Ante todo tengo que decir que no comulgo con quienes consideran que el presidente del Gobierno y su mujer, por el hecho de ser socialistas, tengan que ir en bicicleta a los conciertos y vestir ropa low cost. ¿De qué vamos? Begoña Gómez (43 años) representaba a nuestros país en su encuentro con Melania Trump (48) y no iba a ir hecha una zarrapastrosa. ¿Qué hacemos? ¿Vendemos Zara o Mango o vendemos lujo?

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El señor Amancio Ortega (82) y el señor Isak Antic (65) se venden solos, no necesitan de más ayudas. No me voy a poner repelente y exquisita, pero 2.300 euros son una minucia para un vestido con semejante patronaje, tan complicado. Pero por mucho que Josep Font (51) sea una maravilla, que lo es, la elección no ha sido la adecuada.

Según me han filtrado fuentes de absoluta solvencia, es muy probable que Donald (72) y Melania se lo lleven a Estados Unidos tras abandonar Delpozo. En plata, que tiene ofertas de fichaje de una compañía americana, aunque también de otros dos países. 

Melania Trump y Begoña Gómez. Gtres

De todos es sabido que es uno de los diseñadores favoritos de Melania, pero nos lo van a levantar, con lo cual el 'detallito' de nuestra 'segunda dama' es una bajada de pantalones en toda regla… Y si quieres romper, pues llévate algo de Palomo Spain, que hay mujeres que la usan aunque sean diseños pensados en principio para hombres. Nos hemos vuelto a someter al Imperio, porque lo más importante en la Asamblea de la ONU era la foto con Trump… ¿No nos acordamos de lo que nos hicieron en Cuba y Filipinas los americanos? Aún no nos hemos repuesto. Y ahora le tiran los tejos al modista que tan bien viste a Carla Royo-Villanova (49), a quien recuerdo monísima con un vestido de Font en una de las últimas recepciones en el Palacio Real. Se llevan los médicos, se llevan los modistas… Y encima le hacemos un guiño quienes pretenden 'levantarnos' una de nuestras joyas nacionales. Si es que los mandatarios españoles siempre fueron muy tontos.

Felipe V ya la lió parda cuando le dio a sus parientes de Francia y a otros dignatarios extranjeros un 'regalito' que nos salió carísimo. Fuero unas 'ovejitas' vivas. La lana merina española era tan cara como el oro y Alfonso X, al crear el Concejo de la Mesta la había protegido durante 400 años. Ni un vellón podía salir de nuestras fronteras. Ahora se marcha un creador que es a la moda lo que fue Miquel Barceló a la pintura.

Un rediseño realizado completamente al margen de Josep Font

Un colaborador de Josep Font me cuenta que el traje fue creado en otros colores, que el resultado no ha sido quizás el más apropiado, que la firma, por encargo de Begoña o de Moncloa, hizo un modelo exclusivo solo para ella al margen del diseñador. Si lo pagó o no es lo de menos, aunque un experto me ha susurrado que probablemente se lo hayan regalado. Pero si se lo han regalado también habría quien lo criticaría con toda la razón del mundo.

No existe el diseño obrero, como pedía un tuitero, quien reclamaba que usara ese tipo de ropa Begoña. La mayoría de marcas de lujo españolas, al contrario que otras que explotan a trabajadores y niños del tercer mundo, dan trabajo a españoles. Y Delpozo, desde los tiempos en que vivía Jesús del Pozo, antes de que esta mítica casa de costura española cambiara su nombre, da trabajo a muchas familias españolas. Se corta en España, se cose en España, se borda en España. El proceso de producción es absolutamente honesto y se distribuye entre diferentes localidades Y muchas familias comen gracia a que gente como Begoña o quien sea se compre un traje como ese. ¡Ya basta de demagogias!

El vestido original y el elegido por Begoña Gómez.

Ya escribí del estilo de Begoña Gómez en esta misma sección hace unos meses y mi amigo Nacho Piñel, un gran estilista, responsable de los looks de algunas de las estrellas más importante de nuestro país, vaticinó que podría convertirse en una nueva Olivia Palermo (32). He vuelto a hablar con él para hablar del 'trajecito' de marras que tanta polvareda ha levantado y esto es lo que me ha dicho: "Me gusta, la veo estilizada, moderna… Apuesta por la moda española. Es un vestido que ganaría mucho en movimiento. Le favorece. A Melania la he visto muy seria, muy austera para lo que es ella. Quizás el tono de los colores elegidos por Begoña en la confección no me acaba de convencer, pero ni una pega más. Tal vez el maquillaje, demasiado intenso, y los zapatos nude, que ya están out". Lo que me ha sorprendido es el look tan sobrio de Melania. De negro total…Ella no suele vestir así.

