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La princesa de Hannover, también abogada, diseñadora y empresaria, Sassa de Osma (38 años), no deja de corroborar, a golpe de post, su impecable gusto por los accesorios. Cada fotografía en sus redes es una lección de estilo.

En esta ocasión, la empresaria ha confiado de nuevo en la firma Moi & Sass, creada por ella misma junto a su socia, Moira Laporta. Sassa ha lucido el modelo Bubble Raffia.

Se trata de una reinterpretación estival del Bubble Bag, uno de los modelos icónicos de Moi & Sass. La propia web lo define como "una versión veraniega de nuestro icónico bolso Bubble Bag, confeccionado en piel de becerro y rafia natural en los laterales".

"Versátil y práctico, este bolso compacto se puede llevar al hombro, cruzado o con asa superior". La rafia, ese tejido que evoca vacaciones, luz y arena caliente, aparece aquí contenida entre paneles de piel de becerro que aportan estructura y sofisticación.

El resultado es un bolso que funciona igual en un paseo por Mallorca que en una comida en Madrid. Y Sassa lo sabe. Su story no es solo un gesto espontáneo: es una declaración de intenciones. El verano, para ella, no es excusa para renunciar a la pulcritud.

El bolso de Sassa de Osma.

En tiempos de bolsos gigantes y microbolsos imposibles, el Bubble Raffia se sitúa en un término medio inteligente.

Cuesta 390 euros. La triple posibilidad de uso -al hombro, cruzado o con asa superior- lo convierte en un comodín.

Desde su lanzamiento, Moi & Sass ha construido un universo coherente: piezas bien hechas, materiales nobles, líneas limpias y un aire cosmopolita que nunca pierde de vista la tradición. No es una marca que persiga el ruido, sino la permanencia.

Y eso, en un mercado saturado de tendencias fugaces, es casi un acto de rebeldía.

La otra firma de Sassa

La otra firma de Sassa es Philippa 1970, que fundó junto a la diseñadora Carolina Herrera de Bárcena.

La marca nació con la idea de ofrecer prendas femeninas, sofisticadas y atemporales, alejadas de las tendencias efímeras y centradas en la calidad de los tejidos y la elegancia de los cortes.

Otra imagen del bolso de rafia de Sassa.

Sus colecciones destacan por estampados llamativos, siluetas fluidas y un aire clásico renovado que conecta con mujeres que buscan piezas versátiles y con personalidad.

El nombre de la firma rinde homenaje a la madre de Sassa, Philippa, y al año 1970, una referencia íntima y significativa para la empresaria.

Desde su lanzamiento, Philippa 1970 se ha consolidado como un proyecto de moda con identidad propia, que combina tradición y modernidad.