Julián Muñoz (69 años) no ha salido con muy buen pie de prisión para seguir cumpliendo condena en su casa. Esta semana se ha sentado en el banquillo en la Ciudad de la Justicia de Málaga para responder a los delitos de prevaricación, fraude en la contratación y de falsedad en documento oficial, por los que solicita la fiscalía seis años de prisión. Pero esto no es todo.

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Sus letrados no paran de ir de un juzgado a otro por la cantidad de embargos que le salen a diario. Hace algunas semanas consiguió salir del CIS de Algeciras para pasar el resto de sus condenas en su casa de la Costa del Sol. Sus días, de momento, son del banquillo a casa y de casa al banquillo. Esta última trama urbanística se sumaría a los años que ya han sido sentenciado. Otro de los quebraderos del exalcalde de Marbella son los innumerables embargos que tiene en los distintos juzgados de la ciudad.

Julián Muñoz a la salida de los juzgados. Gtres

Según ha sabido JALEOS, uno de estos ha sido el importe de su declaración de la renta 2017, por el que Hacienda le devuelve un montante de 29.970 euros y que un juzgado de Marbella le ha incautado para sufragar parte de la deuda que una empresa le reclama. Con este sufragio, el empresario reclamante ha podido obtener solo un 10% de la deuda contraída por Muñoz. Los letrados del expolítico intentaron a principios de este mes que la devolución del impuesto sobre la renta se le ingresara a Julián Muñoz para que así pudiese contar con este dinero en efectivo ahora que esta en libertad domiciliaria. El juzgado, en cambio, le negó la devolución.

Vivir con 1.100 euros de pensión

Y sí. Julián Muñoz ha vuelto a dormir en su casa. Pero todo son quebraderos de cabeza. Él dice solo contar con una pensión 1.100 euros para vivir. Pero las cuentas no salen. Algunos marbellíes como Diego Escalona, que concurre a los comicios electorales este año con MSQ, la plataforma ciudadana denunciante de casos de corrupción, se pregunta que si una pensión de esa cantidad da para una devolución de Hacienda de casi 30.000 euros.

Sus letrados están satisfechos de que la Audiencia Nacional estimara el recurso para que el exalcalde cumpliera el resto de sus condenas en su vivienda por motivos de salud, una medida de la que disfrutó durante casi un año y de la que se vio privado a finales del pasado mes de enero, entre otras razones, por el vídeo que publicaba en exclusiva este medio de comunicación en el que se le podía ver bailando sevillanas de madrugada en el Pub Trafalgar de Calahonda. 

Al igual que ahora ha ocurrido, en marzo de 2016, la Audiencia Provincial de Málaga decidió concederle el régimen de semilibertad por la enfermedad "crónica, irreversible e incurable" que padece. Semanas después de esa decisión, Muñoz disfrutaba de su primera salida de fin de semana tras tres años en prisión. "Quiero estar con mis hijas y con mis nietos, nada más. Aspiro a intentar vivir. Ni tengo casa. Estoy viviendo con mi hija Eloisa", afirmaba.

Ahora el auto del juzgado con funciones de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional al que tuvo acceso este medio ha estimado que Muñoz podrá cumplir lo que le queda de condena en su domicilio en el que deberá permanecer controlado por las noches como hacía hasta que regresó al CIS de Algeciras. "La evolución del interno a día de hoy es positiva sin que se pueda constatar incidencia negativa alguna", consta en el auto.

Además explica que la decisión responde a que se mantiene el pronóstico de salud del exalcalde, que presenta una pluripatología crónica de carácter cardiovascular, metabólico, respiratorio y urológico, sin que se prevean de los controles médicos una mejoría a medio plazo. Según Diego Escalona, los marbellíes están indignados de que "haya presos VIP como Julián Muñoz y estamos cansados de ver cómo se mueve dinero que sigue comprando voluntades. A los ciudadanos de Marbella no les gusta verle de nuevo paseando por la calle".

"Llevo 11 años en la cárcel y voy a decir la verdad"

Julián Muñoz, a la salida de uno de sus permisos penitenciarios. Gtres

Muñoz estrenaba el lunes su libertad domiciliaria en el banquillo de la Ciudad de la Justicia de Málaga con esta frase: "No he pasado 11 años en la cárcel para no decir la verdad ahora". Es el primer juicio que se celebra después de que la Audiencia Nacional aceptara que cumpliera el resto de la condena en su vivienda por motivos de salud. De nuevo responsabilizó de todo lo ocurrido a Jesús Gil: "No estoy echando la culpa al muerto, pero yo no participé".

Admitió que en este momento no sabía detalles concretos de las obras investigadas en esta causa y entendía que "no se cometió ninguna irregularidad por mi parte ni por nadie"; que todo se habría hecho "siguiendo el procedimiento". De momento, el exalcalde lleva una vida tranquila en Marbella. Tras romper con su exnovia Liv Paulo -según ella misma declaró a JALEOS "por falta de coherencia en sus acciones y en la relación- en estos meses no se le ha conocido ninguna otra relación sentimental.

En su entorno significan que pocas ganas le han quedado a Julián Muñoz para bailarse otras sevillanas. Incluso la misma Audiencia Nacional respecto al famoso vídeo destaca en el auto que Muñoz no incumplió "norma o mandato" alguno en relación a su régimen penitenciario, aunque sí pudo ser "estéticamente" llamativo que quien justifique estar enfermo para cumplir condena en el domicilio se recoja "a altas horas". Ya en su día Antonio José García Cabrera, su abogado, recriminó en este medio que la decisión de Instituciones Penitenciarias fue "caprichosa e injusta". Y ahora se pregunta que: "¿Quién devuelve al enfermo Julián Muñoz la salud perdida por tener que pasar ocho meses injustamente internado en el CIS cuando debería haber permanecido en su domicilio y junto a su familia convaleciendo de sus enfermedades?".

Julián Muñoz y sus hijas lloran. Gtres

Lo cierto es que tras la publicación del vídeo, y antes de reingresar en el centro penitenciario, el mismo Julián Muñoz mostró su arrepentimiento ante la prensa diciendo: "Voy tirando. Intentando recuperarme de todas las enfermedades irreversibles y graves que no tienen cura. Me he equivocado y me arrepiento", dijo en un vehículo que él mismo conducía.

"En nueve años que llevo en la cárcel no tengo ningún parte. No hay ninguna norma que me haya saltado. A mi parecer, he tenido un comportamiento ejemplar", continuaba. "Asumo mi responsabilidad, pero me cuesta porque esto ha sido un palo". Sobre Julián Muñoz recaen siete condenas que suman 22 años de prisión -más las aún tiene pendientes por sentenciar-. De ese montante solo cumplirá un máximo de veinte.

[Más información: Las sevillanas del moribundo Julián Muñoz a las cinco de la madrugada]