EL ESTILO
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Eugenia Martínez de Irujo (57 años) ha vuelto a demostrar su dominio del estilo boho-chic con una pieza que resume a la perfección su universo estético: una falda larga con estampado acolchado, diseñada en París y aplicada a mano con técnica india de estampación en bloque.

Se trata de la falda Irene de Antik Batik, confeccionada en algodón jacquard con un característico estampado floral en tonos marrones, crudos y azules que aporta textura visual y profundidad al tejido.

La silueta ligeramente evasé y el largo por debajo de la rodilla le confieren un aire relajado pero sofisticado, mientras que los dos bolsillos laterales de parche añaden un toque funcional y artesanal que encaja con el estilo desenfadado de la duquesa de Montoro.

Eugenia con falda de Antik Batik. Gtres

El cierre combina una cremallera oculta y un botón en el lateral, garantizando una línea limpia y discreta. El forro en algodón impreso tono sobre tono completa una prenda pensada para ofrecer comodidad sin renunciar al detalle.

El algodón jacquard empleado en esta falda es un método de tejido que crea un efecto de hilo cortado, con los hilos visibles en el lado derecho de la prenda como sello distintivo de esta tela, que se imprime en una etapa posterior del proceso.

El estampado, diseñado en el taller parisino de Antik Batik, se aplica a mano sobre la tela utilizando la técnica de estampación en bloque, un saber hacer artesanal de origen indio que aporta irregularidades deliberadas y un carácter único a cada pieza.

Eugenia ha lucido esta falda en el Palacio de Liria, combinándola con unas sandalias mediterráneas que demuestran que todavía tienen recorrido más allá de los meses de calor.

Ha sido durante la presentación de la exposición en honor a su madre, la duquesa de Alba. Una muestra que recoge la vida de la aristócrata y que anteriormente estuvo en el Palacio de Las Dueñas.

Falada de Antik Batik. Cedida por la marca.

La elección refuerza su apuesta por prendas de aire artesanal, tejidos naturales y estampados con narrativa, alejándose de las tendencias efímeras para construir un armario atemporal con personalidad propia.

La duquesa de Montoro sigue consolidándose como referente de un estilo que mezcla la elegancia relajada, el gusto por lo bohemio y la valoración del trabajo artesanal detrás de cada prenda.