En uno de sus últimos viajes al campo, concretamente a Cañada del Hoyo (Cuenca), Elena de la Cruz abrazó con fuerza el tronco de un árbol porque aquel gesto "daba suerte". Así es como vivía la consejera de Fomento de Castilla-La Mancha, abrazando la vida y exprimiendo cada instante, según cuentan sus amigos. Pero, con la misma rapidez que transcurrían sus días de 15 y 16 horas de actividad como política, madre, esposa y amiga, también corrió la leucemia que la mató en cinco días.

Este martes, 4 de abril, el Gobierno de Castilla-La Mancha informaba en un comunicado de su fallecimiento en el Hospital Virgen de la Salud de Toledo a consecuencia de una enfermedad hematológica grave. Cinco días antes, Elena de la Cruz tuvo que abandonar el atril del Parlamento de Castilla-La Mancha desde el que hacía una intervención porque se encontraba mal, "las palabras no le salían", según dijo a sus compañeros. Cuando ingresó en el hospital, su cuadro era irreversible.

"El día de nuestra boda Elena estaba radiante. En las fotos, yo tenía una cara horrible porque estaba tan nervioso que me quedé seco. Necesitaba una botella de agua urgentemente. Mientras tanto, ella estaba tan tranquila" (Óscar, su marido)

Pensaba que tenía un tirón muscular

Su marido quiso que su hija Daniela, de 10 años, a la que Elena amaba con locura, viera a su madre en el hospital. "Si no, no habría entendido lo que le pasó. La última vez que la vio salía de casa de punta en blanco", explica su viudo Óscar Sánchez (47 años) en conversación con EL ESPAÑOL. La familia vive en Cabanillas del Campo, a tan solo 5 kilómetros de Guadalajara, en una vivienda unifamiliar que la consejera había reformado de arriba abajo. Ella no tenía ningún problema en remangarse y enyesar, alicatar o pintar las paredes.

Su marido, abogado, llevaba junto a Elena de la Cruz desde hace más de 20 años, cuando una amiga en común, Goreti, les presentó. "Quedamos en una boca de metro de Madrid y ella llegó antes que nuestra amiga. Llevaba unos vaqueros negros y una blusa blanca, todavía me acuerdo. Pensé: ¿quién será esa chica tan guapa?", recuerda con cariño. Elena siempre destacó por su belleza. Aquellos años llevaba el pelo negro azabache y una estética muy rockera. Él estudiaba Derecho y ella había acabado Bellas Artes y se disponía a estudiar Arquitectura. "Era inteligentísima, aprobó dos oposiciones del Estado para ser profesora de Dibujo y Diseño de Interiores", explica Óscar a este medio.

"Éste es el día de su toma de posesión como consejera. Para ir al acto, quedamos con unas amigas que llegaron con retraso y tuvo que correr por el empedrado de Toledo con los tacones puestos. Estaba nerviosa porque era consciente de la responsabilidad que asumía" (Óscar, su marido)

El 1 de mayo de 2004 se casaron en Santa María la Mayor, la concatedral de Guadalajara, y disfrutaron de un crucero por el Mediterráneo en su luna de miel. "Lo pasamos fenomenal, tengo preciosos recuerdos de aquel viaje. Nos pusimos morados a comer y caminamos una barbaridad", recuerda emocionado. Tres años más tarde nació Daniela. La pareja vivió en distintos pisos de alquiler en Guadalajara hasta que por fin se animaron a comprar su casa en Cabanillas del Campo.

"Pierde Castilla-La Mancha, pierde España y perdemos Las Chicas

La hija que tienen en común era la debilidad de Elena de la Cruz. "Todas las mañanas la despertaba y todas las noches, cuando llegaba de nuestras maratonianas jornadas, le daba un beso de buenas noches", explica a EL ESPAÑOL Yolanda Lozano, su jefa de Gabinete y una de sus mejores amigas. Juntas han recorrido más de 170.000 kilómetros en poco más de un año, pasando por pueblos de todas las provincias de Castilla-La Mancha. En uno de esos viajes fue donde Elena comentó a su amiga que "tenía dolores de cabeza a causa de un tirón muscular. Nada que no se pudiera solucionar con un espidifen". En ningún momento la Consejera del Gobierno de Emiliano García-Page pudo imaginarse que sufriera una enfermedad tan grave.

