María Ángeles Grajal (66 años) ha reaparecido en público después de varios meses completamente volcada en Jaime Ostos (88). Lo ha hecho acudiendo, en representación de su marido, a la Marcha taurina convocada en Madrid. El diestro, ha estado muy grave e ingresado más de dos meses en el hospital. Se desplazó el 1 de marzo al centro sanitario primeramente por una lesión en la espalda y una vez allí se infectó de Covid-19, enfermedad que le dejó en 46 kilos de peso.

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Se recupera poco a poco ya en su domicilio desde la primera semana de mayo. La doctora Grajal, su mujer, emocionada, da la última hora acerca del estado de salud del torero, del que se llegó a temer por su vida.

Apoyando el mundo del toro.

Por supuesto. Un día muy importante. Para los aficionados a los toros todas las tardes de fiesta de toros es importante, yo como si lo fuera.

Jaime también lo vive de cerca.

Yo vengo en representación de Jaime que está fenomenal, ha resucitado, de verdad. Me da apuro decirlo pero ha mejorado muchísimo con lo cual lo estamos celebrando por todo lo alto.

Jaime Ostos junto a su mujer y doctora, María Ángeles Grajal.

Él es muy fuerte, tiene mucha vitalidad.

Perdió 21 kilos, ha ganado ya 10, hoy han estado mis amigas comiendo en casa y la han visto, está genial.

¿Cómo ha sido la cuarentena?

Fatal, para mí abril y mayo ha sido lo peor que me ha pasado en la vida. Para Jaime ni te cuento que ha estado en coma más que consciente.

Con el Covid.

Sí, muy grave.

Él de ánimos como está.

Fantástico. Hemos comido con él en casa, con mis amigas, las meninas de España que somos la peña y contando cosas que nos ha contado mil veces pero con su memoria de siempre, con su gracia de siempre, con su fuerza de siempre.

¿Cuándo lo podremos ver?

En cuanto coja 5 kilos más.

La vemos emocionada.

Hombre, como para no estarlo.

Jaime Ostos, en su época de torero hace 60 años.

Justo dos semanas antes de decretarse el estado de alarma, Jaime Ostos y su mujer llegaron a la clínica de la Zarzuela de Madrid por una grave lesión de espalda del diestro. Allí los doctores le informaron de que debía permanecer en este centro hospitalario "al menos" un mes más a la espera de poder ser intervenido.

Lo que más preocupaba en su momento era la infección que sufría en la zona afectada, la cual no estaba remitiendo "prácticamente nada" desde el pasado mes de septiembre, fecha en la que se quejó de los dolores por primera vez. Los expertos decidieron ponerle un tratamiento a base de antibióticos por vía intravenosa, además de otros fármacos que ayudaran a paliar los "fortísimas" molestias que padecía. "La idea es que sea sometido a una laminectomía lumbar (cirugía para aliviar la presión en las raíces de los nervios raquídeos causada por cambios en la columna vertebral debidos a la edad)", añadían los doctores.

La preocupación sobre su estado de salud siempre fue muy grande debido, primero, a su avanzada edad, 88 años, y también porque "se le notaba más débil a la hora de hablar y empezó a perder kilos sin cesar". Todo empeoró con la llegada del coronavirus, que debilitó aún más su cuerpo. Pero ya está en casa y rodeado de los suyos.

[Más información: Última hora sobre el delicado estado de salud de Jaime Ostos]