Desde que consiguió erigirse como una de las prescriptoras de moda más reconocidas y seguidas en redes, cada look que luce Lourdes Montes (42 años) se analiza al detalle. Sus seguidores lo fichan y, con frecuencia, termina agotándose en la web de la marca.
Su última publicación en redes sociales, donde posa con un vestido de Silvia Tcherassi, ha despertado un interés inmediato entre seguidoras, estilistas y amantes de la moda. Lourdes ha brillado como nunca con un diseño que, una vez más, no ha pasado inadvertido.
No es para menos: el diseño elegido, el Catalina Dress, es una de esas piezas que combinan arquitectura textil, color y estrategia visual.
Disponible en Farfetch por 1.767 euros, el vestido confirma la predilección de Montes por las firmas latinoamericanas con proyección internacional y, al mismo tiempo, evidencia su habilidad para escoger prendas que potencian su figura.
El modelo Catalina es un diseño asimétrico, con un solo hombro cubierto y el otro completamente despejado. Este recurso, que reaparece temporada tras temporada, funciona especialmente bien en eventos porque estiliza, aporta dinamismo y rompe la simetría clásica del torso.
En este caso, el escote diagonal alarga visualmente el cuello y ofrece una lectura más sofisticada que la del tradicional palabra de honor.
El estampado es otro de los grandes protagonistas del diseño. Sobre una base en azul marino y crudo, el vestido incorpora líneas verticales y diagonales en tonos azul, blanco y dorado tostado.
El resultado recuerda al efecto tie-dye, pero con una interpretación mucho más elegante y depurada. No es el estampado floral amable que suele dominar entre las invitadas de verano; aquí la apuesta es más gráfica, más contemporánea y, sobre todo, más rotunda.
Lourdes Montes posando con su vestido.
La combinación de colores y direcciones crea un juego visual que estiliza y aporta movimiento sin necesidad de recurrir a volantes o capas adicionales.
El diseño incluye una franja ancha en azul marino, en la cintura, que actúa como fajín integrado. Este bloque oscuro, limpio y muy definido, produce el famoso efecto cintura de avispa sin necesidad de recurrir a un cinturón XXL.
La parte superior cae en diagonal, la falda se abre con volumen controlado y la cintura queda enmarcada de forma estratégica.
La falda, de largo midi, remata el conjunto con un volumen moderado y una caída amplia. No es rígida ni avolantada; tiene movimiento, pero conserva la estructura suficiente para mantener la forma del diseño.
La diseñadora colombiana Silvia Tcherassi, nacida en Barranquilla y formada inicialmente en diseño de interiores, ha convertido su firma en una de las etiquetas latinoamericanas con mayor proyección internacional.
Sus colecciones, presentes en pasarelas y plataformas de lujo, se caracterizan por una mezcla de sofisticación, color y estructuras estudiadas.
