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María García de Jaime (30 años) ha viajado este pasado fin de semana a A Coruña, para asistir a una boda muy especial. La ha acompañado, además de íntimos amigos, su marido, Tomás Páramo. Y en ese enclave, a nivel de estilo, María se ha convertido en una de las invitadas más elegantes.

No es nada nuevo esa suerte de título, pues es una de las prescriptoras de moda más admiradas y reconocidas. "Con agujetas de tanto reírnos y con dolor de pies de no parar de bailar", ha posteado la influencer.

La creadora de contenido, conocida por su estilo elegante y reconocible, ha apostado en esta ocasión por un diseño de la firma española Philippa 1970, una marca que se ha consolidado como referente en moda de invitada gracias a sus propuestas femeninas y versátiles.

El diseño escogido por María es el modelo Zita Flores, una pieza que la firma describe como un "vestido largo de silueta femenina confeccionado en un tejido ligero de algodón, que aporta movimiento y caída".

El tejido, fluido y con una estructura suave, permite que el vestido acompañe el cuerpo sin rigideces, algo especialmente valorado en eventos largos donde la comodidad es tan importante como la estética.

El estampado floral en tonos violetas y verdes sobre fondo negro es uno de los elementos más llamativos del diseño, creando un contraste elegante y sofisticado que encaja tanto en bodas de día como en celebraciones de tarde.

El cuerpo ajustado con tirantes anchos realza la figura sin resultar excesivo, aportando un equilibrio entre estructura y naturalidad. La falda, compuesta por volantes, añade volumen y dinamismo, generando un movimiento muy favorecedor al caminar.

Los detalles en contraste en el escote y el bajo refuerzan el carácter especial del vestido, aportando un acabado cuidado que lo diferencia de otras propuestas similares del mercado.

El modelo Zita Flores tiene un precio de 230 euros, situándose en un rango accesible dentro de la moda de invitada de firma, especialmente teniendo en cuenta la calidad del tejido y el diseño.

El vestido que ha lucido María García de Jaime.

Philippa 1970, que nació con la intención de ofrecer piezas con personalidad y un punto diferencial, ha logrado posicionarse como una de las marcas favoritas de influencers y prescriptoras de estilo, y la elección de María García de Jaime confirma esa tendencia.

La boda en A Coruña, un evento especialmente significativo para la pareja anfitriona, ha reunido a numerosos rostros conocidos del entorno social y digital.

Además del vestido, María ha completado el look con accesorios discretos que no han restado protagonismo a la pieza principal. Se ha inclinado por un recogido pulido, una elección habitual en ella cuando quiere potenciar el escote y la línea del vestido.

En cuanto a los complementos, se ha decantado por sandalias de tacón fino y un bolso pequeño. Philippa 1970 ha logrado que sus diseños se conviertan en habituales en bodas, bautizos y eventos especiales.

Su apuesta por tejidos ligeros, estampados cuidados y siluetas favorecedoras ha hecho que muchas invitadas encuentren en la firma una alternativa a las propuestas más clásicas.