Rocío Martín Berrocal (43 años) ya está disfrutando del puente de octubre y ha elegido como destino para estos días Ámsterdam. La hermana de Vicky ha publicado algunas instantáneas en su cuenta de Instagram en la capital de los Países Bajos donde ha visitado el famoso Moco Museum.
Allí, en el museo de arte contemporáneo, entre las obras de la exposición del artista callejero Banksy, la influencer ha mostrado el look elegido para una jornada cultural.
La influencer ha apostado por un street style cómodo formado por vaquero cargo, camiseta básica, y bomber, todo en negro. Lo que más ha llamado la atención es el accesorio versátil y reconocible que ha lucido para completar el look.
Rocío martín Berrocal.
Se trata de un sombrero de pescador de Prada, confeccionado en Re-Nylon, que combina ese aire informal del gorro con el sello de una de las firmas de lujo más conocidas.
Es un complemento práctico y fácil de integrar en un estilismo urbano y que viene a las mil maravillas en una ciudad como Ámsterdam donde la lluvia te puede sorprender en cualquier momento del día.
La pieza pertenece a la línea Re-Nylon de la casa italiana. Está confeccionada con hilo de nailon regenerado ECONYL®, elaborado mediante el reciclaje y la purificación de residuos plásticos recogidos en océanos, redes de pesca y desechos de fibras textiles, según explica la propia firma.
Sombrero de pescador de Prada.
El sombrero de pescador se ha consolidado como una alternativa informal a las gorras y los sombreros de ala más amplia. En este modelo, el tejido ligero y el logo de la marca aportan el contraste entre funcionalidad y lujo que caracteriza a la línea.
Con su elección para el viaje a Ámsterdam, Rocío Martín Berrocal se suma a la larga presencia del sombrero de pescador en los armarios de entretiempo: un complemento cómodo que puede dar personalidad a un conjunto sencillo sin renunciar a un toque de firma.
Para no romper con la monocromía del estilismo, la influencer se lo ha puesto en negro, pero la firma de lujo lo tiene disponible en una infinidad de tonalidades. Eso sí, no es apto para todos los bolsillos. El sombrero cuesta casi 600 euros en su versión más barata.
