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Sassa de Osma (38 años) vuelve a dar una lección de maestría estilística al elevar el uniforme sartorial de oficina mediante una cuidada superposición de capas y una combinación cromática impecable.

La aristócrata firma un conjunto de estética parisina que reinterpreta las claves del lujo silencioso, apostando por la paleta otoñal por excelencia: los tonos marrón chocolate, berenjena y un estratégico destello en azul celeste.

La pieza estrella e incontestable del estilismo es el abrigo Clyde de Sézane. Se trata de un diseño largo de corte oversize, confeccionado en cuero liso en un profundo tono chocolate, con cuello clásico y cierre frontal abotonado.

Sassa de Osma, en sus redes sociales. @sassadeo

El arte de las superposiciones

Esta prenda de abrigo de silueta holgada, cuyo precio es de 495 euros, aporta una presencia rotunda y refinada. Sassa demuestra la versatilidad de la pieza al llevarla tanto abotonada para un acabado pulido y estructurado como reposada sobre los hombros, revelando un juego de capas (layering) impecablemente estudiado.

Debajo de la gabardina de piel, la clásica camisa de vestir en algodón azul celeste actúa como un punto de luz inteligente, rompiendo la calidez monocromática del resto de prendas.

Sobre ella, el detalle definitivo de estilismo lo aporta un jersey de punto grueso anudado a la cintura en tono café, un recurso propio de las pasarelas que consigue ceñir la silueta sin restar dinamismo ni comodidad al conjunto.

Sassa de Osma. @sassadeo

Para la parte inferior, la empresaria elige unos pantalones de vestir de tiro alto y raya marcada en tono burdeos, cuya caída fluida alarga visualmente la figura.

El broche final lo ponen los accesorios: un bolso de mano tridimensional confeccionado en ante marrón chocolate y unos botines a juego.

El interesante contraste entre la piel lisa del abrigo Clyde y la textura suave del ante del bolso consolida una propuesta urbana, atemporal y profundamente elegante. Sassa de Osma confirma así que el abrigo de cuero en clave oversize es la inversión definitiva de la temporada, capaz de transformar por completo los básicos del armario de trabajo.

El acierto de Sassa de Osma es el reflejo de una de las grandes directrices de la temporada: el rotundo regreso de las prendas de cuero como eje del armario invernal. Lejos de quedar relegadas al estilo rockero o a las cazadoras biker, la piel y sus acabados sintéticos se reinterpretan en clave sastre a través de gabardinas fluidas, abrigos oversize y cortes limpios.

En esta ocasión, la paleta abandona el clásico negro absoluto para abrazar los tonos tierra y el marrón chocolate, consolidando al cuero pulido como la textura clave para elevar cualquier look diario con un extra de estructura, calidez y sofisticación.