pero a pesar de las quejas sobre el alto precio, la realidad es que en solo unas semanas se han agotado todas las existencias de los bolsos en cada uno de sus cinco colores diferentes. De hecho, al mismo tiempo que Paz celebraba este nuevo récord en su historial empresarial estaba preparaba el lanzamiento de su libro más personal, El humor de mi vida.

La obra literaria de la presentadora de Sálvame ha sido toda una revolución. Hace apenas dos semanas que salió al mercado y ya ha alcanzado su quinta edición. Además, en cuanto el libro se repone en los puntos de venta, el stock solo dura unas horas antes de volver a agotarse. En librerías, tiendas online, establecimientos especializados e incluso en la infinita plataforma Amazon el libro de Paz Padilla es lo más vendido del mes hasta en la tipología de 'segunda mano'.

Paz Padilla junto a su hija en la presentación de su libro. Gtres

Para la humorista el hecho de que su propuesta de lectura esté arrasando en ventas no solo la alegra por sumar un nuevo éxito a su currículum, sino que va más allá porque en el libro relata su historia más íntima y dura: su amor por  Antonio Juan Vidal y lo que supuso su muerte.

Su historia de dolor

El humor de mi vida es el viaje vital que Paz Padilla ha querido compartir con todo aquel que se enfrente a una situación como la suya y aquellos que quieran perder el miedo a vivir -y en consecuencia, a morir-: "No esperéis encontrar una morbosa tragedia romántica de sufrimiento y dolor (...) Aquí encontraréis una historia de amor contada con humor, sin pelos en la lengua, sin tapujos y, lo más importante, sin miedo. Un viaje en el que he aprendido sobre la vida, el amor, el acompañamiento a un paciente moribundo, la muerte y sobre mí misma más de lo que nunca imaginé".

Paz y Antonio se casaron en su querida playa de Zahara en 2016. RRSS

Con humor, como el título de su obra indica, Paz señala el recorrido vital que experimentó con Antonio. Desde los inicios de su historia de amor hasta su duro diagnóstico -un tumor cerebral maligno- y su periodo de aceptación. Hubo un momento en el que su marido ya no era capaz ni de reconocerla. Pero Padilla siempre estuvo a su lado, llorando a escondidas y llevándole a balnearios y spas porque era "lo que a él le sentaba de maravilla en medio de la convalecencia".

Tras meses de aceptación de la muerte, aprendió que "no hay que rechazar las emociones negativas". Esto le sirvió para, como ya ha comentado en más de una ocasión y reitera en el libro, despedirse del amor de su vida "deseándole un placentero viaje". Antonio se fue fundido en un abrazo con ella, sosteniéndole fuerte la mano.

[Más información: Paz Padilla narra el peor momento de Antonio en su lucha contra el cáncer: el día que él dejó de reconocerla]