Para Juan del Val (48 años) la vida es muy simple. No tiene miedo ni a triunfar o fracasar en exceso, es un culo inquieto, se considera una persona fácil que no simple, vive de una forma muy relajada, está feliz en su chalé adosado con hipoteca junto a sus tres hijos - Juan (17), Olivia (13) y Pau (8) -, sus dos perras y se siente realizado como escritor y guionista en El Hormiguero. El marido de Nuria Roca (47) acaba de publicar su segunda novela, Candela, que ya va por la quinta edición tras conseguir el premio Primavera dotado con 100.000 euros.

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Vestido de manera informal y muy dicharachero, Juan ha charlado con JALEOS sobre su faceta como escritor y, sobre todo, cómo es su relación con su mujer, junto a la que celebrará el año que viene las 'bodas de porcelana' por su vigésimo aniversario.

Los personajes de su novela tienen unas relaciones sólidas basadas en el amor, el respeto, la verdad… Usted y Nuria llevan veinte años juntos, ¿qué valores no se deberían traicionar en un matrimonio?

En mi caso necesito que mi pareja me guste, me tengo que reír con ella, no faltarle el respeto y que quiera estar conmigo (ríe). El resto me da igual. Yo no quiero retener a nadie que no quiera estar conmigo. Estos son los códigos. A lo mejor se piensa que el amor consiste en estar contigo todo el día juntos o que no piense en otra persona. Yo en eso no creo, como tampoco creo en el amor como posesión. Cuando la gente cuestiona diferentes modelos de pareja o maneras de entender la vida, yo lo único que digo es que la pareja tal y como está concebida no se sustenta si de cada diez se divorcian ocho.

Juan del Val en una imagen reciente. Luis Fernando Romo

¿Cree que en el último año se malinterpretaron sus comentarios cuando se dijo que son una pareja liberal?

Yo soy responsable de lo que digo, no de lo que otros interpretan. Lo único que decimos o, mejor dicho, lo que digo yo, porque quiero dejar de hablar como si fuéramos un todo, es que cuando estás con una persona que te gusta, a quien deseas, estás bien, y tienes un proyecto de vida… hay otras cosas que tienen menos importancia. Que tengas que ser permanente el único es producto de una educación insana. La fidelidad es el pilar fundamental sobre el que se sustenta la pareja tradicional y, curiosamente, no está ni definida. Nadie te lo sabe explicar. ¿Qué es la fidelidad? ¿No acostarte con otro? ¿No darle un beso? ¿No pensar en él? ¿Dónde ponemos el límite? Que cada uno haga lo que quiera y lecciones las justas. En general la gente tiene miedo a todo.

Bueno, es que si uno está bien con su pareja y practica sexo con otro...

Si es que no hace falta irte con otro. La cuestión es irte, que es muy sano. Mi pareja tiene su espacio y lo utiliza como le da la gana y con las reglas que cada uno tiene. Si me dice, "Juan, me voy a Valencia con unas amigas", pues seguramente esté con ellas. A veces hablan de nosotros y no nos reconocemos en lo que dicen (sonríe). Cuando me hablan de poliamor parece que mi casa esté llena de gente para follar. Todo se resume en que uno tiene miedo a que le pasen cosas y que otro las exponga y las critique.

¿Qué es para usted la infidelidad?

La falta de lealtad y de respeto. Luego, la acción me da igual.

Vamos, igual que la reina de Inglaterra, que a raíz de las infidelidades de su marido, el duque de Edimburgo, contestó: "A mi esposo le pedí lealtad, no fidelidad"

¿Qué porcentaje de hombres fieles hay? Pero si vas por la carrera y hay montones de coches frente a un puticlub y no digamos de los que contestan a los anuncios en internet. ¿Quiénes van ahí? ¿Los que decimos que tenemos una pareja abierta o los que no lo dicen? La gente se la coge con papel de fumar.

¿Han tenido una de esas crisis tan profundas como para decir 'de aquí no salimos'?

Lo hablé con ella recientemente y no tengo conciencia de haber tenido con Nuria una crisis seria. Hemos discutido, hemos tenido momentos buenos y malos, pero aquello de decir estamos mal como pareja, pues no. Una discusión no nos dura más de dos horas. Atando cabos, yo creo que nos llevamos bien (risas).

Juan del Val junto a Nuria Roca. Gtres

¿A estas alturas de la película pesa más el amor que el sexo?

Para una pareja, el sexo es fundamental y parece ser que el tamaño sí importa. Y según me cuentan, en general se folla poco y habitualmente mal.

Y hablando de cosas íntimas, ¿qué le pareció que se viralizara el vídeo sexual de la trabajadora que terminó suicidándose?

Es la noticia más triste del último año. El indeseable que lo viralizó me da asco, y que 200 imbéciles se pusieran a compartir el vídeo me pareció atroz y asqueroso. Lo que le pasó a la chica es terrible al no ser capaz de superar esa vergüenza porque me da mucha rabia ya que nadie tiene que avergonzarse por hacer un vídeo sexual. Es más, se deberían hacer más. Y quien piense que es algo ridículo me parece lamentable.

¿Qué es lo principal que les han inculcado a sus hijos?

El respeto, el amor y ser independientes. El mayor vuelve dentro de unos días de Dakota del Sur porque ha estado estudiando primero de bachillerato. Él es muy independiente. Ha aprobado todo y si a mis otros dos hijos les apetece irse y nos lo podemos permitir, pues también se irán. Considero que cuando más pegado a un hijo parece que le quieres más, pero es peor.

Su madre también es una persona fundamental en su vida. ¿Qué le parece su labor de ayudar a los presos desde hace cuatro décadas?

Tengo una madre extraordinaria. Si todo el mundo fuera como ella, el mundo iría muchísimo mejor, pero tampoco se le puede pedir a nadie que sea un héroe y ella lo es. Es la leche porque sabe más de drogas y de leyes que los abogados. Lo del tema de los presos lo he vivido con normalidad ya que cuando tenía 12 o 14 años fue a visitar a un preso porque le pidieron ayuda a través de una parroquia. Años después tuvo ocho o nueve pisos de acogida y en mi casa, a lo mejor, había tres o cuatro chicos de permiso comiendo.

¡Vaya dos pilares, su madre y su esposa!

Mi madre es la primera mujer que me marca y Nuria, con diferencia, es la mujer más importante de mi vida. Y hasta aquí te puedo decir. Mi madre es mucho mejor que yo, es más potente y me enseñó a admitir los errores y las dudas, pero no a ser débil y a quejarme permanentemente. Y Nuria me sigue pareciendo la mujer más maravillosa que he conocido nunca y que jamás conoceré. La veo de maravilla y no envejece (risas). Lo que me está pasando es gracias a ella. Juntos hemos aprendido a vivir los momentos y a relativizarlos.

¿Cómo es su proceso de creación?

Normalmente a las seis de la madrugada ya estoy escribiendo y puedo tirarme frente al ordenador hasta las diez de la noche. Cuando me siento voy a saco para acabar. De hecho, para escribir esta novela me fui a un apartamento para estar solo. Desaparecí de casa porque no quería agobiarme. Estaba en pijama todo el día y los fines de casa iba a ver a mi mujer y los niños.

Con su último libro ha conseguido algo realmente complicado que es hacer reír al lector

Para mí el humor es casi todo. En la novela pasan cosas muy duras, pero me tengo que escapar a través del humor. Es el arma para todo.

[Más información: Juan del Val, el único marido que se sepa en España que no satisface a su mujer (Nuria Roca)]