La polémica prueba de ADN que Kiko Rivera (37 años) habría valorado realizarse para confirmar que Francisco Rivera Paquirri es su padre biológico continúa dando de qué hablar. Días después de conceder una nueva exclusiva en una revista del corazón, en la que aseguró que se planteó someterse a esa prueba a nivel privado -aunque en un tuit lo negó por completo-, ahora uno de los hijos de Antonio Muñoz Cariñanos 'amenaza' con hablar y contarlo todo sobre este enigma, que ya suma décadas, en la prensa del corazón. 

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En concreto, según asegura InformaliaFrancisco Javier Muñoz, el hijo reconocido de Cariñanos fruto de una relación fuera de su matrimonio, quiere hablar alto y claro para poner los puntos sobre las íes. Siempre según su versión, Francisco Javier sostendría que su padre le aseguró en vida que Kiko Rivera es su hijo biológico. Una impactante confesión que años después le ha animado a contactar con su presunto hermano para animarlo a esclarecer su filiación. Francisco Javier quiere hablar y podría haber recibido varias ofertas para hacerlo, tanto en televisión como en revistas.  

Francisco Javier en una imagen cedida a EL ESPAÑOL. Fernando Ruso

Fuentes cercanas a los Muñoz Cariñanos confirmaron a JALEOS hace unos días el "tremendo enfado" y la "indignación" que sienten los hijos de Antonio. No entienden a qué se debe este escarnio público a la imagen de su progenitor. Poner a una persona fallecida en el disparadero mediático con el único afán de agrandar una bola y una historia que carece de cualquier base verídica. Por ello, la familia, en concreto los hijos, no descartan poner este asunto en manos de su abogado, interponer acciones legales para frenar este disparate. 

"Imagínate cómo pueden estar esos hijos al ver cómo hablan de su padre. No es una situación agradable y que cada cierto tiempo sale a relucir solo para hacer daño", se deslizó. Al otro lado de la línea, se fue contundente: la familia de Muñoz Cariñanos no tiene ninguna duda sobre Kiko Rivera. Nunca la han tenido ni la han abrigado. Más allá de lo sorprendente del físico, que puede tener hasta puntos simpáticos, no hay nada. "Es descabellado y absurdo y el doctor no se merecía esto. ¿Hasta cuándo van a seguir?", se apostilló.  

Isabel Pantoja junto a su hijo Kiko Rivera en una imagen de archivo. Gtres

Francisco Javier Muñoz, el hijo reconocido de Cariñanos, rompía su silencio el pasado fin de semana para el espacio de María Patiño (49). Según sus propias palabras, Kiko Rivera se habría puesto en contacto con él para hacerse conjuntamente una prueba de ADN y despejar así todas las dudas existentes en torno a su verdadero padre. "Kiko tiene la misma duda que yo. Cuando hablé con él, se lo dije, que hay que hacerlo porque hay que cerrar puertas y entonces llegarás a ser quien eres", apuntó Francisco Javier para añadir: "Yo creo que está preocupado. Tuve una conversación larga con él y sí que está... pero está tocado por muchos costados". Francisco, hace años, robó una colilla a Kiko Rivera en un estadio de fútbol para saber si eran hermanos, pero al final, las pruebas no le parecieron fiables. "No me quedé convencido", señaló.

La lucha de Francisco Javier 

A lo largo de estos años desde aquel trágico 2000, su hijo Francisco Muñoz Estévez está luchando. Nacido de una relación extramatrimonial, supo la identidad de su padre tras su muerte. En 2018, EL ESPAÑOL recogió su testimonio. El día en que la familia dio sepultura a los restos del coronel, Pablo, el hijo mayor del médico y continuador del oficio de su padre, agarró a Francisco en mitad del cementerio y le dijo: "Currito, tenemos que hablar".

La conversación se quedó en el aire cuando Silvia, la hermana de Francisco, les interrumpió: "Él todavía no lo sabe". No era su padrino, como le habían dicho, sino su padre. En las semanas posteriores al asesinato, Francisco acudió varias veces al cementerio de Gines, donde está enterrado el médico natural de Madrid. 

Uno de esos días, de regreso del camposanto, su madre Carmen lo sentó en el sofá. "Francisco, te quiero contar una cosa", le dijo. Le contó que conoció a su padrino, el doctor Muñoz Cariñanos, en mitad de una crisis en la relación con su marido. "Y me enamoré de tu padrino, y de ahí naciste tú, Francisco", confesó Carmen. Se le vino el mundo encima, contó Francisco a este medio. Muñoz Cariñanos conoció a Carmen en mitad de una crisis matrimonial. Ella era paciente de un compañero del doctor, pero él se ofreció a atenderla.

Del affaire nació Francisco. El coronel decidió que sería su padrino y Macarena, su hija, la madrina. "Fue un pacto para tenerme cerca, una excusa para verme y mantener el contacto”, apunta el joven. El doctor también contrató a Carmen como asistenta para trabajar en la clínica. Así disiparía los rumores. Francisco inició el proceso judicial para obtener el apellido Muñoz en el año 2001. En los últimos años reclama su parte de la herencia. Pide 180.000 euros de indemnización como víctima del terrorismo y parte de la herencia a sus hermanos. Además, llegó a sospechar que era hermano de Kiko Rivera, PaquirrínSe hizo una prueba de ADN tras robarle una colilla.

[Más información: La familia del doctor Cariñanos estudia acciones legales: el motivo y la decisión final de Kiko Rivera]