Referente indiscutible de la elegancia urbana y del estilo effortless chic, Alessandra de Osma (38 años) ha vuelto a convertir las calles de la capital en su particular pasarela.
En su más reciente publicación en Instagram, la aristócrata de origen peruano ha vuelto a dar una lección de sofisticación pragmática, demostrando que no se necesitan presupuestos astronómicos para construir un estilismo impecable.
La pieza central de su propuesta: un bolso de hombro confeccionado en ante marrón de la firma española Ese O Ese, cuyo precio alcanza los 99 euros.
El accesorio, pensado para la vida cotidiana de una mujer activa, destaca por su estética artesanal y de inspiración ligeramente bohemia.
"Bolso de hombro confeccionado en piel de ante. Líneas decorativas en la solapa y detalle de borla en la parte frontal. Incluye funda protectora", detalla la descripción de la página web.
La elección de Sassa de Osma no es casual y conecta directamente con su filosofía de moda: apostar por firmas con identidad propia, producción consciente y diseño atemporal.
Fundada en Barcelona en 1988 por Eva García y Willy López, Ese O Ese nació como un modesto proyecto enfocado en la elaboración de prendas de punto y ropa femenina de alta calidad.
A lo largo de sus casi cuatro décadas, la marca se ha consolidado dentro de la industria textil nacional por su compromiso con los tejidos naturales, la atención al detalle y un proceso de confección donde prima la perdurabilidad frente a las tendencias efímeras del fast fashion.
Con una fuerte presencia en el territorio español y una estética relajada pero cuidada, Ese O Ese ha conquistado a mujeres que buscan prendas funcionales sin renunciar al toque elegante.
Para integrar el bolso de ante en su estilismo de calle, Sassa de Osma ha apostado por la técnica del monocromatismo, rindiéndose al marrón chocolate, el color estrella de la temporada.
El bolso de Sassa de Osma.
La aristócrata pasea por el barrio de Salamanca luciendo una falda de corte midi y talle alto, equipada con una cintura elástica fruncida que aporta volumen y movimiento a la silueta.
En la parte superior, combina un top de tirantes ajustado con escote en pico junto a una chaqueta de punto liviano a juego, sobrepuesta de forma desenfadada sobre los hombros.
El juego de texturas -contrastando el punto suave, el tejido fluido de la falda y la porosidad del ante del bolso- aporta riqueza visual a un conjunto cromáticamente sobrio.
En cuanto al calzado, la empresaria vuelve a primar la comodidad sin perder la nota sofisticada, inclinándose por unas bailarinas o mules planos de piel en color negro con escote acentuado en el empeine, un básico atemporal que estiliza la pierna de forma natural.
Con el cabello suelto peinado en liso natural, un maquillaje imperceptible de efecto 'cara lavada' y cargando un par de catálogos y libros bajo el brazo, Sassa de Osma reafirma su posición como una de las prescriptoras de moda más admiradas del panorama nacional.
