Las temperaturas siguen siendo altas, los planes se alargan y el verano siempre sorprende con planes improvisados e impredecibles.
En días así, la clave está en elegir un buen vestido, uno de esos diseños capaz de acompañarte desde la mañana hasta la noche.
De silueta relajada y holgada, esta pieza ofrece total libertad de movimiento, pero con ese punto elegante que transforma cualquier look en la propuesta perfecta para una velada estival.
Vestido largo satén (izquierda): 139 euros. Vestido punto flecos: 159 euros. Ambos rebajados.
Decir que la comodidad se ha convertido en una de las grandes máximas del armario no es ninguna novedad. Los patrones fluidos, los volúmenes estratégicos y los tejidos que dejan respirar la piel sustituyen a los cortes excesivamente ceñidos que triunfaban antaño.
Una filosofía que encaja especialmente bien con Simorra, firma que reivindica el diseño de calidad a través de una mirada que pone el foco en su confección y diseño en construir el armario cápsula perfecto, ese que llevar hoy, y reciclar cada temporada.
Bajo esta filosofía, Simorra presenta una colección estival en la que el detalle adquiere protagonismo.
Como resultado, propone vestidos pensados para formar parte del fondo de armario y acompañar diferentes planes, desde una de esas cenas vacacionales que se disfrutan junto al mar, hasta una noche de verano que se alarga hasta la madrugada.
Vestido camisero rayas (izquierda): 128 euros. Vestido bordado contraste: 169 euros. Ambos rebajados.
Fiel a su destreza para entrelazar artesanía y vanguardia, esta temporada la firma despliega patrones repletos de vocación nocturna.
Ejemplo de ello son los vestidos de escote halter, capaces de transformar al instante una pieza sobria en el estilismo definitivo de noche al despejar los hombros y estilizar la figura.
En esa misma sintonía de elegancia relajada, los vestidos de punto fluidos, que acompañan el movimiento natural del cuerpo, regalando esa caída liviana tan apetecible bajo la brisa estival.
El vestido camisero, por su parte, trasciende por fin su halo puramente urbano para conquistar el terreno nocturno.
Ya sea a través de mangas abullonadas rebosantes de carácter o en limpias versiones de cuello mandarín, su gran baza es la versatilidad: un simple cambio de accesorios basta para adaptar el look de la oficina a una velada improvisada.
En la misma línea, las faldas evasé, las siluetas acampanadas y los volantes en cascada dinamizan cada paso, en siluetas que, aunque a primera vista parecen discretas, adquieren valor en cada costura plena de detalles.
Pero el verdadero valor diferencial reside en la maestría textil: texturas en guipure, delicado bordado inglés, calados al tono y jacquards en relieve aportan una dimensión diferencial, con matices que convierten una prenda limpia en un tesoro de fondo de armario.
Vestido midi puntillas (izquierda): 169 euros. Vestido cruzado jacquard: 139 euros.
Todo ello se viste de un juego cromático irresistible.
Los neutros eternos -beige, blanco radiante y azul noche- conviven con la energía del rojo pasión, el fucsia o el amarillo mantequilla, mientras que los motivos botánicos y trazados gráficos inyectan un dinamismo que acapara todas las miradas sin necesidad de añadir nada más.
Si bien por el día pueden llevarse con bailarinas o sandalias planas, de noche adquieren más valor acompañados de unas sandalias de tacón cómodo.
Así, Simorra propone diferentes diseños que se adaptan a cualquier estilo, silueta y edad. Seis maneras de entender el vestido y una misma idea detrás: cuando el diseño está cuidado hasta el último detalle, no hace falta elegir entre sentirse cómoda y vestir bien.
Sobre Simorra
La firma de moda barcelonesa nace en 1978 de la mano de Javier Simorra que aprendió el oficio directamente de su padre y a partir del cual crea una propuesta clara: prendas actuales y cercanas al prêt-à-porter del momento.
En el 2006, la marca entra en una nueva etapa de crecimiento y proyección con la incorporación de una nueva dirección creativa, tras la adquisición de la firma por la familia Dimas.
De amplia trayectoria empresarial en el sector textil, la familia inicia un proceso de renovación que, apoyándose en su amplio conocimiento de las materias primas, enriquece el legado de Javier Simorra poniendo el tejido en el centro del proceso creativo.
El nuevo Simorra ve en los tejidos un vehículo de expresión y futuro para el prêt-à-porter de alto nivel por su capacidad de contar historias de valor que aportan significado al diseño.
"Partimos del material como fuente de nuestra inspiración. Es el punto de partida de nuestras prendas y el lienzo sobre el que creamos nuestros diseños. Entendemos el tejido como un elemento capaz de transmitir emociones y contar historias".
