Ana García Obregón (65 años) lleva unos días instalada en Madrid después de pasar todo el verano en su casa familiar de Palma de Mallorca, ubicada en la exclusiva zona de La costa de los pinos. Allí se trasladó con sus hermanas y el resto de la familia nada más celebrarse la misa funeral en memoria de su hijo, Álex Lequio. La actriz se pensó muy mucho el desplazarse a su zona de veraneo habitual, pero su entorno terminó por animarla y convencerla. Le venía bien cambiar de aires y alejarse, en la medida de lo posible, del dolor y los recuerdos que anidan en su casa de La Moraleja. 

Noticias relacionadas

Allí, en Palma, García Obregón apenas si ha salido de su refugio. Tan solo en contadísimas ocasiones. Su familia no se ha separado de ella en ningún momento y solo se ha 'asomado' de vez en cuando a través de sus redes sociales, donde ha recordado a su hijo con fotos, vídeos y emotivos mensajes. JALEOS ha podido conocer que "eso es lo único que la calma, esos pequeños homenajes. Siente que le dan fuerza, que la acercan a Álex". Energía para seguir, como ella misma confesó en uno de sus post, "está obligada a vivir" tras el fallecimiento de su hijo. Justo cuando se cumplen cuatro meses de la pérdida, Ana ha regresado a Madrid, a su casa, a la rutina, al día a día. 

Ana Obregón llegando en su coche este pasado lunes al club de golf de La Moraleja. Gtres

Ya se ha enfrentado a ese temido momento. Desliza a este periódico una persona que ha estado a su lado que "la Ana que todos conocen se fue con su hijo". La que ha quedado, la madre, es otra muy distinta. Tal y como avanzaba 20minutos y ha podido ampliar este medio, ha pasado el verano leyendo volúmenes específicos para "comprender y aceptar la pérdida", recibiendo esa ayuda tan importante, ese empujón. Devorando autores ha hallado solaz. Además, otra cosa que ha sido capital para seguir y no enrocarse en la pena es su papel de hija: "No ha dejado, ni deja, solos a sus padres, está muy volcada en ellos. Están delicados de salud". Destaca un buen amigo que ni en estos momentos deja de pensar en los demás: "Es una persona muy agradecida y este verano procuraba responder uno a uno todos los mensajes que recibía". Ha sido un aluvión de cariño el que ha recibido a través de su móvil

Se confirma que cuando falleció el marido de Paz Padilla (50) pidió el teléfono de la gaditana. La llamó y la conversación fue larga y muy gratificante. Ana escuchó atentamente a Paz, y ambas lloraron. En su regreso a la capital, se cuenta que Ana "va con frecuencia, casi diaria, al cementerio, a ver a su pequeño. Es una de sus citas obligadas". Además, "visita a sus padres, que viven en el centro de Madrid, y sus hermanas la llevan al club de golf para que se despeje y haga un poco de vida social". Allí "encuentra paz" y tranquilidad, y "también pasa tiempo sola". Queda con poca gente, pero siempre con íntimos, como Raúl Castillo, Ra, su mejor amigo. De momento, no quiere ni necesita nada más. Se asegura que a nivel profesional "está todo parado y la agenda vacía". Por decisión propia. 

La actriz y presentadora durante sus vacaciones en Mallorca. Gtres

Esa obra de teatro que tanto ilusionó a la presentadora, Falso Directo, "está cancelada hasta nuevo aviso". García Obregón fue quien comunicó la decisión de no seguir, tras un tiempo con la función en stand by. Que cada cual siga su camino, que nadie la espere ni se detenga por ella. Ahora mismo sus prioridades son otras. Nada de televisión, ni teatro. Siente cero interés por todo eso. En estos momentos, "quiere servir de ayuda a los demás". Eso sí la motiva. Poner a punto finalmente la fundación que llevará el nombre de su hijo, y trabajar y centrarse en esos menesteres.

Lógicamente, la expectación por verla en un acto público, en su primera reaparición sin Álex, es máxima. Ella sabe lo que la gente la quiere. Pero todo se andará. Cuenta una fuente de total solvencia que "se acabó eso de amadrinar productos de belleza y cosas así; Ana quiere poner su imagen para buenas causas y para luchar contra el cáncer". Con esa ayuda como telón de fondo, Ana Obregón reaparecerá. Se explica, como cierre, que una exclusiva en su revista de cabecera "todavía no se ha contemplado". No se descarta, pero aún no: y de hacerse, todo el dinero irá destinado a una asociación. Como ha hecho en este último tiempo. En realidad, como casi siempre. La solidaridad de Ana Obregón. 

"Un pozo infinito de tristeza"

El pasado 13 de septiembre se cumplieron cuatro meses desde que Álex Lequio perdiese la vida. Y como ha hecho cada vez que el calendario sumaba un mes desde su triste adiós, la actriz y presentadora recordaba a su vástago con una tierna y especial imagen de su graduación en Estados Unidos, que acompañó de un sincero y desgarrador mensaje. 

"Hace seis años que hicimos esta foto. Te acabas de graduar de dos carreras en una de las Universidades más prestigiosas del mundo. Tu felicidad y mi orgullo de ese momento jamás lo olvidaré. Cuatro meses después convertida en un pozo infinito de tristeza sé que algún día nos volveremos abrazar y a sonreír", posteaba, y añadía: "Volveremos a vivir. Aquí o allí. Siempre juntos. Porque el cordón umbilical que une a una madre y a un hijo no lo puede separar nada. Ni la muerte". 

Con este nuevo gesto, Ana demuestra lo difícil que está siendo hacer frente a su nueva vida sin el hombre de su vida. Esta publicación es solo una de las muchas fotografías que ha posteado tras la muerte de Álex. En todas ellas destaca el hecho de estar redactadas con dolor y con palabras desgarradoras que dan cuenta del duro momento que atraviesa la actriz. Por otra parte, Alessandro Lequio (60), intenta paliar el dolor de haber perdido a su hijo mediano concentrándose en su familia: su esposa, María Palacios (43), y su hija pequeña Ginevra Ena, que el pasado 17 de agosto cumplió 4 años.

[Más información: Cuatro meses sin #lex: su madre, Ana Obregón, "convertida en un pozo infinito de tristeza"]