"Abrazamos un árbol singular en Cañada del Hoyo, singular y único, como era Elena" (Yolanda, su amiga)

Entre todas las facetas de su amiga, Yolanda se queda con la de artista. "Era una manitas en todos los sentidos: como pintora, escultora, fotógrafa y decoradora. Lo mejor era cuando transformaba su casa para celebrar Halloween. Diseñaba sus vestidos y los de su hija. Cada año se superaba", cuenta Lozano.

La socialista Magdalena Valerio también siente total admiración y cariño por Elena de la Cruz. Ella fue precisamente quien la lanzó a la política. "Buscaba a una persona que supiera de Urbanismo, pero que no hubiera trabajado en ninguna empresa de construcción que pudiera comprometerla. Me hablaron muy bien de ella en la Escuela de Artes donde era Jefa de Estudios. La llamé, me encontré con ella y me dijo: si es para trabajar, sí. Si es para perder el tiempo, no. Era justo lo que necesitaba", cuenta la exdiputada socialista, ahora en el equipo de trabajo del candidato a las primarias para elegir Secretario General del PSOE, Pedro Sánchez. Ella también forma parte de su grupo de amigas íntimas, 'Las Chicas' suelen llamarse a ellas mismas. Cuando pueden, se encuentran para comer y compartir sus anécdotas. "Con la muerte de Elena perdemos nosotras, pierde Castilla-La Mancha y pierde España. Era una mujer con un futuro prometedor en la política nacional. Tenía una capacidad intelectual por encima de lo normal además de una capacidad de trabajo total. Era una crack. Esta semana, en el tanatorio, presencié cómo unos alumnos de la Escuela de Arte se acercaron y le dijeron a sus padres que podían estar orgullosos de su hija, que siempre les enseñó muchas cosas con la libertad de opinar", dice Valerio en entrevista telefónica.

"El parto de Elena en la Clínica La Milagrosa de Madrid fue muy bien. Tardó solo dos horas en nacer. Era una niña preciosa, con su pelito negro" (Julia, su madre)

Artista polifacética

Su madre, Julia, cuenta a este medio que desde pequeña tuvo un sentido especial para el Arte. Elena de la Cruz nació en Madrid, en la clínica La Milagrosa. Vivió su juventud en el barrio madrileño de Ciudad Lineal junto a sus padres y sus hermanos Marga (48) y Julio (40). Estudió en un colegio de Salesianas y la Universidad Politécnica. 

En la Escuela de Arte de Guadalajara, donde fue profesora, también cosechó grandes amistades. Estos días sus alumnos han propuesto poner su nombre al instituto y le han rendido un sentido homenaje e incluso le han inmortalizado en dibujos, en los que se le representa, como no, con una gran sonrisa. Así quisieron recordarle también en el Gobierno de Castilla-La Mancha. "Nunca una mala palabra, nunca un mal gesto. Siempre con una sonrisa. Siempre dispuesta a trabajar lo que hiciera falta", escribió el presidente castellano-manchego, Emiliano García-Page, en su sentida despedida a Elena de la Cruz. 

El consejero de Agricultura Francisco Martínez-Arroyo, también compañero y buen amigo de la consejera fallecida, dejó una sincera despedida para ella en su perfil de Twitter: "La vida nos da un zarpazo terrible, el peor. La muerte llegó muy temprano. Compañera del alma, de risas y llantos, donde estés, vives para mí". Este jueves, todos sus compañeros de la Consejería de Fomento guardaron un minuto de silencio en su memoria. También se le rindió homenaje en todas las sedes provinciales del Partido Socialista de la región.

"Uno nunca termina de aprender a decir adiós. Y menos aún, cuando la despedida llega así, de sopetón, como un golpe seco, tan injusta como es a veces la vida, sin darte tiempo a asimilar lo que ha pasado", inicio del mensaje de despedida de Emiliano García-Page, el Presidente de Castilla-La Mancha.

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