Jaime Ostos (88 años) está pasando por una mala racha de salud. Hace unos días, el extorero reaparecía durante la celebración de un acto público en Marbella junto a su mujer, la doctora María Ángeles Grajal (66), y su hijo Jacobo (35). Lo hacía elegante con un traje acorde con la etiqueta del evento. No obstante, lo que más llamó la atención a propios y extraños allí congregados fue el delicado estado de salud que mostró Jaime, quien tuvo que verse ayudado por unas muletas para poder caminar. 

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Pese a que en todo momento intentó demostrar normalidad, vitalidad y buen ánimo, en las imágenes que existen del momento se aprecia que hubo momentos en los que se lo veía adolorido. ¿Qué le pasa a Jaime Ostos? Para despejar esta duda, JALEOS se ha puesto en contacto con su mujer, quien atiende solícita la llamada: "Jaime tiene lumbago y por eso lleva muletas estos días". En su tono de voz no se atisba ningún tipo de preocupación, y resuelve: "Está con lumbago desde hace un mes, pero está todo bien y se recupera poco a poco"

Ostos, su mujer y su hijo Jacobo junto al expresidente del Gobierno, José María Aznar. Gtres

En esa línea, Grajal deja claro que su marido está en plena rehabilitación y que en nada volverá a caminar sin escollo alguno, haciendo ejercicio y manteniendo una vida saludable como la que lleva. "Cada mañana viene a casa un fisioterapeuta y Jaime dice que el lumbago es peor que una cornada", comenta, entre risas, la esposa del que fuera diestro. El matrimonio se encuentra pasando el verano en Marbella, su enclave habitual de cada año.

Cabe recordar que Ostos lleva muchos años alejado de la televisión y de cualquier polémica o confrontación en platós. Una línea, la de la discreción, que ha tomado toda la familia Ostos-Grajal. Sobre todo, por parte de Mari Ángeles, una mujer que ha sabido mantenerse siempre en un discreto segundo plano mediático, siendo una persona tan popular y, al mismo tiempo, tan desconocida.

Su hijo Jacobo, mala racha empresarial

Jacobo Ostos ejerciendo como 'Dj'.

Hubo un tiempo en que el nombre de Jacobo pululaba por los platós de televisión casi al mismo ritmo que el de su padre. Sin embargo, hace dos años todo cambió. Tras participar en la edición de Supervivientes 2011 y a continuación crear su propio pequeño imperio de restauración enfocado en locales especializados en carnes a la brasa, Ostos echó el telón al mundo de la televisión. 

En este tiempo, Jacobo ha llegado a tener hasta cinco restaurantes entre Madrid y Valencia, pero sus negocios no han dado los frutos esperados. Según la información a la que tuvo JALEOS en primicia el pasado mes de junio, el empresario se vio forzado a cerrar cuatro de sus cinco restaurantes y decidió centrar todas sus energías en su trayectoria como como DJ.

Ha pasado ya más de un lustro desde que el nombre de Jacobo dejase de ser habitual en los programas especializados en corazón o realities, salvo puntuales ocasiones. Uno de sus últimos grandes momentos en la pequeña pantalla tuvo lugar en el año 2011, cuando se enroló en Supervivientes. Aquella edición marcó récord de audiencia, aunque el papel de Jacobo fue decepcionante tanto para la productora como para la cadena. Se convirtió en el segundo expulsado de la edición tras suplicar a la audiencia que lo sacaran de los Cayos Cochinos de Honduras. Ahora, su presente pasa por las salas de mezcla de las discotecas y el medio audiovisual quedó muy atrás en su vida. 

[Más información: Jacobo Ostos cierra sus negocios de restauración y se centra en su carrera de DJ]