Pues claro, Nacho no sospecha algo de lo que yo tengo una certeza. Iba más lúgubre que cuando fue a ver al Papa Francisco. Instrucciones de Trump, seguro… "Meli, ponte de funeral para recibir a estos rojos", y ella: "pues bueno, pues vale”.

Otra opinión muy distinta a la de Piñel es Estefanía Vázquez, otra gran estilista, que me ha hecho llegar este 'mensajito' desde Dinamarca, donde se encuentra actualmente: "Quizás la mujer de nuestro presidente, queriendo matar dos pájaros de un tiro: Homenajeando a Josep Font en su salida de la marca Delpozo por un lado y eligiendo una de las firmas fetiches de Melania por otro, se ha visto envuelta en un tremendo fracaso en su intento estilístico. Ni la forma, vestido midi con bajo en pico, ni el estampado geométrico en tres colores: azul marino, burdeos y azul celeste le han dado a Begoña Gómez el aprobado. Señora presidenta, enfundarse en una de las firmas nacionales más reconocidas a nivel internacional no garantiza el acierto seguro".

Pedro Sánchez, un "mamarracho" según Fran Rivera

Por cierto, nadie ha criticado el traje de Pedro Sánchez (46). Bueno, sí, Fran Rivera (44), quien lo ha calificado de "mamarracho", según publica Informalia. Los pantalones le quedaban largos, no se había recogido el bajo ni siquiera con papel de celo ni tampoco con unas tristes grapas. Y el chaleco daba miedo. Para mí que es de segunda mano… Y mira, eso no lo resaltan. Un presidente, para un encuentro así, tiene que ir de traje, e ir al sastre y gastarse lo que haga falta que para eso está representando a España.

No te estamos pidiendo que vayas a Savile Road, pero haz circular el dinero en tu país, en lugar de emplearlo en tantas y tantas tonterías, como la remodelación y desremodelación, unificación y desunificación de tantos ministerios. Eso sí que conlleva muchos, pero que muchos gastos de los que nadie habla. Pero qué bobos somos… La que se ha liado por un "quítame allá esos trapos". Lo que sí es un crimen de lesa majestad es que Pedro Sánchez haya dejado la confección española a la altura del betún. Si mi tío Pepe, que era sastre, levantara la cabeza…

Pedro Sánchez, Donald Trump, Melania Trump y Begoña Gómez. Gtres

Ludovica Squirru, la mayor experta en horóscopo chino describe así en su libro a las 'ratitas' de agua, signo que comparte Pedro Sánchez con Letizia (46) explicaba en su última entrega del libro del Horóscopo Chino: "La ratita de agua es irresistible, seductora, sutil, mágica e hipnótica, todo lo que se propone en la vida lo consigue sin mucho esfuerzo. Muy sociable, exquisita, elige los mejores ambientes para desarrollar sensibilidad. Su deporte favorito es el riesgo calculado, para lo cual se apoya en su notable intuición. Tiene poderes parapsicológicos y algo perversos". Dicen que son expertos en aprovechar las oportunidades. Pues aquí se ha columpiado. Es que es un pecado… ¡Con ese cuerpo que Dios le ha dado!. No en vano le llaman Pedro I el Guapo. Y encima, con un contendiente como Trump. ¿Estamos tontos o qué? K.O. le tenías que haber dejado.

Y ahora, para terminar, mi verdadera opinión en un artículo tan imparcial como éste. El traje de Begoña Gómez tiene mensajes subliminales muy cuidados y por eso tengo que alabarla. 

Y no estoy hablando de los homenajes a la bandera con el sello presidencial estadounidense, con la que se mimetiza. Se echó de menos la de España. Si os fijáis en el traje se divisa la efigie de Maléfica, la auténtica, la de Walt Disney. ¿Está llamando bruja a Melania? No me diréis que no es el colmo del maquiavelismo y la inteligencia. Por cierto, Begoña, colócame en el IE University de Segovia para dar clases de periodismo. Te voy a mandar el currículum. No tengo másteres de tómbola ni soy de la Rey Juan Carlos, sino de la Complutense, donde estudió Letizia, la mejor de la mejor, de donde salimos los periodistas con menos faltas de ortografía. Lo nuestro a lo sumo son erratas, las últimas en abandonar cualquier barco. Tengo casa cerca. Dicen que hace falta un inglés perfecto, pero me defiendo y lo compenso con otras virtudes, ¡Ay, Begoña! Ibas divinísima de la muerte. ¡Isabel Preysler (67) a tu lado tiene menos estilo que Pepi Valladares!. Y que conste que no te estoy haciendo la pelota.

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